El Gobierno ha publicado los detalles de una nueva Prueba de Acceso a la Universidad marcada por la unificación
El Ministerio de Educación y Formación Profesional ha desvelado los términos de la nueva evaluación de acceso a los estudios universitarios. Dicha prueba recuperará la denominación Prueba de Acceso a la Universidad (PAU) a partir de este curso 2024/25. La PAU tomará el lugar de la EvAU (o EBAU) en un intento de homogeneización entre las comunidades autónomas.
Las diferencias entre las selectividades en cada autonomía llevan tiempo en el punto de mira. El PP había formulado como promesa electoral una prueba de acceso común en toda España, un compromiso difícil debido a la cesión de las competencias en educación a las Comunidades Autónomas. El Gobierno, aun así, ha presentado una PAU que trata de armonizar algunos criterios, preservando cierta independencia por parte de las autonomías.
Criterios de corrección comunes
El Ministerio de Educación ha propuesto unas pautas de evaluación indistintas por territorios. Los nuevos criterios se enmarcan en dos puntos clave: la adecuación de la respuesta del estudiante a la pregunta del examen y la presentación formal de la propia respuesta, así como su coherencia y cohesión. Esta pauta condicionará la nota del estudiante en al menos un 10 % en los ejercicios de redacción de textos.

La nueva PAU recoge también una clásica pretensión entre los estudiantes: la evaluación de sus competencias prácticas por delante de la memorización. Es por ello que las preguntas de carácter abierto constarán de un mínimo del 70 % de la nota, un porcentaje mayor que en el anterior modelo (50 %). Los examinadores pondrán en el foco la reflexión y el pensamiento crítico de los alumnos en estas pruebas.
Los estudiantes dispondrán de un modelo único de examen. Sin embargo, el Ministerio contempla la posibilidad de escoger diferentes ejercicios, según se estime oportuno en cada caso. Las diferentes consejerías de educación perfilarán los detalles de cada prueba, en consonancia con las universidades, y de acuerdo con los criterios del Ministerio.
Las similitudes con la antigua EvAU
La PAU mantendrá este curso la estructura general de la prueba. La evaluación se dividirá en una fase general y en una fase específica. La fase general comprenderá entre cuatro y cinco materias de examen, entre ellas Lengua Castellana y Literatura, Historia de España (o Historia de la Filosofía) y una lengua extranjera. Dicha parte se completará con una asignatura de la modalidad de bachillerato del alumno y, en algunas comunidades autónomas, con una lengua cooficial.
Por su parte, la fase específica o voluntaria se destina a los estudiantes que deseen alzar su nota. Los alumnos podrán examinarse de hasta tres asignaturas adicionales, si bien solo se tendrán en cuenta las dos notas más altas. Estas materias pueden ser comunes o específicas de cada modalidad, y se puede incluir una segunda lengua extranjera.
La valoración final derivará del expediente académico de Bachillerato (un 60 %) y la nota de la PAU (un 40 %). Asimismo, la nota mínima para el acceso a la universidad se mantendrá en un 5 sobre un máximo de 14 puntos. Por último, el tiempo máximo de cada prueba continuará en los 90 minutos.

