Seguro que has oído alguna noticia de un famoso que se ha retirado por problemas de salud, algún amigo que ha decidido empezar a ir al psicólogo tras una ruptura o incluso tú mismo sientes últimamente un nudo en el pecho y no sabes a qué se debe.
Parece que los problemas y trastornos de salud mental se han convertido en una moda como cortarse el flequillo como Aitana o comprarse las últimas botas de Rosalía. Pero no es para nada así, la salud mental es una cuestión preocupante que afecta a nuestra sociedad, especialmente a los más jóvenes. Según la Organización Mundial de la Salud, uno de cada siete jóvenes entre 10 y 19 años padece algún tipo de trastorno mental. Por tanto, la salud mental se ha convertido en un tema crucial que requiere atención y acción.
Descubriendo la realidad estudiantil
Dentro de una clase, hay algunos niños que sufren distintos tipos de acoso por parte de sus compañeros. Estos niños, por lo general, se tragan su sufrimiento, no dicen nada y acaban silenciando ese auxilio tan necesario. De alguna manera, cuando crecen y se convierten en adultos, este sufrimiento acaba saliendo a la luz, ya sea en forma de traumas o trastornos en sus vidas.
Es esencial que en los colegios se fomente y se hable sobre la salud mental. Así los niños pueden ser conscientes de ello y aquellos que están sufriendo algún tipo de acoso puedan animarse a contarlo. Lo más importante es que nunca se sientan solos y se sientan libres de contar por lo que están pasando.
El acoso escolar es una de las causas que afecta negativamente a la salud mental de los jóvenes, pero no es la única. Las nuevas tecnologías también han desempeñado un papel crucial en este escenario.

La llegada de las nuevas tecnologías y sus consecuencias
Las redes sociales, los videojuegos y el constante acceso a la información han llevado a un aumento en los casos de ansiedad, depresión y otros trastornos de comportamiento entre los adolescentes. La tecnología, que ha avanzado a pasos agigantados, también se ha convertido en un foco de problemas relacionados con la salud mental.
La presión constante de las redes sociales, la comparación con los demás y la exposición a contenido perjudicial pueden afectar profundamente la salud mental de los jóvenes. Fomentar un uso responsable de las tecnologías a través de unos horarios y un tiempo limitada navegando en ellas son claves para los adolescentes. Pero, todo depende de la implicación directa de sus padres y educadores en dichas actividades en línea.

Seguramente, muchos padres, profesores e incluso los propios adolescentes que son conscientes de ello no saben por dónde empezar. Entonces, ¿Cómo podemos abordar estos problemas y trabajar hacia un cambio positivo?
Es crucial que la educación sobre la salud mental se integre de manera efectiva en el entorno escolar y familiar. Es necesario que se hable abiertamente sobre la salud mental en los colegios, que se promueva un ambiente seguro donde los jóvenes se sientan cómodos compartiendo sus experiencias. Pero, es igual de relevante que ese espacio seguro continúe en el hogar. La familia debe ser un núcleo positivo para el niño o adolescente, un núcleo en el que se quiera refugiar cuando su mundo se tambalee.
Está claro que el diálogo es clave para romper el silencio y empezar hablando de lo que es la salud mental y lo que conlleva será lo mejor para que se conozca y para que quien sufra algo relacionado sepa identificarlo. Ya es hora de que la salud mental deje de ser un tema tabú. La salud mental no es ninguna moda, sino una necesidad que debemos abordar como sociedad. La presión académica, el acoso escolar y la influencia de las redes sociales, contribuyen a la ansiedad y depresión entre los estudiantes. Por ello, debemos brindar un apoyo integral que promueva el desarrollo emocional y académico de los jóvenes porque la salud mental depende de todos. Si tras haber leído este artículo, he conseguido hacerte pensar y entender mejor lo que es la salud mental, he conseguido lo que quería, aportar mi granito de arena.


