En España, uno de cada tres jóvenes considera la creación de contenidos como una posible carrera profesional, y uno de cada diez ya está intentando hacerlo
Vivimos en un mundo digitalizado, una era que poco a poco se va reflejando en la niñez, la adolescencia y el ejercicio influencer como una alternativa de trabajo. Según una encuesta de Harris Poll/LEGO®, el 29% de los niños cuestionados prefieren ser youtubers, superando ampliamente al 11% que aspira a ser astronauta. Un dato que refleja un cambio social en la cuestión de futuro de las nuevas generaciones.
El impacto de los influencers en la sociedad
Un fenómeno que objetivamente ha cambiado el paradigma social. Una profesión considerada por los más jóvenes como una carrera de fácil acceso, percibiendo de forma sencilla el éxito y la realización profesional. Las redes sociales son el escenario perfecto en el que los creadores de contenido buscan protagonismo, audiencia y un negocio recurrente. Una consideración dada por la realidad: los influencers no solo mantienen una economía en base a la publicidad y colaboración con determinadas marcas. También buscan remuneración a través de la construcción de comunidades y la creación de tendencias de moda, consumo y estilo de vida. Una tendencia a crear contenido e influenciar que también presenta sus riesgos. Esto en referencia de la inexistencia de una regulación específica con los menores de edad, una ausente normativa en protección del menor a diferencia de otras actividades del ámbito como el cine o la música.
El camino hacia el éxito: la historia de Emilio Gallego
Para comprender el inicio en esta industria, entrevistamos a Emilio Gallego, un joven de 24 años de Las Gabias, Granada, que está dando sus primeros pasos en el mundo de los influencers.
Pregunta ¿Quién es Emilio Gallego y qué te motivó a entrar en el mundo de los influencers?
Respuesta: Soy un chico normal de 24 años, vengo de un pueblecito de Granada. Me he criado con mis abuelos maternos y mi madre. Soy bastante humilde y creo que tengo buenos valores. Estudio enfermería y empezar con las redes fue algo casual. Siempre me ha llamado la atención este mundo, pero nunca había pensado en dedicarme a ello. Un día, por casualidades de la vida, una marca de ropa me regaló una camiseta y decidí hacerle un vídeo agradeciéndoselo, sin imaginar que el vídeo llegaría a más de un millón de visualizaciones. A raíz de ahí, me surgieron nuevos proyectos, otras marcas quisieron colaborar conmigo y comencé a tomármelo más en serio.
P: ¿Cuál fue tu primer paso para generar contenido de forma activa?
R:Estaba trabajando en una empresa de vigilancia en un evento de DJ’s y subí un vídeo a Instagram. Una marca de ropa Hackwear me respondió a la historia y me mandaron una camiseta, por lo que, como agradecimiento, le hice un vídeo tanto para TikTok como para Instagram, y alcanzó muchísimas visualizaciones. Desde ese día, me tomé mucho más en serio las redes, y fue realmente lo que me hizo darme cuenta de que podía dedicarme a esto.
Pues llevo de manera activa realmente pocos meses, porque comencé en abril a crear contenido, pero en julio, por una lesión que me rompí el brazo, tuve que dejar de subir durante unos dos meses aproximadamente, y hasta finales de septiembre o principios de octubre no retomé activamente el contenido. Además, entre estudios y demás, no he podido subir mucho, pero siempre que puedo saco hueco para intentar tener, al menos, algo al día.
P: ¿Cómo conseguiste tus primeras colaboraciones?
R: Bueno, pues a raíz de la colaboración que he comentado antes de la camiseta, muchas marcas de ropa contactaron conmigo para que pudiera promocionar sus nuevos productos. Además de eso, conseguí hacer con marcas como Reborn.stds un sorteo, lo que me permitió darme a conocer a más gente. Para mí, todas las colaboraciones que he hecho han sido significativas por algún motivo, desde marcas que no son tan conocidas hasta otras que sí lo son. Pero realmente lo que más me emociona, o mejor dicho, me sorprende, es ir a algún sitio de comida y que me inviten por ser influencer.
«Ir a los eventos me ha hecho conocer a influencers que seguía desde hace tiempo. Es algo que no tiene precio»
P: ¿Cómo ha cambiado tu vida desde que empezaste a tener seguidores y oportunidades?
R: Sigo con mi rutina diaria, pero lo que ha cambiado es la gente a mi alrededor. Algunos se alejaron, otros se rieron, y también he conocido personas que sí creen en mí. Me hace ilusión cuando me reconocen por la calle o cuando me invitan a sitios por ser influencer. Por ello subo lo que me gusta. Me centro en moda, humor, retos y preguntas. Si un tipo de vídeo funciona bien y me gusta, sigo esa línea; si no, lo reduzco. Lo importante es disfrutar lo que haces.
P: ¿Cómo manejas la presión de mantenerte activo y relevante?
R: Al principio, creía que sería fácil subir contenido diario, pero con estudios y otros compromisos es difícil. Por eso grabo varios vídeos en una semana y los distribuyo en días donde no puedo estar tan activo. La clave es la organización.
P: ¿Cuál ha sido tu mayor desafío hasta ahora?
R: Cada día es un reto porque aún me estoy acostumbrando a este mundo. Recientemente, me han ofrecido ser embajador de fútbol masculino en un evento llamado Titan’s Legacy, donde retransmitiré en directo. Me da un poco de vértigo porque no podré repetir tomas, pero me encanta el desafío.
P: ¿Cómo manejas las críticas negativas?
R: Siempre habrá personas que no te apoyan o se burlan. Al principio, algunos amigos decían: «¿A dónde vas haciendo vídeos?». Ahora, algunos de esos mismos amigos me piden que promocione sus negocios. Lo importante es centrarse en los comentarios positivos y aprender a vivir con los haters.
P: Para aquellos que quieran seguir sus pasos, Emilio comparte su consejo:
R: Lo primero que busque algo que realmente le apasione, ya sea deporte, comida, hacer humor, bailar, cantar… y que de ahí lo explote al máximo. Que empiece poco a poco y que no le importe ni las visualizaciones, ni los likes, ni los comentarios. Lo importante es que suba contenido diario o cada semana y que realmente haga lo que le guste, porque al final encontrará gente que le guste lo que él está haciendo y podrá crear su pequeña comunidad. Da igual si son 10 personas, 100 o 1 millón; la clave es tener a gente que da su tiempo por verte a ti, y eso es de agradecer, porque el tiempo es oro.
«Si de algo estoy orgulloso es de mis tres mejores amigos que jamás me han dado de lado y siempre han estado ahí, Sergi, Rafa y Alex».
P: ¿Dónde te ves en un año?
R: No pienso mucho en el futuro, siempre intento vivir el presente, día a día. Si todo sale como espero en los proyectos que tengo para 2025, en 2026 quizá pueda posicionarme como una persona bastante conocida, no solamente en Granada, sino a nivel de España. Hay muchísimos influencers, y para sobresalir entre todos es difícil, pero no es imposible. Quién sabe, tal vez me vea en alguna película o serie. Seguiré viviendo en Granada porque estaré terminando la carrera, pero tendré muchos más proyectos y seguiré creciendo. Al final, mi objetivo es ser conocido haciendo lo que me gusta. Por supuesto, me gustaría expandirme en TikTok y crear un canal de YouTube, porque me encantaría, en un futuro, poder hacer vlogs de viajes por el mundo o documentar por donde voy. Creo que ese sería un contenido que, en el futuro, me encantaría hacer.
Emilio representa esa parte de una generación que ha encontrado en las plataformas digitales una forma de cumplir aspiraciones. El crecimiento de los influencers en España muestra un cambio en las expectativas de empleo de los jóvenes. Aunque antiguamente los niños aspiraban a ser astronautas o médicos, hoy en día perciben en las redes sociales una posibilidad de triunfo.

