El último libro publicado de Elísabet Benavent, Un cuento perfecto, arrasa en la comunidad de lectores
Margot, aparentemente, tiene todas las papeletas para vivir una vida de ensueño. Tiene un buen trabajo, un piso tremendo en el centro de Madrid y, por si fuera poco, está a punto de casarse con Philippo, un italiano increíblemente atractivo y el príncipe de su cuento. Carga a sus espaldas con la herencia del grupo Ortega, una de las empresas más importantes de España. No le falta el dinero. Aunque Margot no se siente del todo feliz, sino más bien vacía y guiada por esta sensación y por sus impulsos, deja a su novio plantado en el altar el día de su boda. Esto hará que conozca a David, un camarero de un bar que a duras penas llega a fin de mes por sí mismo y vive con un amigo. Juntos, harán un pacto para ayudarse mutuamente a recuperar a sus ex parejas.
Qué decir de este libro… ¡perfecto para pasar un buen rato! Considerado como uno de los libros románticos cumbres de la autora, tiene una narrativa adictiva que hace que no puedas soltar la novela de entre tus manos. Los capítulos son muy ligeros y nunca te aburres con la pluma de la autora. Elísabet Benavent se basa en el cliché de parejas con grandes diferencias económicas, chica rica con chico pobre. Sin embargo, un cliché bien llevado como el que se presenta en la novela, hace que los lectores se diviertan leyéndola. Un cuento perfecto presenta un tono relajado y de humor, propio de las comedias románticas y cuenta con unos protagonistas entrañables y divertidos que sacan más de una carcajada.
Margot (Ana Margarita) es una mujer a la que le sobra el dinero. Está acostumbrada a convivir entre lujos y con la alta sociedad, gente superficial que juzga demasiado rápido. Pero ella no se siente parte de eso, no se amolda al comportamiento que se supone que tiene que tener y a lo que esperan de ella, no encaja. Si no fuera por el apoyo de sus hermanas estaría sola, no tiene auténticas amistades. Todos a su alrededor se mueven por interés, con sonrisas falsas. A veces siente que se ahoga en esa falta de libertad que parece que la sociedad impone sobre ella y no es valorada, siempre esperan más y más de Margot. Además, la protagonista no está orgullosa de sí misma, su posición social y económica nunca ha dependido de ella. De cierto modo, no cree que se merezca el patrimonio que tiene.
Por otra parte, la situación de David es precaria. Vive en casa de un amigo porque no es capaz de sostenerse económicamente por sí mismo. Es un hombre sencillo, alejado de los caprichos de Margot que nunca podría alcanzar. Lo único que le importa es recuperar su relación con su ex, una mujer insoportable y tóxica que no le valora y se avergüenza de él, aunque David no desiste en dejarla atrás.
El choque entre estos dos personajes tan dispares hará que se replanteen mucho la vida. ¿Es cierto que el dinero siempre da felicidad? ¿Qué es la amistad? ¿Y el amor? A pesar de sus diferencias, los protagonistas se ayudan mucho y se complementan de maravilla, se apoyan y se cuidan.
La novela de Elísabet Benavent, Un cuento perfecto, trae grandes enseñanzas que deberíamos aplicar todos como el amor propio o el verdadero significado de la amistad.
Lo mejor: muchas de las reflexiones y conversaciones de los personajes de la novela hacen que no puedas parar de reír. Los protagonistas tienen muchos momentos de humor que alegran el día de cualquier lector y, al menos, sacan más de una sonrisa. Además, empatizas mucho con todos los personajes.
Lo peor: a todo el mundo le fascina el desenlace de la novela y creen que es algo muy original e innovador, pero yo no estoy muy de acuerdo con ese final, me dejó un poco fría y me esperaba otra cosa. Puede que sea una opinión impopular, pero eso es lo que vi.
Andrés Suárez ha vuelto por todo lo alto a los escenarios con dos ‘soldout’ en sus conciertos en Madrid del 20 y el 21 de enero del festival Inverfest. El Teatro Circo Price fue el lugar idóneo donde tuvo lugar el encuentro deseado del cantante gallego con sus fans, tras un 2020 muy complicado para la industria musical y la celebración de conciertos.
Con este doble ‘soldout’ Andrés Suárez da por comenzada su gira #AS2021, en la que interpretará las canciones de su último disco Andrés Suárez. Este nuevo trabajo publicado el 19 de junio de 2020 desde su lanzamiento fue muy alabado por la crítica y por supuesto, por sus fans. En él podemos ver un nuevo Andrés Suárez, pero con su misma esencia; su magia y energía que le acompaña en cada una de sus canciones y que despierta un sin fín de emociones. Tal y como desveló el artista en este primer concierto, “es un disco homónimo por todo lo que me he desnudado en él y las historias tan personales que saco a la luz”.
Crónica del concierto
Dieron las ocho en punto de la tarde y comenzó la actuación. Acompañado por su banda frecuente, el gallego cantó tres canciones de este nuevo trabajo. Tras estas finalmente el cantante se presentó al público, agradeciéndoles su presencia y mostrando esa cercanía que siempre ha caracterizado a Andrés Suárez. “Hoy vuelvo a mi casa que es Madrid,y por ello no podría estar más emocionado, espero que se evadan de toda la realidad que nos ha defraudado”.
Andrés Suárez escribe muchas canciones íntimas sobre desamor, inspiradas en su expareja, y que él explícitamente hace públicas para todo el mundo. Es así como presentó el siguiente tema, dedicado justamente a esta persona, El cantante. Tras este tema continuó el concierto con una de las canciones más especiales para el artista, Calella, pues así lo confirmó él mismo, “quizás esta sea la historia más personal del disco, durante tres minutos vuelvo a un olor, a un sabor, a una piel, a un lugar… y ese lugar es Calella de Palafrugell”.
Esta energía, fuerza y desgarro se mostró también en temas de otros discos como Pienso en ti o Voy a volver a quererte. A continuación se dio uno de los momentos más especiales del concierto, cuando Andrés cantó uno de sus temas más conocidos y queridos por su público, Benijo. Mostrando una vez más su gran voz en directo y acompañado únicamente del teclado. La noche siguió con gran emoción, pues tras este tema siguió con Todavía puedo oírte, uno de los temas de su nuevo disco que cuenta por detrás con una historia muy personal del cantautor. Dedicada a un viejo amigo de la infancia que por causas de su tiempo y lugar, el Ferrol de los noventa, su destino se vio truncado por las drogas.
La noche iba a ser de sorpresas, pues Andrés Suárez no vino solo. Quiso que le acompañasen dos invitados en esa velada tan especial en el Teatro Circo Price. El primero de ellos fue su gran amigo Rulo, por el que siente gran admiración y lleva escuchando desde hace mucho tiempo. Juntos cantaron una canción de su disco Moraima, Números Cardinales.
Andrés Suárez y Rulo en el Teatro Circo Price | Instagram @andressuarezoficial
Llegados a este punto del evento la gente se encontraba muy emocionada y animada, pero Andrés todavía tenía varias cartas bajo la manga con las que sorprender al público. Al ritmo de las palmas, todo el teatro siguió al artista con su tema 6 de la mañana.
Otro de los momentos mágicos se vivieron tras escuchar los primeros acordes de quizás una de sus canciones más emblemáticas, Vuelve. Inmediatamente todo el teatro se puso a cantarla a pleno pulmón, llegando a emocionar al artista, “No saben lo que echaba de menos decir te quiero Madrid”. Este tema trajo una sorpresa más, pues la invitada para cantar con él fue nada más y nada menos que Sara Socas, la joven cantante y rapera que está triunfando en estos últimos meses.
Los conciertos del gallego se caracterizan por momentos entrañables y cercanos de este con su público, y este regreso a los escenarios no iba a ser menos. Pese al gran entusiasmo por parte del público, Andrés insinuó que no estaban cantando mucho, por lo que para animarlos siguió con No saben de Tí, otro de sus temas memorables de su disco Mi Pequeña Historia.
La actuación siguió con canciones tanto de su nuevo disco como de otros, logrando que el público se dejara el alma y la voz en cada uno de ellas.. Finalmente, el artista supo despedirse por todo lo alto, con el primer single que presentó este nuevo trabajo, Despiértame. Con toda la garra y la fuerza, el artista sintió el calor y la entrega de su público durante todo el concierto, en el que pudo presentar este disco tan personal.
Con un buen sabor de boca Andrés Suaréz se despidió del teatro por todo lo alto, con una grandísima actuación a la que tiene acostumbrado a su público y con ganas de seguir con su nueva gira, apostando por la cultura segura.
Andrés Suárez en el concierto del 20 en Teatro Circo Price | Instagram @andressuarezoficial
Medidas de seguridad
En cuanto a la organización del concierto y las medidas de seguridad respectivas ante el Covid, el evento estuvo muy bien regulado. Ambas sesiones tuvieron la apertura de puertas con una hora de antelación, así el público podría pasar sin provocar grandes aglomeraciones. Con indicaciones previas de la localización de tu sección y la asistencia de un acomodador para indicar los asientos. Una vez se dio la salida, este mismo encargado se ocupaba de ir avisando por filas para que salieran. Una gran organización por parte del Teatro Circo Price que hizo que en ningún momento hubiera aglomeraciones y se pudiera disfrutar de una experiencia completa y segura.
Andrés Suárez y su voz en directo
El cantautor es reconocido por su gran puesta en directo, pues en este logra despertar emociones con gran facilidad. Su mágica voz, dulce pero a la vez fuerte y desgarradora, hace que las canciones lleguen al público y este mismo sienta cada uno de los temas del artista en su propia piel.
Estos directos son también muy aclamados por la forma de presentación de cada tema, en donde el cantante explica con sumo detalle cada una de las historias en las que se inspira. Esto hace que estas canciones conecten aún más con el público, añadiendo más sentido y valor a cada una de ellas. Logra que cada oyente pueda interpretar el sencillo desde su punto de vista, haciéndole cómplice de la historia o trasladándose a una historia personal.
System of a Down, también conocidos por su acrónimo «SOAD», es un grupo de heavymetal cuyos integrantes, Serj Tankian, Daron Malakian, Shavo Odadjian y John Dolmayan son todos armenios. Formaron el grupo en California en 1994 pero no fue hasta 1998 cuando explotaron en popularidad con la salida de su primer álbum «System of a Down».
System of a Down; de izquierda a derecha: Shaco Odadjian, Daron Malakian, John Dolmayon, Serj Tankian.
El grupo es conocido internacionalmente, especialmente por la letra de sus canciones muy politizadas. Muchos de sus temas tratan sobre el maltrato infantil, la guerra, la violencia, los genocidios (especialmente el armenio), la pornografía, el machismo, las desigualdades sociales, el consumismo, la discriminación y la intolerancia. De hecho, en una de sus primeras canciones P.L.U.C.K habla sobre el genocidio armenio, siendo este título un acrónimo de Politically Lying, Unholy, Cowardly Killers. En el mismo álbum en el que aparece esta canción se encuentra un folleto que tiene la siguiente dedicatoria: “System of a Down quisiera dedicar esta canción a la memoria de 1,5 millones de víctimas del genocidio armenio perpetrado por el gobierno turco en 1915”
El grupo fue activo hasta 2005 cuando lanzaron sus dos últimos álbumes, Mezmerize y Hipnotize. Desde entonces, los distintos integrantes partieron hacia sus propios caminos, Serj Tankian continuó su carrera como solista y Daron Malakian creó su propio grupo Daron Malakian and Scars on Brodway (ambos de ellos seguirán creando letras politizadas en sus canciones). Pero este año 2020 se han reunido para crear dos nuevas canciones, ambas tratando lo que está pasando ahora mismo en la región azerí de Nagorno Karabaj.
Contexto histórico
Pero antes de sumergirnos en el problema actual de Artsaj hablemos un poco sobre dónde, cuándo y cómo comenzó todo.
Allá por el 1915, el Imperio Otomano lleva a cabo un genocidio de la población armenia, asesinando así a más de 1,5 millones de civiles. Este suceso coincidió con el estallido de la primera guerra mundial, y esta sirvió como excusa para que el Imperio Otomano, próximamente el país actual de Turquía, negase el genocidio y se refiriese a él como una simple “lucha”. También excusaron muchas muertes diciendo que se debieron a todas las enfermedades y la hambruna de aquel entonces.
Este acto de genocidio es uno de los temas, si no el tema más recurrente, en las canciones de System of a Down. La canción Holy Mountains, de su álbum Hypnotize es la canción más famosa que trata sobre el genocidio Armenio y sobre la tierra que perdieron los armenios a causa de esa masacre, esta tierra es el monte Ararat, actualmente situado en Turquía.
En la canción hay dos líneas que hacen referencia directa (más de lo que ya es la propia canción) a decisiones que hizo el Imperio Otomano: “la boca de alguien dijo: «pintadlos a todos de rojo»”. Al igual que la canción advierte la posición que tomaron varios gobiernos durante un largo tiempo negando el genocidio. “La mirada en blanco de alguien lo declaró una lucha”. Actualmente el gobierno turco sigue negando el genocidio armenio, pero poco a poco, más y más gobiernos lo están reconociendo.
También, durante toda la canción se repiten constantemente tres palabras, que van dirigidas al gobierno turco: “mentiroso, asesino, demonio”. El verso termina con: “regresando al río Aras”, lugar por el que todos los armenios tuvieron que volver para intentar recuperar lo que perdieron. El genocidio duró hasta 1923, cuando Armenia ya estaba bajo poder soviético.
El problema actual de Artsaj
El ejército azerí ha capturado a soldados armenios, los han torturado y han degollado vivos a civiles. De hecho, se puede ver en internet.
El problema actual que hay en Armenia tiene que ver con la región de Nagorno Karabaj, perteneciente a Azerbaiyán. Pero no es este año, el 2020, cuando todo este conflicto comenzó, este es un conflicto que lleva transcurriendo años, desde 1991, año en el que la Unión Soviética se disolvió definitivamente.
La región de Nagorno Karabaj está dentro de territorio azerí, pero es controlada por el gobierno de la República de Artsaj, la cual tiene un reconocimiento muy muy limitado como país independiente, de hecho solo es reconocida por otros territorios que buscan la soberanía: Abjasia, Osetia del Sur y Transnistria (a excepción de esta tercera, las dos primeras se encuentran en la región del Cáucaso y pertenecen a Georgia.
Transistria, en cambio, está dentro de Moldavia). Cuando la Unión Soviética se disolvió, esta región volvió a ser una gran disputa entre Azerbaiyán y Armenia, puesto que es una región mayoritariamente poblada por armenios, y así lo ha sido históricamente. En 1991, se convocó un referéndum después de que Azerbaiyán decidiese quitar la autonomía del territorio. Dicho referéndum tuvo el resultado de la independencia de Artsaj.
Bandera de la República de Artsaj.
A vista de los resultados comenzaron los enfrentamientos entre ambos países. El ejército azerí empezó a llevar a cabo masacres y acciones violentas contra el pueblo armenio en otras zonas de Azerbaiyán, como la capital, Bakú o la ciudad de Sumgait.
La disputa terminó siendo una guerra que duró hasta 1993, habiendo causado más de veinte mil muertos. Ya en 1994 se dio un alto al fuego y se llegó a un acuerdo en el que la región de Nagorno Karabaj (la República de Artsaj) seguiría bajo control conjunto de Armenia y las fuerzas armadas de Nagorno Karabaj.
Este año la guerra ha vuelto a explotar cuando el 27 de septiembre las fuerzas armadas de Azerbaiyán bombardearon la República de Artsaj. Habiendo causado miles de muertes, y acabar obligando a los armenios a entregar la región a Azerbaiyán después de un convenio firmado entre Armenia y Azerbaiyán, todo bajo auspicio de Rusia, la cual ha aportado armas a Armenia durante el conflicto.
Azerbaiyán se ha visto con el apoyo de Afganistán, Pakistán y Turquía, especialmente este último, recibiendo ayudas militares de mercenarios sirios reclutados por el gobierno turco para pelear en Karabaj, superando en número de soldados a la población total de Artsaj. Además de recibir armas por parte de Israel.
En definitiva Azerbaiyán tiene mucho más apoyo que Armenia en este conflicto bélico y supera con creces en número al ejército armenio.
Los civiles armenios ya se han visto obligados a retirarse de las ciudades de Nagorno Karabaj, empujados por el ejército azerí, el cual ha dejado a su paso casas y ciudades destrozadas, además de en algunas ocasiones, capturar a solados armenios para así torturarles y degollar a civiles inocentes, es algo que se puede ver en internet.
La voz de SOAD en este conflicto
¿Qué tiene que ver este conflicto con SOAD?: System of a Down ha sido, desde siempre, un grupo que habla sobre temas muy políticos, especialmente si se trata de los problemas de Armenia, su país de origen. Canciones como P.L.U.C.K,B.Y.O.B o Toxicity todas tratan algún problema con el que la humanidad tiene que lidiar. En el caso de P.L.U.C.K es el genocidio armenio. B.Y.O.B es una protesta a los gobiernos sobre cómo mandan a los pobres a la guerra, las siglas de esta canción significan Bring Your Own Bombs que a su vez es un juego de palabras con la típica expresión americana usada en fiestas; Bring Your Own Booze que significa algo así como “traed vuestras bebidas de casa”. Y Toxicity es una canción que habla sobre la polución del mundo desde la perspectiva de un ecologista encerrado en una prisión.
Con el reciente resurgimiento de la disputa de Nagorno Karabaj, los integrantes del grupo se han vuelto a reunir para sacar dos canciones y concienciar al público de esta disputa. “Protect the Land” y “Genocidal Humanoidz”.
Esta primera habla sobre los que defienden ahora Armenia como los que la defendieron en tiempos de la Primera Guerra Mundial y el genocidio armenio.
Monte Ararat visto desde Khor Virap (Armenia).
Los defensores son tanto los soldados como los civiles que han defendido a capa y espada su tierra de la que muchas veces se han visto obligados a abandonar.
La segunda canción habla sobre los “diablos” y cómo los armenios nunca huyen ni se esconden de ellos, siendo estos diablos cualquier mal para el pueblo armenio.
Pero la verdadera e importante cuestión a cubrir es si SOAD hace un buen trabajo en crear conciencia sobre el genocidio armenio, los actuales sucesos de Nagorno Karabaj, y la respuesta es sí, y lo hacen muy bien.
“Libertad de expresión” es uno de los términos más repetidos en los últimos años. Aparece de forma continuada en las redes sociales, en los medios de comunicación (alegando a la libertad de prensa), en las manifestaciones… Todo el mundo parece tener muy claro que posee ese derecho fundamental pero, como es común en una sociedad movida por el individualismo, muchos se olvidan de sus límites.
La Declaración Universal de los Derechos Humanosde Naciones Unidas protege este derecho en el artículo 19. De esta misma forma, constituciones como la de los Estados Unidos y la Constitución española recogen y defienden este derecho (en la Primera Enmienda y en el Artículo 20.1.a, respectivamente).
El auge de las redes sociales ha supuesto la creación de una gran cámara de eco que funciona de forma individualizada para cada perfil gracias a algoritmos. Resulta difícil ser una persona plural y abierta de mente cuando Facebook o Twitter nos recuerda constantemente lo que queremos oír. Dejamos de tener una vista periférica y plural de la realidad para centrarnos de forma “inconsciente” en nuestra forma de pensar, nuestra propia ideología. La exaltación del “yo” y, por lo tanto, de lo que decimos, queda por encima de todo lo demás. Es en ese momento cuando el ser humano olvida que todo derecho viene acompañado de una responsabilidad.
Amnistía Internacional explica que la libertad de expresión abarca toda clase de ideas, incluidas aquellas que puedan considerarse profundamente ofensivas. El derecho internacional protege la libertad de expresión, aunque hay casos en los que es legítimo limitarla cuando viola los derechos de otras personas o promueve el odio e incita a la discriminación y la violencia.
La opinión en las redes
La polémica surge cuando no es un gobierno, sino una red social como Twitterquien se encarga de poner los límites a la libertad de expresión de los individuos. El bloqueo de tuits, la suspensión de cuentas, el veto que sufren ciertas palabras… Los amantes y fieles defensores de la libertad de expresión aseguran que estos son actos de censura.
El 8 de enero de 2021 Twitter suspendía permanentemente la cuenta del que era todavía presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Segundos después, los medios y las redes se incendiaban con polémicos comentarios que hablaban sobre censura. Todos destacaban el poder que tienen las redes sociales para conseguir vetar al presidente de la primera potencia mundial.
Cuenta de Twitter de Donald Trump suspendida permanentemente. Fuente: EL PAÍS
Después de haber abierto esta línea de debate, ahora el punto de mira queda no en la libertad de expresión, que también, sino en la libertad de actuación que tienen redes sociales (que no hay que olvidar que son empresas privadas) sobre el mercado.
¿El hecho de eliminar una cuenta o un comentario, o suspender un tuit de forma temporal o indefinida, se podría considerar un acto de censura? Ciertamente nos encontramos ante un dilema que está a pie de calle en el siglo XXI. Y tal vez la respuesta se encuentre en el documento que recoge las condiciones y políticas de la empresa. Es necesario aceptar para poder disponer de un perfil en esta red social. Al fin y al cabo, son los usuarios los que aceptan esas condiciones de uso. Así se establece un pacto entre la empresa y el usuario.
En las políticas de privacidad, funcionamiento, etc., que casi nadie lee, aparecen todos los puntos a destacar acerca de lo que se puede poner o no en un tuit. Al igual que Instagram censura imágenes en las que aparecen senos u órganos sexuales, Twitter tiene la potestad de bloquear o suspender aquellos tuits que inciten al odio o a la violencia.
Este fue el motivo de la eliminación de la cuenta de Trump. El presidente fue avisado con antelación con el bloqueo de ciertos tuits, pero los mensajes publicados el día del asalto al Capitolio fueron la gota que colmó el vaso.
La polémica vuelve a surgir cuando dejamos de ver a las plataformas como Twitter, Facebook, Instagram, etc., simplemente como empresas privadas. Aunque actúen de esta manera, su influencia sobre la sociedad a nivel mundial es tal, que muchos consideran que su forma de actuar es un claro ejemplo de violación del interés social.
Una epistocracia de la información
La libertad de expresión incluye la manifestación tanto de lo que consideramos “bueno” (moralmente hablando), como lo que consideramos “malo”, siempre que esto se haga de forma pacífica. De esta manera el individuo tendrá la capacidad de decidir qué opinión, camino, ideología o forma de actuar desea escoger sin que haya por encima ningún gobierno, empresa u organismo superior que dirija sus decisiones.
Pero, viendo cómo actúan numerosos gobiernos y empresas, ¿nos encontramos tal vez ante una especie de epistocracia de la información?
La epistocraciaes una alternativa a la democracia propuesta por Jason Brennan, filósofo estadounidense y profesor de la Universidad de Georgetown. Él afirma que el votante medio no se informa lo suficiente como para votar a un partido con un criterio sólido. Compara a la mayoría de votantes con hooligans que siguen por tradición o por ingenuidad las directrices de un partido sin llegar a considerar plenamente los beneficios o desventajas que supondría que este se pusiera en cabeza de gobierno.
Ante esta falta de criterio, propone la creación de una élite de votantes entendidos plenamente en políticas y los ámbitos socioeconómicos. Estos envuelven cada contexto en una nación para que sean los que determinen quién debería ser el partido que podría solucionar mejor los problemas de la sociedad. Obviamente, la puesta en práctica sería imposible, ya que lo más seguro es que se cree una situación en la que las élites gobernarían al pueblo movidos por la corrupción.
El establecimiento de una «epistocracia de la información» quizá fuera la solución a la desinformación y las fake news pero, ¿valdría la pena sacrificar la libertad de expresión?
Nueva oleada de streamers y youtubers que se mudan a Andorra para pagar menos impuestos
El pasado fin de semana, El Rubius, uno de los youtubers y streamers más importantes de España, anunció que se iba a vivir a Andorra. Junto a Rubius, se irán también Alexby11 y Aroyitt. Esta noticia incendió las redes sociales y las televisiones, que criticaron nuevamente a los creadores de contenido en masa de una manera lógica, pero deplorable por el uso de descalificativos, como hizo Isabel Rábago en Ya es mediodía, llamando «gilipollas» a Lolito, creador de contenido de Fortnite.
Esta reacción por parte de los medios tradicionales no ayuda a concienciar y explicar que este tipo de comportamientos no se pueden tolerar. Muchos dirán que solo dos periodistas han criticado de manera poco acertada estas actitudes. Conforme. Pero la realidad es que el ser humano tiende a generalizar y meter a todos en un mismo saco, como ocurre con los jóvenes y la situación de la Covid-19. Por tanto, deberían cuidarse más las formas, informarse mejor para conocer el contexto e incidir en que esta práctica reprochable no es solo cosa de los creadores de contenido, pues también encontramos a deportistas como Arancha Sánchez Vicario o Jorge Lorenzo, o a empresas con filiales en paraísos fiscales, como el Banco Santander o ACS.
El contexto de Rubius es muy distinto al de otros streamers. Obviamente, una de las razones principales es la parte económica, no seamos necios, pero su caso no es el más significativo. Explicándolo en su directo, comentaba que se iba debido a que su núcleo social y familiar ya no se encuentra en Madrid. Rubius se pudo haber ido mucho antes a Andorra, pero no lo hizo porque primó esos núcleos.
Evidentemente, como nos comentaba la psicóloga Carmen Martínez, para tener una salud mental plena es necesario rodearte de los tuyos y llenar el tiempo con gente que te aporte. En el momento que eso no ocurre, puede generar una cierta inestabilidad emocional y en determinados casos puede producir serios problemas de autoestima en el individuo. Por ello, Rubius ha decidido rodearse de los suyos aun siendo una decisión poco ética ya que ese núcleo social eligió Andorra como destino, paraíso de los youtubers y streamers para evadir impuestos, y pagar en torno al 36-41% menos que en España.
Pero, realmente, ¿cuál es el verdadero problema de todo esto?
Estos creadores de contenido son vistos por millones de chavales que pasan su tiempo libre (o no) frente a una pantalla. Por ello, al final del día son ejemplos, modelos a seguir por jóvenes que están cimentando su cerebro (en su mayoría) para salir en un futuro al mundo laboral.
Decenas de streamers yéndose a Andorra fomentan que «si tienes mucho, intenta bajo cualquier método pagar menos para incrementar así tu bienestar personal» y afirmar que España «roba«, pero ¿quién se encarga de pagar el bienestar social? ¿El resto? La realidad es que para mantener infraestructuras públicas de garantía y potenciar servicios públicos como la sanidad, que se colapsó por falta de medios en la primera ola, es necesario pagar esos impuestos guste más o guste menos.
El Rubius en directo. | Fuente: Twitch
A esto se le suma que Rubius comentó dicha decisión en directo, una actitud muy criticada debido a que se ha considerado una apología a la evasión de impuestos. Es cierto que, más pronto que tarde, se hubiera publicado alguna imagen de Rubius en Andorra, pero que lo afirme en directo no ha sido la mejor de las ideas.
El problema es que seguramente estos youtubers o streamers volverán a España y gozarán de muchas infraestructuras y servicios que se han pagado durante los años en los que ellos no han cotizado. Años muy complicados debido a la desastrosa crisis económica generada por la Covid-19 o por la gran nevada de este 2021. ¿Es justo? Claro que no. ¿Es un comportamiento ético? Ni mucho menos, pero es legal que al final es lo que interesa en un mundo donde impera lo personal a lo colectivo.
Marta Olivier nos cuenta la historia de los años más difíciles de su vida, donde pasa por varias hospitalizaciones psiquiátricas. El muro de cristal hace visibles algunos temas tabú de nuestra sociedad, como son el suicidio o la autolesión.
La autora cuenta cómo ha sido estar en diversas ocasiones ingresada en pabellones de psiquiátricos de hospitales. La tristeza y el ambiente desolador que se respira allí, las diversas actividades grupales que se realizaban, la poca privacidad de la que se gozaba, entre muchos otros temas que aborda.
Uno de los puntos que resalta en este libro es el trato que reciben los pacientes de psiquiatría de los hospitales en los que estuvo. A parte de ser muy restrictivos, ya que, como explica la autora, no se podían tener objetos personales en las habitaciones, había algunos enfermeros que tenían muy poca empatía con los pacientes y otros que se portaban bien con ellos (como debe ser, en mi opinión, estando en esa situación a la que nadie desea llegar).
Además, Oliver relata las historias de algunos de los compañeros con los que se había topado en sus ingresos. También, contaba los distintos trastornos mentales que tenían, desde compañeros que sufrían depresión, como ella, hasta los que padecían trastorno de personalidad.
El suicidio o la autolesión son otros de los temas importantes del relato. La autora narra los diversos intentos de suicidio que experimentó y cómo el autolesionarse le ayudaba a aliviar los pensamientos que siempre le estaban rondando por la cabeza.
Algo que me ha demostrado este libro es la importancia de tener un buen apoyo familiar. Porque, para Marta Olivier, ellos han sido un gran apoyo. Son los que la han ayudado a seguir adelante.
Se pueden sacar varias conclusiones de este maravilloso libro, El muro de cristal: que, si tienes problemas de salud mental, es mejor pedir ayuda y no dejar que el tiempo pase sin haber cicatrizado esa herida, porque luego va a ser peor; que es importante tener personas que te ayuden y estén contigo en los momentos difíciles; que hay que dejar de mirar el suicidio como un tema tabú y que tener una buena salud mental te dejará disfrutar más de la vida.
Marta Oliver con su libro ‘El muro de cristal’ | Fuente: Psiconetwork
Conocemos a un joven vallecano con el arte por bandera
Aarón Wong es un joven artista que, a sus 21 años, ha publicado un disco titulado Trizas con seis composiciones propias, dirigido el cortometraje Entre interiores y escrito un poemario de 206 páginas que salió a la venta el pasado 29 de diciembre de 2020. El libro, publicado con la editorial Libros Indie, recoge los poemas escritos por el madrileño durante su adolescencia a modo de autobiografía y, en esta entrevista, podrás conocer un poco mejor su faceta literaria.
Portada de Trozos y trazos de una canción
Pregunta:El título, Trozos y trazos de una canción, nace de tu pasión por la música de cantautor. ¿Está relacionado con tu EP Trizas? ¿Qué tiene de especial la canción Trozos de una mitad de Funambulista y Marwán para que te inspiraras en ella?
Respuesta: Sí, está muy relacionado. Las canciones de mi disco las compuse inspirándome en la época en la que yo escribía los poemas de mi libro. De hecho, hay algunos poemas o textos que tienen que ver directamente con alguna canción del disco. Y la canción Trozos de una mitad me inspiró muchísimo, sí. Primero porque la escuché justo cuando buscaba un título para mi poemario y enseguida algo hizo click en mi cabeza. Y segundo porque las canciones de Funambulista y Marwán, junto a las de otros cantautores actuales como Andrés Suárez o Zahara, fueron mi primer contacto con la canción de autor (que no fuese de los maestros Serrat o Sabina). Al mismo tiempo que me chocó mucho ver la vida a través de esa desenfadada poética de sus letras.
P:Además de un amante de la literatura y la música, también te apasiona el cine. De hecho, dirigiste el cortometraje Entre interiores. ¿Hay algún guiño al mundo cinematográfico en tu poemario?
R: En este libro específicamente no, la verdad. Sobre todo, porque en la época que lo empecé a escribir no me apasionaba tanto el cine. Es más, fue cuando lo terminé que comenzó mi amor por el séptimo arte.
P:¿Cómo definirías tu estilo? ¿Te sientes representado con la poesía de algún escritor en concreto?
R: No tengo ni idea de cómo lo definiría. Supongo que, sin intención de parecer original, como una mezcla, una mezcla de todo lo que leo y escucho, y de todo lo que se quedó haciendo poso en mi memoria. Y sí, me siento identificado con poetas como Gil de Biedma, Carlos Salem, Irene X, Marwán, Luis Ramiro, Gloria Fuertes, David Martínez Álvarez, Nerea Delgado… y muchísimos y muchísimas más.
P: Los poemas que componen el libro los escribiste con 15 y 16 años. ¿Te sigues identificando con todos ellos?
R: A decir verdad, no. Pero porque ya no soy el mismo Aarón que era entonces; eso me preocuparía seriamente. Pero me gusta leer los poemas y ver a aquel Aarón y sentir lo que sentía. Porque yo concibo mis poemas y mis canciones (y, en cierto modo, mi cortometraje también) como máquinas del tiempo. Al cantar o recitar es como si viajara al momento en que lo escribí y siento lo mismo que sentía entonces el tiempo que dura el texto.
P: A veces ocurre que un escritor siente rechazo por sus obras escritas en el pasado. Al recopilar los poemas del libro, ¿te ocurrió algo parecido? ¿Descartarte alguno?
R: Descarté muchos. Tantos que en 2018, dos años después de terminar de escribir el libro como tal, reescribí partes de algunos poemas (sin trastocar la esencia de los mismos) y añadí un capítulo entero de textos y versos escritos ese mismo año. Todo esto lo hice por darle un tono más serio al libro sin perder la “adolescencia” que lo impregna, por supuesto.
P: ¿Pensaste en incorporar poemas escritos recientemente o querías recopilar tu época adolescente en un solo libro? Si es así, ¿por qué?
R: Cuando iba a mandar el manuscrito a la editorial, añadí un único poema escrito recientemente. Uno que escribí durante la cuarentena por coronavirus, en abril. Es el poema que cierra el libro y, siendo muy sincero, mi favorito. Se llama Autorretrete. Y lo hice porque me parecía un perfecto resumen del libro y de todo lo que sentí en mi adolescencia.
P: ¿Cómo es la experiencia de autopublicar un libro?
R:No ha sido autopublicar como tal porque para eso hay que ser mil veces más valiente que cualquier escritor, pero la experiencia de publicar… cuanto menos extraña. Sobre todo, porque debido al virus todo ha sido por teléfono y por correo. Pero en Libros Indie me han hecho sentir muy cómodo con todo esto. También es cierto que hasta que no vi mi libro ya publicado no me lo creí.
P: Antes de decantarte por Libros Indie, ¿te pusiste en contacto con otras editoriales?
R: Sí. Hubo alguna que otra editorial que no elegí por falta de presupuesto a pesar de darme luz verde. Pero ya sabía de gente que había publicado con Libros Indie y, realmente, fue una gran elección.
P: Muchos escritores primerizos inician campañas de crowdfunding para poder autopublicar sus libros. ¿Pensaste en esta opción?
R: No. Creo que porque siempre tuve la esperanza de que alguna editorial se arriesgara conmigo. El crowdfunding, personalmente, lo veo más para proyectos de mayor tamaño: cortometrajes, películas, discos, etc. Pero vamos, no me aventuro a decir que nunca me decantaré por esa opción porque quién sabe.
P: ¿Tienes preparado otro poemario?
R: Sí, aún me quedan balas en la recámara. Tengo cositas preparadas que verán la luz en cualquier momento. Cositas en las que pruebo otros estilos, otros tonos, otras fórmulas, otras referencias… Y que, realmente, espero que le guste a todo aquel que se atreva a zambullirse en mis versos, ya sea leyéndome o escuchándome.
Los idiomas no entienden de política ni de sentimientos, y nuestro único deber es garantizar su buen estado
En estos últimos meses la política lingüística en Cataluña ha vuelto a estar en el centro del debate a raíz de la aprobación de la nueva ley de educación que deja de considerar el castellano como lengua vehicular en todo el territorio y que establece que «las administraciones educativas garantizarán el derecho de los alumnos y las alumnas a recibir enseñanzas en castellano y en las demás lenguas cooficiales en sus respectivos territorios». Por lo tanto, no se produce ningún cambio en la lengua vehicular educativa en Cataluña y se sigue con el modelo de la inmersión lingüística. Aún así, esto es solo el último coletazo de una tendencia que llevamos viendo desde hace bastante tiempo. Es recurrente la utilización de la lengua para defender cualquier tipo de ideología. Sin embargo, la realidad es que los idiomas no entienden de política ni de sentimientos, y nuestro único deber es garantizar su buen estado y difundir y disfrutar de todas sus formas de expresión.
Con la Ley Celaá se ha vuelto a poner sobre la mesa la efectividad del sistema de inmersión lingüista en Cataluña, y en las pasadas semanas hemos podido ver como políticos de todos los colores opinaban sobre esta medida para justificar sus posturas. De esta forma, dejaban claro que hay una falta de conocimiento respecto a este modelo educativo, su propósito y sus orígenes. La inmersión lingüística, lejos de promover la persecución del castellano, hace que personas como yo mismo, que me he educado con este sistema, ahora nos podamos considerar completamente bilingües y que, por ejemplo, pueda escribir este artículo tanto en catalán como en castellano.
En Cataluña la inmersión lingüística se basa en establecer la lengua catalana como lengua vehicular en todos los niveles educativos y está presente en todas las materias que se imparten menos, lógicamente, en las de lengua castellana o lengua extranjera. Así, se optó por establecer el sistema de inmersión total temprana basado en la enseñanza intensiva en catalán desde el inicio de la escolarización, con la intención de asegurar que al final de la enseñanza obligatoria los currículums garanticen el dominio total del catalán y el castellano.
Este sistema pretende garantizar un conocimiento efectivo de ambas lenguas para superar las desigualdades
Este modelo también ha logrado establecer el catalán como elemento de cohesión social en el que se concilia la lengua y/o cultura de origen con la catalana y nadie queda discriminado por cuestiones de lengua, pues se evita la segregación social y la incompetencia lingüística de una lengua minoritaria como lo es el catalán. Desde la aprobación de la Ley de Normalización Lingüística en 1983, este sistema pretende garantizar un conocimiento efectivo de ambas lenguas para superar las desigualdades surgidas a raíz la situación precaria que vivía el catalán en los ochenta ante su escasa presencia en el uso oficial, en los medios de comunicación y en la enseñanza.
Para entender bien la situación de las dos lenguas y el éxito de la inmersión lingüística podemos observar los datos de la última Encuesta de Usos Lingüísticos de 2018, llevada a cabo por la Dirección General de Política Lingüística de la Generalitat y el Instituto de Estadística de Cataluña cada cinco años, donde se afirma que el 94% de la población de la comunidad autónoma entiende el catalán; el 81,2% lo sabe hablar; el 85,5% lo lee y el 65,3% lo sabe escribir (en 1981 solo era el 31,5%). Todo esto teniendo en cuenta el contexto demográfico: en 2003 los ciudadanos nacidos en el extranjero representaban el 9,3% sobre el conjunto de la población, mientras que en 2018 pasaba a ser el 18,2%. De este modo, sumando la gente nacida en el resto del Estado, en 2018 el porcentaje de población nacida fuera de Catalunya llega al 35,3% de la población. Por lo tanto, en la encuesta se refleja claramente que el castellano sigue gozando de más presencia social siendo la lengua madre del 52,7% de la población, mientras que el catalán lo es de 31,5%. Un 2,8% considera ambas sus «lenguas madre». Además, estos datos también se complementan con la identificación con la lengua: el 46,6% de la población se identifica con el castellano frente al 36,3% que lo hace con el catalán.
Sabiendo estos datos, se observa con nitidez que el catalán no está en peligro de desaparición, sino que goza de muy buena salud. Aunque, comparado con el castellano, sigue estando en una posición inferior socialmente, y es que no deja de ser una lengua que aún no está plenamente presente en sectores como el entretenimiento de masas, Internet o el etiquetado de productos. Por este motivo, el cometido de las instituciones catalanas es el de promover el uso la lengua propia del territorio tomando todas las medidas que estén a su alcance. De esta forma, se intentan solventar estas desigualdades para conseguir una sociedad que domine ambas lenguas y que les asegure un largo y próspero futuro.
El porcentaje de alcance en las pruebas de lengua catalana y castellana son casi idénticos y en ningún caso se ha disminuido el conocimiento del castellano
Dentro de estas medidas, la inmersión lingüística es un elemento clave que, desde su implantación en toda Cataluña en 1992, siendo ratificada por la Ley de Política Lingüística en 1998 y en la posterior Ley de Educación de 2009, consigue eficazmente formar a una sociedad bilingüe. Esto muestran las Pruebas de Competencias Básicas de sexto de primaria donde el porcentaje de alcance en las pruebas de lengua catalana y castellana son casi idénticos y en ningún caso se ha disminuido el conocimiento del castellano, tal y como muestra un estudio realizado por la Generalitat y el Ministerio de Educación que ratifica que el nivel de castellano de los estudiantes en Cataluña es el mismo que en el resto del Estado.
Espero que en el futuro se dejen de hacer uso electoral de las lenguas dentro de los vacíos debates de la polarizada clase política y se ponga el foco en las medidas que realmente nos convienen teniendo en cuenta lo que ha funcionado y todo lo que se debe mejorar.
-Versió en Català
Gràcies a la immersió lingüística en català sóc completament bilingüe
Els idiomes no entenen de política ni de sentiments i el nostre únic deure és garantir el seu bon estat
En aquests últims mesos la política lingüística a Catalunya ha tornat a estar al centre del debat arran de l’aprovació de la nova llei d’educació que deixa de considerar el castellà com a llengua vehicular a tot el territori i estableix que «les administracions educatives garantiran el dret dels alumnes i les alumnes a rebre ensenyaments en castellà i en les altres llengües cooficials als seus respectius territoris». Per tant, no es produeix cap canvi a la llengua vehicular educativa a Catalunya i se segueix amb el model de la immersió lingüística. Tot i així, això és només l’últim espernetec d’una tendència que portem veient des de fa força temps. És recurrent la utilització de la llengua per a defensar qualsevol tipus d’ideologia. No obstant això, la realitat és que els idiomes no entenen de política ni de sentiments i el nostre únic deure és garantir el seu bon estat i difondre i gaudir de totes les seves formes d’expressió.
Amb la Llei Celaá s’ha tornat a posar sobre la taula l’efectivitat del sistema d’immersió lingüística a Catalunya i en les passades setmanes hem pogut veure com polítics de tots els colors opinaven sobre aquesta mesura per a justificar les seves postures. D’aquesta forma, deixaven clar que hi ha una gran falta de coneixement respecte a aquest model educatiu, el seu propòsit i els seus orígens. La immersió lingüística, lluny de promoure la persecució del castellà, fa que persones com jo mateix, que m’he educat amb aquest sistema, ara ens puguem considerar completament bilingües i que, per exemple, pugui escriure aquest article tant en català com en castellà.
A Catalunya la immersió lingüística es basa a establir la llengua catalana com a llengua vehicular en tots els nivells educatius i està present en totes les matèries que s’imparteixen menys, lògicament, en les de llengua castellana o llengua estrangera. Així, es va optar per establir el sistema d’immersió total primerenca basat en l’ensenyament intensiu en català des de l’inici de l’escolarització amb la intenció d’assegurar que al final de l’ensenyament obligatori els currículums garanteixin el domini total del català i el castellà.
Aquest sistema pretén garantir un coneixement efectiu de totes dues llengües per a superar les desigualtats
Aquest model també ha aconseguit establir el català com a element de cohesió social on es concilia la llengua i/o cultura d’origen amb la catalana i ningú queda discriminat per qüestions de llengua, sinó que s’evita la segregació social i la incompetència lingüística d’una llengua minoritària com ho és el català. Des de l’aprovació de la Llei de Normalització Lingüística en 1983, aquest sistema pretén garantir un coneixement efectiu de totes dues llengües per a superar les desigualtats sorgides arrel de la situació precària que vivia el català als anys vuitanta davant la seva escassa presència en l’ús oficial, els mitjans de comunicació i l’ensenyament.
Per a entendre bé la situació de les dues llengües i l’èxit de la immersió lingüística podem observar les dades de l’última Enquesta d’Usos Lingüístics de 2018, duta a terme per la Direcció General de Política Lingüística de la Generalitat i l’Institut d’Estadística de Catalunya cada cinc anys, on s’afirma que el 94% de la població entén el català; el 81,2% el sap parlar; el 85,5% el llegeix i el 65,3% el sap escriure (al 1981 només era el 31,5%). Tot això, tenint en compte el context demogràfic, on els ciutadans nascuts a l’estranger representaven el 9,3% sobre el conjunt de la població al 2003 mentre que al 2018 passava a ser el 18,2%. D’aquesta manera, sumant la gent nascuda a la resta de l’Estat, al 2018 el percentatge de població nascuda fora de Catalunya arriba al 35,3% de la població. Per tant, a l’enquesta es reflecteix clarament que el castellà continua gaudint de més presència social sent la llengua mare del 52,7% de la població mentre que el català ho és de 31,5% i per a un 2,8% ho són ambdues. A més, aquestes dades també es complementen amb la identificació amb la llengua on el 46,6% de la població s’identifica amb el castellà enfront del 36,3% que ho fa al català.
Sabent aquestes dades, s’observa amb nitidesa que el català no està en perill de desaparició, sinó que gaudeix de molt bona salut, encara que comparat amb el castellà continua estant en una posició inferior socialment i és que no deixa de ser una llengua que encara no està plenament present en sectors com l’entreteniment de masses, l’Internet o l’etiquetatge de productes. Per aquest motiu, l’objectiu de les institucions catalanes és promoure l’ús de la llengua pròpia del territori prenent totes les mesures que estiguin al seu abast. D’aquesta forma, s’intenten solucionar aquestes desigualtats per a aconseguir una societat que domini totes dues llengües per assegurar-les un futur llarg i esperançador.
El percentatge d’abast a les proves de llengua catalana i castellana són gairebé idèntics i en cap cas s’ha disminuït el coneixement del castellà
Dins d’aquestes mesures, la immersió lingüística és un element clau que, des de la seva implantació a tota Catalunya al 1992, sent ratificada per la Llei de Política Lingüística al 1998 i en la posterior Llei d’Educació de 2009, aconsegueix eficaçment formar a una societat bilingüe. Tal i com mostren les Proves de Competències Bàsiques de sisè de primària on el percentatge d’abast a les proves de llengua catalana i castellana són gairebé idèntics i en cap cas s’ha disminuït el coneixement del castellà, tal com afirma un estudi realitzat per la Generalitat i el Ministerio de Educación que ratifica que el nivell de castellà dels estudiants a Catalunya és el mateix que en la resta de l’Estat.
Espero que al futur es deixi de fer ús electoral de les llengües dins dels buits debats de la polaritzada classe política i es posi el focus a les mesures que realment ens convenen tenint en compte el que ha funcionat i tot el que s’ha de millorar.
Para explicar un segundo, se debe hablar de toda una vida
Si se habla de La versión de Eric hay que volver al instituto. Esa época de cambios, estrés, dónde la vida era aquello que pasaba entre examen y examen. Era común en lengua y literatura que a lo largo del curso mandasen leer entre dos o tres libros (supongo que dependiendo del centro el número varía). Normalmente esos libros entraban dentro de la tradición literaria española y nos encontrábamos títulos como Platero y yo, La familia de Pascual Duarte, Bodas de sangre y un largo etcétera. Sin embargo, entre medias, había libros que te hablaban a un nivel y a una profundidad muy cercana. El ambiente que se respiraba entre sus páginas era otro. Aquí es donde entra la obra de la que estoy hablando.
Nando López, novelista, dramaturgo, doctor cum laude en Filología Hispánica y profesor de secundaria y Bachillerato nos trae esta historia de descubrimiento y enseñanza vital. No obstante, en este caso, el protagonista no es el típico niño cishetero que se va abriendo paso a la madurez a través del instituto y las experiencias vitales propias de un chico de su edad, exageradas o con un toque de melodrama para darle más énfasis a los problemas que uno puede tener en la adolescencia, a la vez que se intenta educar en temas como el alcohol, el sexo, etc. En esta ocasión el protagonista es un chico trans que nos cuenta su vida desde el momento en el que todo cambió para él, dándose cuenta de su realidad y la mentira social y cultural que le habían hecho creer, hasta el incidente en el que la novela da comienzo.
Eric, un actor en alza de veinte años, se encuentra en una situación más propia de la serie de televisión en la que actúa que de la vida real: tiene un posible cadáver a su lado y dos opciones que son correr o llamar a la policía. Al final, al contrario de lo que habría hecho normalmente algún personaje de televisión, se dirige a la policía y cuando va a contarles lo que ha pasado se da cuenta de que para que entiendan lo que ha ocurrido esa noche haría falta contarles toda una vida. Así, Eric retrata en las páginas una historia de abandono, superación, aceptación, amistad, amor, intentos, venganza y muerte.
Una jerarquía peligrosa
Nando López consigue plasmar, desde el punto de vista de Eric, un colectivo oprimido e ignorado por la sociedad. Se cuenta su vida y por tanto la relación con sus padres, compañeros, abuelos, amigos y todo aquel que alguna vez pasa por su vida. Esto permite al lector ver diversos comportamientos y actitudes hacia el protagonista, quién le apoya, a quién le da igual, quién le repele y quién le impide avanzar. En una sociedad estructurada cómo la nuestra, ser diferente, en general, es duro y lleva a unas consecuencias injustas que pueden durar toda una vida.
Nando López | Fuente: cartv
Es esa diversidad de conductas y posturas hacia el protagonista y otros personajes que son un reflejo de aquellas personas víctimas de un sistema que se divide en el come o serás comido. Dónde, incluso dentro de colectivos oprimidos, hay una jerarquía que se amolda a unos cánones establecidos que dan un cierto poder y, extrapolados a las pandillas y alumnos de instituto, permiten a ciertas personas escudarse en ellos y, en el mejor de los casos, no hacer nada cuando ven a los máximos representantes de los cánones de los que hablo reducir la existencia de aquellos que eligen como objeto de burlas y acoso a un conjunto de traumas y complejos, si siguen con vida para poder superarlos o lidiar con ellos, simplemente para reforzar su posición en la jerarquía a través del destrozo de vidas humanas.
La versión de Eric, publicada por Ediciones SM en 2020, se llevó el Premio de literatura juvenil Gran Angular en ese mismo año por la labor de crear esta historia con unos valores que son los pilares de un mundo decente y digno y que fomenta el gusto por la literatura a los jóvenes. Que la novela recibiese este premio no es de extrañar pues, de una forma soberbia y magistral, Nando López entremezcla temas de tanta importancia como el bullying, su desarrollo y consecuencias, el abandono, el descubrimiento personal y vital de un adolescente, la transfobia, tanto exteriorizada como interiorizada, y una serie de temas que son el resultado de no decirle a los niños en el colegio o instituto que paren ya que “son cosas de críos”. Pero lo más asombroso es como esto se une a una historia llena de intriga en un thriller al más puro estilo de Élite. Sí, alguien está a punto de morir y la historia de Eric y los amigos y enemigos que va haciendo a lo largo de su vida es la respuesta al por qué.
Una novela completa
La prosa del autor es adictiva, ligera, rápida y sublime. En una página puede retratarte tanto el mundo interior lleno de conflictos y manifestación de la ignorancia y el odio del mundo, como presentarte una serie de hechos que acaban en un cliffhanger para que no puedas soltar el libro hasta la última página. Los diálogos, internos y entre los distintos personajes, llenan las páginas, lo que ayuda a que la lectura sea más ágil y la identificación y la cercanía con los personajes sea sencilla y espontánea. Se conoce a alguien por sus acciones y palabras y este libro es una gran prueba de ello.
Con respecto a lo que voy a decir a continuación pido perdón por caer en un cliché, pero este libro es muy necesario. La transfobia y la ignorancia a este colectivo es algo que está a la orden del día, y cada vez más, muy poco a poco, se van viendo obras y noticias dónde se muestran sus historias y situaciones, pero aún queda mucho camino por recorrer.
Al principio de la reseña indicaba que este libro me transportaba al instituto. Tiene esa aura de libro de instituto que te envía leer la profesora de lengua en segundo de la ESO y, la verdad, ojalá haber tenido la posibilidad de leerlo con esa edad. Diez años después de terminar ese curso he podido verme aún reflejado en algunas de sus páginas, en algún acontecimiento o sentimiento. Me ha ayudado a ver parte de la transfobia interiorizada que, sin saberlo, tenía en mí. Visibiliza aspectos que pasas por alto o ni siquiera te paras a pensar si no los vives de primera mano. Con esto no quiero decir que el libro sea un manual, al revés, es un libro lleno de suspense, interesante y ameno, pero con un protagonista que se siente real y que, junto a una historia de secretos y asesinatos, te quita la venda de los ojos.
Un público universal
La novela es para todo el mundo. Para el adulto que no entiende que ese joven, porque según lo que le han enseñado y ha visto toda su vida la persona que está viendo ante sus ojos es un chico, lleve falda; para el chulo de la clase que se ríe del que sabe que no le va a devolver el insulto; para la chica que se burla del aspecto físico de la que se sienta dos filas atrás con la finalidad de esconder sus propias inseguridades; para el universitario que está estresado por los exámenes finales sin tiempo para pensar en lo que hacerse de comer; para la empresaria que vive de reunión en reunión con una sonrisa, contenta por lo que ha construido y, sobre todo, para todo aquel que quiera escuchar.
En definitiva, La versión de Eric es una obra necesaria, un thriller dinámico y enérgico con una variedad de temas que tratan la vida de miles de personas a través de los ojos de un chico con un sueño y un único objetivo: vivir.
Twitch, la plataforma de retransmisiones en directo, es el nuevo modo de consumir entretenimiento que actualmente está consiguiendo cifras cercanas a las de la televisión tradicional
2020 ha sido un año marcado por el coronavirus y ha hecho que el ocio digital que consumimos desde casa haya crecido de forma exponencial. Las plataformas de cine y series (como Netflix o HBO) han visto aumentar sus audiencias vertiginosamente. También aquellas que permiten realizar transmisiones en directo. Este es el caso de Twitch, a la que muchos en España se han unido en estos meses. Algunos como creadores de contenido y otros como meros espectadores, lo que está consiguiendo cambiar la forma de consumir entretenimiento.
El acceso a la plataforma es gratuito, pero gran parte del negocio se basa en un modelo de suscripción. Ofrece la posibilidad de generar ingresos por diferentes vías (como suscripciones o donaciones) y mantener una relación con la comunidad a través de un chat.
Récords en la plataforma
El éxito más reciente que hemos visto en Twitch ha sido el de Las Campanadas de Ibai, que consiguió reunir a 550.000 personas en el momento de pasar al 2021. Sin embargo, es TheGrefg quien mantiene el récord de espectadores con más de 2.400.000 usuarios durante su transmisión de la presentación de su skin en Fortnite. Unas cifras que han conseguido que Twitch haya adelantado a Youtube y venga a competir actualmente con la televisión.
Ibai Llanos en Las Campanadas de Ibai | Fuente: @IbaiLlanos
Twitch ha evolucionado en el último año para dar espacio a creadores de contenido y contenido variado. Ibai, por ejemplo, mantiene una audiencia diaria constante de unos 100.000 espectadores gracias a los juegos online. Pero en su canal no solo hace gaming, sino que además realiza entrevistas (como la que realizó a Marc Gasol, jugador de la NBA), charla con periodistas (como Josep Pedrerol o Jordi Évole) o realiza eventos benéficos.
Egoland
Otro caso a analizar que está dejando unas cifras desorbitantes es Egoland, el nuevo evento de streamers creado y organizado por El Rubius y aLexBY11. La lista de participantes reúne a más de 76 streamers en total, entre los que se encuentran Ibai Llanos, Auronplay y Grefg. Para hacernos una idea de la audiencia que consiguen, con más de un millón de espectadores (entre todos los streamers de la plataforma), Egoland consiguió situarse la noche de su inicio a la altura de algunas televisiones de ámbito nacional como Cuatro o La Sexta.
Egoland es un servidor privado de Rust, un videojuego de supervivencia. Rubius y aLexBY11 compraron un servidor del juego en el que solo pueden entrar jugadores invitados. En Rust cada jugador aparece desnudo en un punto aleatorio de una isla desierta. El objetivo de todos los jugadores es progresar y sobrevivir para ir desbloqueando objetos y mejoras.
Las mecánicas de Rust permiten crear un formato audiovisual muy similar al que observamos en un Reality Show de televisión. Las dinámicas y las reacciones de los jugadores son espontáneas y los espectadores se posicionan y eligen cómo quieren seguir el evento. Cada streamer ofrece una perspectiva distinta y muestra historias diferentes.
Gracias a Egoland, Rust fue la categoría más consumida de la plataforma la noche del 3 de enero, superando a cualquier otro videojuego o contenido. Fue capaz de concentrar a más de un millón de espectadores simultáneos. La cuenta oficial del juego en Twitter compartió una captura de pantalla señalando las cifras. Según las estadísticas de TwitchTracker, Rust alcanzó un público de 1.211.275 personas en Twitch. Mientras que, en los últimos meses, la media de espectadores del juego se situaba en los 160.000 usuarios.
Es indudable, por las cifras que vemos en los streamers más seguidos en la plataforma (Ibai Llanos o TheGrefg), que el patrimonio de Twitch reside en los videojuegos, uno de los sectores que más ha crecido en el último año. Sin embargo, a lo largo de 2020 también hemos observado cómo se han creado numerosos canales no relacionados con el gaming.
Más allá de los videojuegos
La información, la actualidad y el periodismo también han encontrado un espacio en esta plataforma. Es el caso de Emilio Doménech, más conocido como Nanisimo, que consiguió realizar un seguimiento diario de las elecciones presidenciales en Estados Unidos.
Celebridades de otros sectores, como cantantes, divulgadores de ciencia o actores se han unido a las retransmisiones en directo a través de la plataforma. Algunos, como la congresista Alexandria Ocasio-Cortez, el futbolista Sergio Agüero o el productor musical Jaime Altozano.
Ser streamer se ha convertido en una profesión muy deseada por los más jóvenes. Ven cómo otros de su misma edad pueden ganar dinero haciendo lo que más les gusta y compartiéndolo en directo con su comunidad.
Twitch espera que las comunidades que se han generado durante estos últimos meses se mantengan y que los usuarios sigan vinculados a la plataforma. Lo cierto es que Twitch a día de hoy es una de las principales plataformas de transmisión en vivo. La plataforma representa, en cierto modo, el futuro de la televisión: contenido en directo, variado y apoyado por una comunidad.