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domingo, octubre 2, 2022

Alfredo Pérez Rubalcaba, hombre de estado al servicio del país

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Al recordar al socialista resulta inevitable echar de menos líderes políticos en tiempos tan difíciles

Hace ya dos años que una de las grandes fuerzas políticas de nuestro país nos dejó. Alfredo Pérez Rubalcaba pertenece a una estirpe de políticos difícil de repetir. Militante socialista desde aquellos años donde hacerse miembro de este partido era una difícil situación. Supo luchar contra los problemas internos del PSOE y asumir con semblanza el liderazgo del partido un duro momento. Con una crisis económica dañando la estructura del país y el proyecto socialista.

Durante dos décadas Rubalcaba encadenó diferentes ministerios (Educación, Presidencia, Interior, Defensa) y la vicepresidencia del Gobierno. Pese a su aspecto frágil y de sus achaques, supo entender los cambios y aliarse desde el comienzo por la lucha feminista, mucho antes que los líderes actuales.

Socialista de raza, será recordado por múltiples labores en el seno del poder político, pero sobre todo por su personalidad y su trayectoria vital donde dejan de ser algo más que una simples frases en este artículo. Un político caracterizado por su inteligencia, por su paciencia y vitalidad y siempre dispuesto a aprender del otro. Un tipo de político que trataba de huir de la confrontación y el griterío centrándose en los verdaderos problemas y dándole vueltas hasta conseguir la solución mucho más allá. Mucho que enseñar a los actuales, eso seguro.

Alfredo es recordado por muchos momentos en su vida política, calificado de ser una persona seria y calculadora, pero Alfredo era, descrito por sus más allegados, todo corazón. Cuando empezó como militante de izquierdas, por aquel entonces, ponía en riesgo las relaciones familiares y se pagaba muchas veces con la represión e incluso con la vida. En los años 70 nadie se hacía del PSOE pensando en el poder y sus oropeles. Esto le hizo muchas cosas pero siempre supo alejarse de los cócteles y palacios. Ese carácter ha conseguido marcar para siempre la figura de un gran líder político, dentro y fuera de la esfera de poder.

Rubalcaba
Alfredo Pérez Rubalcaba | Fuente: Twitter

Siempre a la sombra de los líderes políticos socialistas de España, Alfredo fue para Zapatero y Felipe González un colaborador irremplazable. Él mismo afirmaba que de ellos había aprendido que “que cuando hay dificultades, no hay que arrugarse”. Pero, además, Alfredo era una persona muy inteligente, radicalmente honrado, exigente y lleno de pasión. Amante de las lecturas y la música, Rubalcaba era un político que pensaba mucho, junto a estos dos hobby los paseos le ayudaban a examinar la situación y distinguir la paja del verdadero problema.

Rubalcaba será reconocido como uno de los políticos más importantes de los últimos 50 años, impulsor de reformas fundamentales (destaca el aspecto de la educación), arquitecto de pactos políticos claves para la democracia, negociador hábil e implacable, era también un orador brillante y un trabajador infatigable, exigente consigo mismo como con nadie. Si tuviéramos que elegir uno solo de los servicios que dio a nuestro país, seria sin duda la contribución decisiva a la desaparición de la banda terrorista ETA.

Debemos añadir que Rubalcaba se encargó de trazar el plan de la abdicación de Juan Carlos I, un proceso inédito en la historia moderna española que se saldó con muy buena nota. Gesto que supo trasmitir la Zarzuela en sus redes sociales el día de fallecimiento, “Le recordaremos y le agradeceremos siempre su permanente y profunda visión institucional y su alto sentido del Estado en su vida política de servicio a España”. Estas palabras resumen la trayectoria de un político que en honor a su fallecimiento políticos de ambos bandos coincidieron en la misma idea.

Rubalcaba
Rubalcaba en una rueda de prensa del PSOE | Fuente: El País

Ser secretario general del PSOE fue, seguramente, su puesto más querido. No tuvo mucha suerte en esa etapa pero todos sabemos que, en aquel momento tan difícil para el PSOE, Alfredo era el símbolo político que esta formación necesitaba. Dentro de su entorno destacan su gran amor por el Partido Socialista Obrero Español, su gente, su historia, lo que significaban las siglas, en definitiva Alfredo era un socialista.

Larga vida a uno de los líderes que con mayor orgullo cabe decir que perteneció a la política española. Al recordar a Rubalcaba en la hora de su muerte, resulta inevitable lamentar que haya tan pocos políticos de su estirpe en momentos tan convulsos como los actuales.

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