El PP vuelve a renegar de la memoria democrática y atenta contra «los marcos de convivencia» de España
El Ayuntamiento de Navalagamella, municipio de la Comunidad de Madrid, con mayoría absoluta del Partido Popular, ha llevado al pleno la retirada del nombre Marcelino Camacho a una plaza del municipio. Según ha informado CCOO de Madrid, esta decisión es «un nuevo golpe para la democracia y los marcos de convivencia en España».
El nombre de la plaza fue aprobado como homenaje al sindicalista histórico tras su fallecimiento en 2010. Yolanda Díaz ha dicho que el PP reniega la memoria democrática y pide «a la dirección nacional una rectificación de este desprecio a millones de personas en España». Además, la líder de Sumar ha señalado que Camacho «es una de las personas imprescindibles que luchó por conquistar la democracia«.
Marcelino Camacho es una de esas personas imprescindibles que luchó por conquistar la democracia y cuyo legado es imborrable.
El PP reniega de la memoria democrática una vez. Le pido a la dirección nacional una rectificación de este desprecio a millones de personas en España. https://t.co/VJWLZJt4e4
— Yolanda Díaz (@Yolanda_Diaz_) July 26, 2023
Trece años después, el Gobierno del municipio madrileño quiere «eliminar de la memoria colectiva la historia de la lucha de los trabajadores y trabajadoras por traer la democracia a nuestro país».
La indignación de CCOO
CCOO ha mostrado su indignación en este comunicado, además de señalar que «el cambio de nombre significa también no reconocer el papel de Comisiones Obreras en la lucha contra el franquismo y la construcción de la democracia española«.
La organización sindical más grande y de mayor representación de España ha enviado al alcalde de Navalagamella, Don Andrés Samperio Montejano, «una breve semblanza de quién era Marcelino Camacho». Asimismo, quiere animar a su gobierno a que mantenga una reunión con el sindicato para explicarles «la importancia de la memoria democrática en nuestro país».
Marcelino Camacho, un luchador por los derechos de la clase trabajadora
Tal y como informa el sindicato, Marcelino Camacho «fue uno de los principales promotores de las Comisiones Obreras, concebidas como un movimiento democrático de los trabajadores, de carácter plural, unitario e independiente» tras trasladarse desde Orán (Argelia), donde estaba exiliado, hasta Madrid.

Estuvo detenido entre 1967 y 1972. Salió en libertad a finales de 1975 «con el indulto concedido con motivo de la coronación de Juan Carlos I». Sin embargo, volvió a ser detenido cuando iba a una reunión de la denominada Platajunta, organismo unitario de oposición al régimen dictatorial. Por su responsabilidad en CCOO, fue elegido como Secretario General, papel que mantuvo hasta 1987.
Camacho también fue miembro de la dirección del PCE y de Izquierda Unida. Además, fue diputado comunista y defendió en el Congreso la reconciliación entre los españoles. También está en disposición de la Medalla del Trabajo y de la Medalla al Mérito Constitucional que recibió en manos del rey en 1988.
El comunicado termina señalando la «vida consagrada a la lucha por las libertades democráticas y los derechos de la clase trabajadora» de Camacho. «Honrar su memoria es honrar la memoria democrática de los trabajadores y trabajadores de España», continúa.
Memoria democrática: Verdad, Justicia y Reparación
La Constitución Española de 1978 se fundamentó en el «compromiso social y política» para superar las heridas que había sufrido la sociedad española durante la Guerra Civil y la Dictadura franquista. De esta manera, «la recuperación de las libertades y del Estado de Derecho asumía el legado democrático que varias generaciones de españoles habían forjado», señala el Ministerio de la Presidencia, Relaciones con las Cortes y Memoria Democrática. El objetivo principal era «alcanzar y garantizar la convivencia democrática» a través del pluralismo.
La articulación de la Memoria Democrática lleva consigo los principios de Verdad, Justicia y Reparación. El 26 de diciembre de 2007, se aprobó la Ley de Memoria Democrática, «por la que se reconocen y amplían derechos». Además, «se establecen medidas a favor de quienes padecieron persecución o violencia durante la guerra civil y la dictadura». De esta manera, esta ley ha de entenderse como un derecho a la ciudadanía. «El objetivo fundamental de toda política de memoria» es garantizar que no se vuelva a repetir.
![La Moncloa. 30/12/2022. Grande-Marlaska ordena retirar las condecoraciones afectadas por la Ley de Memoria Democrática [Prensa/Actualidad/Interior]](https://i0.wp.com/www.lamoncloa.gob.es/serviciosdeprensa/notasprensa/interior/PublishingImages/Recursos/301222-ley-memoria-democratica.jpg?resize=696%2C464&ssl=1)


