Un día para los que arriesgan su vida por la verdad
El 3 de mayo se celebra el Día Mundial de la Libertad de Prensa, reivindicando el derecho fundamental de la libre información. Una fecha para conmemorar a los profesionales de los medios de comunicación, que asumen riesgos a la hora de ejercer su labor periodística, llegando incluso a enfrentarse a penas de cárcel o perder la vida.
La libertad de prensa: un ausente en la mayor parte del globo
Son varias las naciones en las que se censura a los medios independientes. En el ranking de los diez países con menor libertad de prensa, de 2023, se encuentran: Corea del Norte, China, Vietnam, Irán, Turkmenistán, Siria, Eritrea, Birmania, Cuba y Baréin. Desde la organización de Reporteros Sin Fronteras (RSF), se reivindica la protección de los profesionales, destacando el Balance del 2023 de periodistas asesinados, encarcelados, secuestrados y desaparecidos en el mundo.
Un total de 521 periodistas se encuentran actualmente en prisión, siendo Bielorrusia una de las tres mayores cárceles del mundo, tras China y Birmania. Sin embargo, la cifra de perseguidos y exiliados es aún mayor. «En julio de 2021 las autoridades etiquetaron nuestro contenido de extremista«, declara Pavel Sviardlou, redactor jefe de Euroradio, «eso suponía que todos los periodistas vinculados a Euroradio podían ser encarcelados inmediatamente, así que tuvimos que trasladarnos a Polonia«.

Con la política de Alexander Lukashenko, los medios independientes conviven con una represión sin precedentes. En 2021, el presidente ordenó desviar un vuelo comercial de Ryanair, desde Atenas a Vilna, para capturar al periodista Román Protasévich, de 27 años. Bielorrusia es también el país con mayor número de mujeres periodistas encarceladas en su territorio (10), después de China (14).
Una imparcialidad periodística amenazada
En Rusia, desde el inicio de la invasión a Ucrania, casi la totalidad de los medios independientes han sido prohibidos, bloqueados y declarados «agentes extranjeros o indeseables«. «Entre el 6-9% de la población accede a información independiente», afirma Thibaut Bruttin, Director General Adjunto de RSF. Al mismo tiempo, Ucrania se ha convertido en el país de Europa más peligroso para ejercer la profesión, debido a las continuas tentativas rusas.

Gaza: en camino a un agujero negro informativo
Más de 103 profesionales de la información han perdido la vida en la Franja de Gaza, desde el 7 de octubre de 2023. El 2023 fue declarado «un año catastrófico» por la matanza de periodistas en Palestina. «Esta realidad nos hace redoblar nuestro empeño en defensa de los periodistas. La cruel violencia contra nuestros colegas gazatíes demuestra, una vez más, su importancia frente a la propaganda y la desinformación», declara Alfonso Bauluz, presidente de RSF España. Y recalca: «debemos evitar que Gaza se convierta definitivamente en un agujero negro informativo.«

88 medios de comunicación internacionales, han firmado la llamada «Carta abierta sobre periodistas en Gaza», en coordinación con el Programa de las Américas del Comité para la Protección de los Periodistas y bajo el apoyo de WAN-IFRA. En ella afirman unirse «a los periodistas palestinos en su llamado a la seguridad, protección y a la libertad de informar».

Uno de cada tres periodistas desaparecidos es mexicano
América Latina cuenta con una caída drástica de periodistas asesinados, (de 26 en 2022, a 6 en 2023), pero los recientes secuestros y ataques armados acontecidos en México advierten que el clima de seguridad no ha mejorado. En 2022, México fue el país que más vidas del marco informativo cobró, por encima de países como Siria y Palestina. «Estamos ante la proliferación de agujeros negros informativos en la región, donde el crimen organizado y la corrupción encabezan la lista de temas por los que los periodistas se juegan la vida», apunta una vez más RSF.

La libertad de prensa deriva de la propia Declaración Universal de Derechos Humanos (DUDH) de 1948. En su artículo 19 reconoce que «todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión», un derecho que «incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión».
«La voz tiene poder, la gente escucha cuando hablamos. No se trata de combatir el terrorismo con violencia sino con palabras«, cita Malala Yousafzai, Activista y Premio Nobel de la Paz 2014.


