Con abrazos, emoción y pidiendo permiso, la reina de España ha roto el protocolo en su décimo viaje de cooperación
Enfundada en su tradicional chaleco rojo de cooperante, doña Letizia aterrizaba el pasado lunes en la República de Cabo Verde. Un aterrizaje destacado por un recibimiento sin prensa ni alfombra roja, marcando una histórica jornada de recibimientos.
Su décimo viaje de cooperación
La consorte real fue recibida por diferentes autoridades como la embajadora de España en la República de Cabo Verde, Ana Paredes, o la secretaria de Estado de Asuntos Exteriores y Cooperación del Gobierno. Un viaje de la reina de España que pretende visibilizar el trabajo de la Cooperación Española en el país. Aspectos como la igualdad de género, desarrollo integral y economía azul.

El comienzo del viaje fue crucial para el propósito de la Casa Real: doña Letizia, tras mantener diferentes reuniones con figuras gubernamentales, se dispuso a mantener diferentes encuentros para conocer testimonios en primera persona. La consorte asumía diferentes conversaciones con mujeres alumnas del curso de corte y costura, visitando además una exposición que mostraba algunas de las prendas realizadas por mujeres beneficiarias. Unas alumnas en situación de vulnerabilidad que reciben una formación por parte de la Cooperativa de Corte y Costura de Santa Cruz. Algo que les beneficia en áreas de inserción al mercado laboral o responde al objetivo de la independencia económica de las mujeres caboverdianas.
Las estadísticas oficiales afirman que al menos un 11% de las mujeres pertenecientes al país son víctimas de la violencia de género. Un porcentaje mucho menor al que podría ser real y al que la Cooperación Española pretende ofrecer una ayuda que erradique la brecha de género existente en la República.
Cabo Verde, un país prioritario
Cabo Verde se sitúa en el continente africano, asumiendo unas consecuencias históricas que afectan de forma directa al género femenino. Problema por el que la reina doña Letizia ha mostrado su preocupación. Un país de medio millón de habitantes, de los cuales un 24,75% se sitúa bajo el umbral de pobreza. Una situación que afecta no solo al bienestar, sino a los derechos de las mujeres caboverdianas que deben enfrentarse a la violencia doméstica, la mutilación genital y los matrimonios forzosos.
Prácticas a las que las instituciones deben responder para reducir la tasa de desigualdad de género. Es por ello, y como parte de una histórica ruta que pretende visibilizar los problemas reales del país, la reina Letizia ha visitado la “Casa Manuela Irgher”. Un hogar que establece ayuda a aquellas mujeres que aún no han cumplido los 18 años y que ya enfrentan las consecuencias por el hecho de ser mujeres. Estas son acogidas con sus hijos/as, víctimas de violencia de género. Una casa que busca ofrecer unas condiciones de vida dignas y seguras, además de servicios de atención de calidad.

La consorte española, presente también en el hogar de acogida “Casa Familia”, ha roto el protocolo fundiéndose en diferentes abrazos con niños que son hijos de víctimas de violencia de género. La reina se ha roto por completo junto a las víctimas de violencia vicaria que deben permanecer en estas casas de acogida. El «objetivo es el de mejorar el acceso a recursos y a una atención de calidad para mujeres y niñas víctimas de violencia de género en Fogo, Santiago y Santo Antão», dice la Casa Real.
Reducción de la desigualdad
La madre de la princesa Leonor, junto a representantes de la Cooperación Española, ha hecho especial énfasis en madres y niños que se mantienen en situación de vulnerabilidad.

Lo ha hecho avanzando hacia la comunidad rural, en un proyecto enfocado en la reducción de desigualdad. Además, comparte un claro mensaje sobre la Estrategia de Economía Azul basada en la sostenibilidad y aprovechamiento de los recursos marinos para incentivar la creación de un mercado laboral que impulse un crecimiento unido a la sostenibilidad y la protección del medioambiente.
Una contribución que permite visibilizar el abordaje integral de los desafíos sociales, económicos y medioambientales que afronta la población de Cabo Verde. La Consorte real ha conocido de primera mano la pesca artesanal, acercándose a las tradiciones culturales y los tipos de vida de la ciudadanía caboverdiana.
Cooperación Española
Durante más de dos décadas de colaboración con África Occidental, la Cooperación Española ha establecido en Cabo Verde un modelo de desarrollo sostenible. Entre 2021 y 2024, se invirtieron más de 13 millones de euros en proyectos. Estos introducen innovaciones en áreas prioritarias como la economía azul, la igualdad de género y la reducción de desigualdades. Esta inversión ha fortalecido la cooperación bilateral, mejorando las condiciones de vida y ofreciendo nuevas oportunidades a la población caboverdiana.
«La labor de los cooperantes es admirable e imprescindible», ha reconocido la reina.
La Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), dependiente del Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación. El organismo encargado de ejecutar y coordinar las políticas de cooperación internacional de España. Un proyecto que forma parte de un conjunto de políticas que tiene como prioridad promover la solidaridad con el fin de reducir la pobreza y la desigualdad mundial.


