Izquierda Unida amenaza con salir de la coalición tras la decisión del Ejecutivo
El Ministerio del Interior ha confirmado este miércoles la compra de 15 millones de balas a una empresa israelí. Las balas estarían destinadas a la Guardia Civil española y su coste alcanzaría los 6,6 millones de euros. La adquisición de armas por parte del PSOE a la empresa Systems ha generado una nueva grieta entre los socios de coalición.
Primero, por la inamovible posición propalestina que ha mantenido hasta ahora el PSOE. Y, sobre todo, porque hace seis meses el Ejecutivo se comprometió a no comprarle armas a Israel cuando la Cadena Ser destapó el acuerdo. Afirmaba que «el citado contrato no ha sido firmado y se ha puesto en marcha el proceso para rescindir su adjudicación». Pilar Alegría, portavoz del Gobierno, confirmaba el compromiso «de no comprar y no vender armas a Israel» en una rueda de prensa el 29 de octubre del pasado año.

El partido de Sánchez ha decidido seguir adelante alegando que cancelarlo supondría tener que pagar igualmente, y no recibir las balas. Se excusan, además, en seguir la supuesta recomendación de la Abogacia del Estado, que «que desaconsejó la rescisión debido a la avanzada fase de tramitación del contrato». La decisión se publicó en la Plataforma de Contratación el pasado 18 de abril, en plena Semana Santa. Aun así, la gran mayoría de los medios de comunicación se han hecho eco de la noticia.
Dentro del Gobierno
La polémica reabre las grietas que hasta ahora se habían creado debido a los constantes desacuerdos (la tributación o no del salario mínimo, el aumento del gasto en defensa, entre otros) entre Sumar y el PSOE. Sobre este asunto, Enrique Santiago, miembro del Partido Comunista, es el que ha adoptado la posición más dura. Izquierda Unida ha amenazado con abandonar la coalición a través de Santiago, y ha solicitado la dimisión de los ministros de Defensa e Interior si no se rescinde el contrato de compraventa.
Otros miembros de Sumar solicitan la comparecencia de Fernando Grande-Marlaska para que dé explicaciones. La vicepresidenta segunda del Gobierno, Yolanda Díaz, exigía «la rectificación inmediata de ese contrato» en declaraciones a la prensa.

El PSOE debe lidiar con una fuerte crítica de la oposición pero, sobre todo, con las discrepancias que esta compra ha generado entre sus socios. Las declaraciones realizadas hace unos meses han vuelto a los telediarios. Parece que la decisón de publicar en días festivos para evitar la mediatización no ha tenido el silencio esperado. Queda por ver si el grupo de Sánchez rectifica y queda en paz con los suyos, o sigue adelante con la compra de balas a Systems.


