Las amenazas continúan tras el «exitoso» ataque de misiles a Israel
El Ejército israelí ha golpeado centros de mando de la Guardia Revolucionaria iraní, con instrucción precisa de la Dirección de Inteligencia. Han sido ataques nucleares y militares que conforman la denominada «Operación León». El objetivo es claro: «cortar de raíz la capacidad militar de Irán». Así lo ha declarado Benjamin Netanyahu, Primer Ministro de Israel, que parece estar culminando sus intenciones de 2011. Sin embargo, Irán mantiene su «mano dura» y aboga por la «defensa propia».
Cuarta noche de ataques cruzados
Israel e Irán protagonizaron el domingo otra jornada de intensos ataques aéreos cruzados, en la cuarta noche de un conflicto que ha dejado más de 240 muertos. Israel apuntó a instalaciones militares y depósitos de combustible en suelo iraní, entre ellos las plantas de enriquecimiento de Natanz y Fordó.
Fue destruido el avión iraní de reabastecimiento de combustible en el aeropuerto de Mashhad. También se alcanzaron otros objetivos israelíes concretos, como la sede del Ministerio de Defensa iraní y la llamada Organización de Innovación e Investigación Defensiva, que se considera el corazón del proyecto para construir armas nucleares. En paralelo, Irán lanzó una nueva andanada de misiles hacia Israel que alcanzaron varios puntos del país, según el ejército israelí.

Irán, firme ante la amenaza
El país persa ha afirmado este lunes que atacó «exitosamente» a Israel con una salva de misiles que alcanzaron varias ciudades del país, y ha prometido operaciones «más devastadoras contra objetivos vitales». En un mensaje en redes sociales, el presidente israelí, Isaac Herzog, hizo alusión al «profundo duelo de las familias» y lamentó la pérdida de al menos diez israelíes. «Lloraremos juntos. Superaremos juntos», aseguró el representante israelí.
Al mismo tiempo, el ministro de Exteriores iraní, Abás Araqchí, declaró en un encuentro con embajadores extranjeros en Teherán: «Si se detiene la agresión israelí, nosotros también pararemos». Y aseguró que la intención al atacar los territorios ocupados (de Israel) es «puramente de defensa propia». Asimismo, en caso de que Israel no detenga sus agresiones, «los ataques de Irán continuarán», advirtió el diplomático.

Continúan las negociaciones: «Una solución dialogada será mejor a largo plazo»
Mientras, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, le comunicó a Netanyahu que la diplomacia era en definitiva la «mejor opción con Irán», aunque no llegó a pedir un alto el fuego inmediato.
Fue una llamada telefónica que tuvo lugar el domingo, mientras continuaba el incesante intercambio de ataques entre Irán e Israel. «Irán no debería tener armas nucleares, sin lugar a dudas. Por supuesto, creo que una solución negociada es, a largo plazo, la mejor solución», afirmó Von der Leyen en una rueda de prensa durante el G7 en Canadá.

Trump como «mediador»
Por su parte, el presidente estadounidense ha asegurado que su país «no ha estado implicado» en las operaciones militares israelíes contra Irán. De igual forma, instó el domingo a Irán e Israel a «llegar a un acuerdo» en medio del intercambio de ataques militares en el que están inmersos, aunque luego sugirió que tal vez tendrían que «luchar» primero. «A veces tienen que luchar, ya veremos qué pasa», completó Trump en la Casa Blanca antes de partir hacia Canadá para participar en la cumbre del G7.
El mandatario se negó a responder a una pregunta sobre si había pedido a Israel que suspendiera los ataques aéreos contra Irán. Previamente, un alto funcionario estadounidense dijo que el presidente había vetado un plan israelí para asesinar al líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei.

