“No hay salud sin salud mental”, la importancia de su cuidado
Hoy, día 10 de octubre, es el Día Mundial de la Salud Mental. Esta es una iniciativa de la Federación Mundial de la Salud Mental y cuenta con el respaldo de la OMS, en este día se busca concienciar acerca de los problemas de salud mental por todo el mundo. Cada año se elige un lema que gira en torno a un aspecto de la salud mental, el elegido para este año ha sido: “Salud mental, salud mundial: un derecho universal”.
Ya la OMS en 1948 definió la salud no solo como la ausencia de enfermedad sino como un estado de completo bienestar físico, mental y social. Han transcurrido muchas décadas desde que se incluyó la importancia de la salud mental como parte imprescindible del estado óptimo de las personas. A pesar de ello, no se han llevado a cabo mecanismos por parte de los Estados para minimizar los problemas que acarrea una deficiente atención en salud mental, la cual se debería prestar sobre todo en la niñez y adolescencia.
Los Estados y organismos mundiales deben gestionar este tema con políticas comunes pero adaptadas a la situación real de cada país, tomando medidas que hagan disminuir los altos porcentajes que los datos actuales nos muestran. El primer paso sería educar a la población con programas desde las escuelas y llevar a cabo una campaña de concienciación ciudadana para que, poco a poco, este tema deje de ser tabú. El mensaje de que es necesario cuidar la salud mental tanto como la física debe llegar a todos.
Además de ello, es fundamental que los ciudadanos cuenten con una plataforma asistencial que sea capaz de ayudarles y proporcionar terapia a aquellos que lo necesiten. En España, existe una red de atención psicológica pública, pero los tiempos de espera superan el año en el mejor de los casos. Por otro lado, están las terapias de pago, pero estas solo están al alcance de unos pocos, ya que requieren un esfuerzo económico que no está al alcance de todos los bolsillos.
Una medida clave sería el aumento de centros sanitarios que atiendan la salud mental de toda la población. En ellos se proporciona una atención en fases agudas de pacientes con patologías crónicas y se realizan terapias, haciendo necesaria así la actualización en la formación de profesionales. Además, es muy importante que estas enfermedades sean reconocidas, pues en muchos casos el que las padece no encuentra explicación a sus cambios de ánimo, falta de apetito o incluso tendencias suicidas, entre muchos otros síntomas.

Existen numerosos estigmas que los alejan de la prensa, bien porque no interese a los financiadores de los principales diarios, o porque supondría un “fracaso político” en términos de salud ciudadana. Concretamente en España, las cifras apuntan que se está produciendo un aumento notable de la preocupación social: el 35% de la población considera la salud mental uno de los principales problemas sanitarios del país. Periódicos y páginas web, impulsados por el movimiento social, cada vez incluyen más artículos sobre ello, pero aún resultan insuficientes para generar un impacto palpable e incluso vienen cargados de sesgos. Cabe añadir la presencia innegable de las redes sociales en este campo. Estas últimas, además de ser las que mayor eco proporcionan a la importancia de la salud mental, son las principales desencadenantes de muchas de las enfermedades de la actualidad.
Algunos de los datos que la Organización Mundial de la Salud nos ha dejado estos últimos años nos han mostrado que en el mundo perdemos a alguien debido al suicidio cada 40 segundos. Si cada intento fuera logrado, sería cada 2 segundos. 1 de cada 4 de nosotros se enfrentará a problemas de salud mental en el transcurso de su vida. La gravedad de esta crisis no puede pasarse por alto. Ahora, más que nunca, es el momento de mostrar todo el apoyo y cohesión posible. Derribar las barreras y el estigma detrás de esta crisis es nuestro primer paso para resolverla. No solo por profesionales, sino por nosotros mismos. Iniciar una conversación es lo mínimo que podemos hacer.

