Alice Kellen vuelve a revolucionar la literatura romántica juvenil
La autora que ha enamorado a más de un millón de lectores, especialmente a jóvenes, celebra la publicación de su nuevo libro, El mapa de los anhelos. Una vez más, la escritora valenciana nos invita a conocer nuevos personajes y vidas diferentes a las que hemos visto hasta ahora.
Es autora de El día que dejó de nevar en Alaska, la bilogía Deja que ocurra, Las alas de Sophie, Nosotros en la luna y Tú y yo, invencibles, entre muchos otros. En este libro quiere transmitir <<esperanza>>, tal y como menciona en su último post de Instagram.
La ruta que marca el mapa
¿Y si te diesen un mapa para descubrir quién eres? ¿Seguirías la ruta marcada hasta el final?
Imagina que estás destinada a salvar a tu hermana, pero al final ella muere y la razón de tu existencia se desvanece. Eso es lo que le ocurre a Grace Peterson, la chica que siempre se ha sentido invisible, la que nunca ha salido de Nebraska, la que colecciona palabras y ve pasar los días refugiada en la monotonía. Hasta que llega a sus manos el juego de <<El mapa de los anhelos>> y, siguiendo las instrucciones, lo primero que debe hacer es encontrar a alguien llamada Will Tucker del que nunca ha oído hablar y que está a punto de embarcarse con ella en un viaje directo al corazón, lleno de vulnerabilidades y sueños olvidados, anhelos y afectos inesperados. Pero ¿es posible avanzar cuando los secretos comienzan a pesar demasiado? ¿Quién es quién en esta historia?
El comienzo de todo
El día 24, pocos días después de que los libros estuviesen en imprenta, la escritora publicó en su cuenta de Instagram (@alicekellen) el comienzo de la historia en la que nos adentraremos. En la web de la editorial Planeta se puede leer el primer capítulo.
<<A veces me tumbo en la cama, cierro los ojos e imagino el comienzo de mi vida. Veo un espermatozoide más rápido que el resto moviéndose con brío hasta llegar a las trompas de Falopio. Se abre paso a coletazos y logra conquistar el óvulo que todos ansían atravesando la membrana plasmática. Y entonces, tras la fecundación, aparezco en escena. Todavía no tengo ojos ni boca ni extremidades, pero existo.
Una existencia con un propósito.
La mayoría de la gente que conozco se pregunta a menudo por qué ha llegado a este mundo, cuál es su cometido o si su vida tiene una razón de ser. No puedo darles una respuesta, pero mi destino estuvo claro desde el principio, como la hierba que crece para alimentar al ganado o las abejas y su afán por polinizarlo todo. Así que, de pequeña, cada vez que en el colegio me pedían que me presentase poniéndome en pie o que escribiese una redacción sobre mi familia, siempre empezaba diciendo: “Me llamo Grace Peterson y nací para salvar a mi hermana”>>.

