La verdad te hará libre
El pasado 7 de octubre Netflix añadía a su catálogo La chica que lo tenía todo. La nueva película protagonizada por Mila Kunis en la que una vida perfecta no es más que la fachada de un oscuro secreto que pide a gritos salir a la superficie.
Hace ya varios años hay un subgénero del thriller que marca tendencia: grip lit. Abreviación del inglés de gripping psychological thrillers literature, es decir, una fascinante literatura de suspense psicológico. Desde 2014, año arriba, año abajo, está por todas partes. Libros que se convierten en best-sellers, que son llevados a la gran pantalla o a las plataformas de televisión convertidos en miniseries o películas. Hay innumerables ejemplos: La chica del tren (Paula Hawkins, 2015), Perdida (Gillian Flynn, 2012), Un pequeño favor (Darcey Bell, 2017), Big Little Lies (Liane Moriarty, 2014)…
Este tipo de literatura se caracteriza por ser escrita por mujeres y, desde un punto de vista de marketing, para mujeres. Se ha visto como un tipo de literatura de menor rango, sólo enfocada para la típica ‘lectura de playa’. Qué más da si los temas que tratan son tan universales e importantes como la violencia sistemática y/o silenciosa hacia la mujer en el propio seno de su familia y el trabajo. Pero, sea como sea, lo importante es que está ahí. Se habla de ella, tiene éxito y aquí es donde entra La chica que lo tenía todo.
No es oro todo lo que reluce
Escrita por Jessica Knoll y publicada en 2016 en España por Roca Editorial, la historia trata sobre Ani Fanelli. Mila Kunis (Aquellos maravillosos 70, Cisne negro) da vida a esta mujer que tiene todo lo que alguien podría desear. Un trabajo a lo Carrie Bradshaw, un prometido proveniente de una dinastía estadounidense, favorables perspectivas de futuro y la envidia de todo aquel que se encuentra. Sin embargo, todo lo logrado se encuentra en una cuerda floja sujeta por un acontecimiento pasado que podría tambalear y destruir todo aquello por lo que Ani ha luchado.

La cinta no cambia la trama del libro, con un guion escrito por la propia Knoll. Así, a partir de esta premisa, la película es capaz de llevarnos por la vida, mentalidad e historia de Ani. Jugando con la doble temporalidad, vemos poco a poco cómo el presente está estratégicamente urdido no por uno, si no por dos hechos traumáticos que la protagonista experimentó en su adolescencia. Estos dos acontecimientos son el pilar y la importancia de esta cinta. Aún escrita en 2015, año en el que se desarrolla la película, son temas tan presentes como importantes. Y más aún que se den voz en una película con el éxito que está teniendo La chica que lo tenía todo.
Son temas sociales que cada vez se están viendo más en el cine y la televisión. Se denuncian, a veces se abusa de ellos, se muestran de una forma tan visceral y gráfica que puede conseguir el efecto contrario que se quiere alcanzar. Otras, sin embargo, se consigue plasmar de la forma necesaria. Se capta la atención del espectador y abre los ojos a aquellos que no veían lo que les rodeaba. Es algo que trata sobre todo el grip lit y es aún más terrorífico cuando se descubre que está basado en la vida de la autora, como es el caso de esta historia.
Para gustos, colores
Ahora, más allá de los temas que trata, la cinta en sí, en mi opinión, es una buena película. Muchos la menosprecian, teniendo una cantidad considerable de opiniones negativas. Dos reseñas son las más remarcadas. Adrian Horton de The Guardian comenta que ‘la historia que al final cuenta es una fantasía vacía y egoísta’ dándole dos estrellas. Por otro lado, tenemos a Karina Adelgaard the Heaven of Horror que nos dice que ‘es difícil de ver -extremadamente difícil, en ocasiones- pero el mensaje general hace que merezca la pena. Mila Kunis ofrece la interpretación de su vida (…)’.

La dualidad en opiniones está presente. Las dos anteriores son tan distintas que te invitan a ver la película para ver cuál te convence más. Por mi parte, Karina Adelgaard me ha hecho el trabajo, ya que todo lo que pueda decir de la película se resume en su opinión. La de Horton, tendrá sus razones y serán totalmente válidas, pero la película se aleja mucho de ser una fantasía.
Como Adelgaard dice, la película es dura de ver. Lo que parece un trhiller de domingo por la tarde sin pena ni gloria se torna en una producción desgarradora y dura. No todo el mundo debería verla, de hecho, ni en el tráiler ni la sinopsis se avisa, pero debería haber un letrero enorme advirtiendo de que el contenido puede ser excesivo para algunas personas. Y, seguramente, el público que necesite verla, no la verá. Algunos, tras ver la película, pueden pensar que exagero, que las escenas de las que estoy hablando no son para tanto, que se han visto cosas peores. Puede ser, pero da igual las veces que se vea en pantalla, siempre dolerá. Más, cuando es algo que se está repitiendo sistemáticamente en el cine, las series, etc. continuamente.
Un engranaje que funciona
No obstante, la forma en la que Mila Kunis y su versión adolescente, interpretada por Chiara Aurelia (El juego de Gerald, Cruel Summer) llevan a su personaje, hace que no puedas dejar de verla. También ayudan sus compañeros de reparto entre los que se encuentran Connie Britton (American Horror Story, Nashville), Justine Lup (Succession, Snowfall), Jennifer Beals (Flashdance, The L Word) y Finn Wittrock (American Horror Story, Ratched), entre otros.

De esta forma, el reparto, la forma en la que está contada, la narración interna en comparación con lo que se está viendo en pantalla, el uso de los elementos visuales para meterte de lleno en la complicada y trágica vida de Ani… Todo hace que La chica que lo tenía todo sea una experiencia asfixiante y catártica.
No sólo se tratan los dos temas de los que he estado hablando, que no puedo mencionar ya que son un gran spoiler, aunque soy consciente de que uno de ellos se puede intuir por lo que he dicho. También se tratan temas más generales y universalmente humanos. El clasismo y la necesidad que tienen algunos padres de traspasar sus complejos a sus hijos y moldearlos a lo que ellos hubiesen querido ser.
Un estético cuento de terror
Es muy interesante cómo se entremezclan estas subtramas entre la trama principal ligada por los acontecimientos del pasado. Cómo se ve la evolución de ese clasismo desde un instituto a una ciudad como Nueva York, en un momento y en una esfera que parece un artículo continuo y anticuado de Cosmopolitan. Esto hace que en ocasiones la protagonista no caiga en especial gracia. Sin embargo, conforme avanza en la película se llega a empatizar con ella y a ser un reflejo de algunas partes del espectador. La frustración, el hastío, el cansancio mental… No es más que un ser humano intentando encajar en la vida que ella cree querer. Ani intenta encontrar su lugar sin que el pasado afecte a su presente, sin saber que todo va ligado.
En definitiva, La chica que lo tenía todo es un relato incómodo y efectivo, pulido con unas interpretaciones y una estética de calidad. En caso de duda, dejo uno de los pocos tráiler que últimamente no destripa nada de la película.


