La historia de una amistad que se rebela contra la injusticia
Sobre la amistad, el amor, la infancia perdida y madurar antes de tiempo, La Malnacida, la primera obra de Beatrice Salvioni, debuta con éxito en el mundo de la literatura tras ser traducida en 32 lenguas y la preparación de una serie de televisión.
Nacida en 1995, originaria de Monza, Italia, Beatrice Salvioni publica su primera novela con la que obtuvo el Premio de la Scuola Holden, dirigida por Alessandro Baricco, siendo este su debut literario. Con un éxito que ni la mismísima escritora esperaba, La Malnacida es traducida a 32 lenguas y su serie de televisión está en preparación. Con este repentino prestigio, la novela ha comenzado a aparecer en todas las primeras líneas de las librerías de España bajo la editorial de Lumen, además de tener colaboraciones en suscripciones literarias como Bookish. ¿Cómo es la historia que ha conseguido alzarse a la fama en tan poco tiempo?
«Yo soy la Malnacida. Y no le tengo miedo a nada»
Aunque digan lo contrario, las primeras páginas siempre son muy importantes para que el lector decida si un producto merece la pena o no leerlo. En este caso, La Malnacida empieza en terreno caliente: una niña semidesnuda de trece años yace en la orilla del Lambro con el cuerpo de un hombre sin vida sobre ella, y en el uniforme de él, un alfiler fascista. A pesar de que este sea el inicio de la novela, deja al lector, de alguna forma, desconectado temporalmente de la situación, pues la novela sigue una línea temporal de aquella niña, Francesca, y de su mejor amiga, Maddalena, la cual casi nadie conoce por ese nombre, pues todos la llaman La Malnacida.
Francesca y Maddalena, son, en realidad, dos niñas muy distintas, pertenecientes a los dos extremos de las clases sociales en la Italia de Mussolini. Mientras que Francesca puede gozar de los privilegios de una buena posición social, Maddalena debe vivir bajo las exigentes condiciones de la clase baja y un pasado turbulento que da el motivo a su sobrenombre.
Maddalena ya tenía una mala reputación construida por los vecinos de Monza, reputación que decide llevar abanderada y con orgullo, pues no tiene nada de lo que temer. Francesca, que está atrapada bajo las exigencias de sus padres, admira la valentía con la que Maddalena dirige su libertad, por lo que, poco a poco, y sometiéndose a algunas pruebas que los Malnacidos –el grupo de amigos de Maddalena, que se compone de Matteo, Filippo, y ella–, acaba integrándose por completo en la vida secreta de los niños del Lambro, donde no importa el pasado, las clases sociales, las expectativas o los prejuicios; cuando están juntos, solo se trata de su amistad.
La amistad en tiempos del fascismo
Tal y como se ha dicho antes, la novela está inspirada en los tiempos de Mussolini, y, de hecho, es la misma guerra y las diferencias políticas algunos de los mayores impedimentos para las dos amigas, pues mientras que la familia de Francesca es abiertamente simpatizante del Partido Nacional Fascista, la de Maddalena lo aborrece; sobre todo la propia Maddalena, quien odia al Duce con todas sus fuerzas, pero sabe que, aunque no le importe empeorar su reputación, no podrá alzar la voz con demasiada fuerza, pues tal y como ella misma dice: Las palabras son peligrosas.
La situación empeora cuando el hermano de Maddalena es enviado a la guerra, que es donde veremos a la Malnacida caer y tocar fondo. Hasta ese momento, Maddalena había sido la fuerte de las dos, la que siempre ha cuidado de Francesca y se ha ocupado de los problemas de su grupo de amigos, pero con la marcha del único miembro de su familia que de verdad la apreciaba, su único refugio sería su mejor amiga. Sin embargo, la Malnacida no está acostumbrada al cariño ni a buscar ayuda cuando la necesita, por lo tanto, se guarece en lo que mejor sabe hacer; huir.

La rebelión siempre va a ser una mujer
La Malnacida es una novela que, en su totalidad, cuenta la historia de dos niñas luchando por su libertad en la época fascista, con muchos aspectos que, tristemente, aún se ven reflejados no solo en la sociedad italiana, sino en la española, como el acoso, la hipersexualización temprana, el clasismo, y, sobre todo, la falta de libertad. Es una historia donde se alza el poder femenino como sinónimo de revolución; tanto Francesca como Maddalena luchan contra las injusticias que las rodean bajo el mantra de no tener miedo, pues es lo único que les queda por aferrarse.
Tomando este mensaje tan poderoso como es el no querer tener miedo en una época en la que el terror es lo único que corre por las calles, no es de extrañar que La Malnacida haya tenido tanto éxito en las librerías. De hecho, este es solo el comienzo de todo el camino que le espera a esta novela, pues la adaptación a televisión tan solo promete construir un nuevo sendero donde la historia de Francesca y Maddalena pueda abarcar más público.


