Sally Rooney, la aclamada autora del bestseller Gente normal, regresa con una de las novelas más esperadas del año. Intermezzo explora el amor, la pérdida y el viaje de dos hermanos en busca de su lugar en el mundo
Sally Rooney llega al escenario y tras aplausos y agradecimientos empieza el acto de su nueva novela Intermezzo. Un encuentro que, antes de centrarse en los aspectos más destacables y del proceso creativo, leía las primeras páginas de este.
Intermezzo se centra en Peter e Ivan Koubek, hermanos muy distintos que enfrentan una crisis tras la muerte de su padre. Peter, un abogado carismático de 32 años, lucha con su vida personal, automedicándose y atrapado entre dos relaciones. Ivan, de 22 años, es un ajedrecista profesional introvertido y rígido, que considera a su hermano superficial. Durante un torneo de ajedrez, Ivan conoce a Margaret, una mujer mayor y recién separada, con quien desarrolla una conexión intensa. En el núcleo de los obstáculos cotidianos, la tensión entre los hermanos crece, con sus diferencias de personalidad y edad, agudizando su conflicto.

Rooney afirmaba que esta novela tiene un cambio respecto a las anteriores que se centran en una pareja rodeada por amigos. Sin embargo, en esta nueva novela son dos hermanos flanqueados por amantes: «Sentí que estaba realmente fascinada con estas personas, los dos hermanos y las mujeres en sus vidas», comentaba la autora, seguido de que «lo que le da poder a un personaje es su relación con los demás y cómo cambian esas relaciones».
Las relaciones, el principal motor de Rooney
«Me encantan los problemas comunicativos.», concretaba Rooney: «Sí, los amo. No me canso de ellos. Siempre introducen la fricción suficiente para que me sienta atraída por una escena».
A Sally Rooney le parece más que interesante el juego entre lo que alguien está tratando de decir -o se siente capaz de decir- y lo que la otra persona quiere escuchar -o es capaz de escuchar: «Digamos que con los amantes, hay una expectativa de falta de comunicación, pero con los hermanos, hay una expectativa de un conocimiento profundo, ya que se conocen desde la infancia«.
Los roles dentro de la familia son algo que te puede sentir que estás atrapado. Rooney no tiene el punto de mira en que sea un factor negativo. «Un hermano menor siempre será el hermano menor, por lo que heredan una especie de papel solo por orden de nacimiento». No obstante, al perder a un miembro de la familia (en este caso el padre), se produce un reordenamiento familiar lo que también conlleva un impacto emocional en los personajes.
Pérdidas, conflictos y mucho dolor
El dolor tiene muchos detonantes y los hermanos experimentan el dolor por diferentes motivos: «No es solo dolor por la pérdida de su padre. También es dolor por la vida que han vivido, dolor por la vida que nunca podrán vivir, o dolor por la vida que otras personas nunca podrán vivir».
El hermano pequeño, Ivan, se siente un poco conmocionado al darse cuenta de que su padre nunca lo conocerá como un hombre adulto. Este dolor pesa de forma diversa, por lo que hay un tipo diferente de perspectiva en lo que ambos están pasando: «Tampoco saben realmente lo que significa el dolor», explica Rooney: «Este es el primer tipo de duelo por el que han pasado de esa manera específica».
La novela surge de la pérdida
«Solo sé que llegaron los hermanos a mi cabeza por querer averiguar cómo gestionarían el luto por la pérdida de su padre. Luego, tuve que tratar de comprender qué tipo de cambios desencadenaron en su relación«. En Intermezzo se aborda el tema de familias que están tal vez un poco atrapadas en ciertos roles. En cambio, Rooney también se enfoca en los cambios que se producen cuando uno de esos roles familiares ya no está presente y se reestructura el sistema familiar.
Rooney quiere transmitir lo que sienten las personas cuanto un ser querido ya no está y el espacio que deja su ausencia: «Tal vez no quieras sentir eso. Tal vez los hermanos no quieran mudarse a ese espacio. Se siente como algo incorrecto, y luego también sentí que parte del dolor en el libro no es justo. Quiero decir, yo, durante la escritura de esta novela, me topé con la dificultad de los sentimientos encontrados«.
Durante la escritura, la autora se tropezó con más de un obstáculo: «No sabía cómo terminar el libro, y esa era la naturaleza del obstáculo. Por alguna razón, empecé a leer lo que ustedes llaman los filósofos del lenguaje ordinario. Tras leer muchos libros con esta filosofía pude terminar Intermezzo«. Rooney no sabe cómo explicar por qué la solución a uno de sus obstáculos fueron las investigaciones filosóficas de Wittgenstein, ya que no son una novela, y no tienen una trama similar.
El arrepentimiento por el pasado y el presente
El arrepentimiento es «loco, casi en espiral». El arrepentimiento nos hace pensar como si no pudiéramos creer que el tiempo siga pasando.
En Intermezzo el arrepentimiento tiene muchos factores. Los hermanos sienten que no están sucediendo las cosas de la manera que planearon y esto provoca conflictos internos en ambos hermanos. «Creo que para el hermano menor, es muy diferente porque está perdiendo a un padre a una edad mucho más temprana», puntualiza Rooney.
El plato fuerte de Sally Rooney, los diálogos
La escritora es conocida por los diálogos en sus novelas. Intermezzo no es una excepción y tiene un gran peso en la novela. Entre los hermanos hay un juego de palabras al que ambos se exasperan por las situaciones que los rodean. Un duelo de palabras que tienen diferentes armas y que cada uno reflexiona de una forma. También entra en el tablero la dualidad entre lo que se dice y lo que se piensa. Muchos aspectos cotidianos que llegan incluso a atribuir diferentes significados a los diálogos.
Abordando la profundidad de los personajes, Rooney declara que le encanta la experiencia de estar con estos personajes: «Me siento bendecido por eso y siento la necesidad de dejar claro que eso es lo que está pasando, de las vidas cruzadas de los hermanos que me han acompañado durante todo el proceso».


