Un libro capaz de cambiar drásticamente tu percepción de la vida. Un libro para aprender, reflexionar y expandir tu entendimiento del mundo
En La supraconciencia existe, el Doctor Manuel Sans Segarra abandona el método científico tradicional para ofrecer una explicación sobre las causas y mecanismos de las ECM (experiencias cercanas a la muerte). A través de casos documentados vincula la física cuántica con la muerte clínica para ofrecer un nuevo paradigma: la vida es circular, después de la vida solo existe la vida. Todo ello escrito con un profundo rigor, fruto de su formación médica, y con intensas reflexiones.
Algo que ni la medicina es capaz de explicar
El Doctor Manuel Sans Segarra es médico y cirujano. A lo largo de su vida profesional ha tratado con varios pacientes diagnosticados de muerte clínica, por diversas causas y sucesos. Tal y como explica en su obra, algunos de estos pacientes lograron recuperarse y, tras hacerlo, expresaron haber experimentado una serie de extraños fenómenos durante este periodo de muerte clínica. Estas experiencias reciben la denominación de experiencias cercanas a la muerte, también conocidas con su abreviatura ECM. Cuando un gran número de pacientes relata este tipo de sucesos, es indudable pensar que durante este estado de muerte clínica se pueden llegar a activar ciertos mecanismos en nuestro ser. Sin embargo, la medicina aún no ha sido capaz de dotar de una explicación fundamentada a estos extraños episodios.
Pero, si ni la medicina es capaz de explicar lo que le sucede a un paciente durante su estancia en un centro hospitalario, ¿a qué podemos recurrir para estudiar estos fenómenos? No queda otra que trasladarse a otros saberes. Es por ello por lo que este libro supone una amalgama única y perfectamente estructurada de diversas disciplinas relacionadas como la neurología, la física cuántica, la biología, la metafísica e incluso la religión.
Vida después de la vida, un cambio de perspectiva
Cuando me adentré en las primeras páginas de este libro sentí cierto rechazo a las propuestas de Manuel Sans Segarra. La existencia de una vida más allá de la muerte y las realidades espirituales que trascienden a nuestro cuerpo físico son, a mi parecer, ideas más fundamentadas en ilusiones e hipótesis que en explicaciones corroboradas. Y así lo sigo creyendo. Sin embargo, es indudable que esta lectura me ha supuesto un profundo cambio de perspectiva.
A pesar de que esta obra no ofrece pruebas irrefutables de que haya una forma de existencia más allá de la material, después de haberla leído no me atrevería a contradecir que exista la vida después de la vida. No puedo decir que este libro haya despertado en mí una férrea creencia hacia otras formas de vida y realidades, pero sí que ha supuesto un cambio de paradigma personal.
La física teórica puede ofrecer una visión de la realidad que va más allá de lo que podemos abarcar con nuestros sentidos. A través de esta rama de la ciencia, podemos darnos cuenta de que la realidad que habitamos es mucho más compleja de lo que podemos llegar a percibir. Sin duda, tal y como contempla este libro, la ciencia a menudo deja más misterios que respuestas.
Un «desafío formidable»
A pesar de que incontables autores y científicos han aportado nuevos avances y opiniones sobre el estudio de la conciencia, este ámbito se presenta como un «desafío formidable». Existe un gran repertorio de experiencias trascendentales, entre ellas las ECM, que parecen desafiar nuestra visión materialista y el método científico, ampliamente aceptados a lo largo y ancho del mundo.
El método científico no nos proporciona una justificación de las ECM. todos los intentos son hipótesis que no se han podido demostrar
Por ello, las ECM a menudo son descritas como meras alucinaciones, producida por la falta de irrigación en el cerebro durante la muerte clínica. Sin embargo, gracias a una enumeración de datos, Manuel Sans Segarra justifica que las experiencias cercanas a la muerte son auténticas. Descarta así, las alucinaciones, sueños o invenciones por parte de los enfermos.
«Es evidente que detrás de nuestra conciencia local o neuronal existe algún fenómeno que desconocemos y que escapa al control científico», enuncia el Doctor. De este modo, Manuel Sans Segarra, se adentra en los complejos saberes de la física cuántica para elaborar una guía definitiva sobre las ECM. Así como sobre su poder para transformar las vidas de los individuos. Sin duda, una guía que diluye las fronteras entre la vida y la muerte.
Cambiar de lentes para ver con claridad
Ahora, llega el momento de abrir la mente a la física cuántica. No te preocupes. A pesar de lo confusa que pueda llegar a parecer esta rama de la ciencia, Manuel Sans Segarra se ha asegurado de simplificar su relato lo máximo posible, para hacerlo totalmente accesible al lector. A través de metáforas y una explicación simple y acertada sobre principios y propiedades, esta obra te abrirá las puertas del mundo cuántico.
Estamos ante un enigma que no podemos resolver con nuestro método científico. ¿Podríamos abordarlo desde una perspectiva cuántica?
Partículas elementales, superposición cuántica, entrelazamiento cuántico… Conceptos que antes eran totalmente ajenos a mí, de repente se entrelazan con los estudios biológicos de nuestro organismo. Sin embargo, hay parámetros del método científico que cambian en mecánica cuántica. Por ello, muchos fenómenos cuánticos no pueden explicarse con un enfoque científico convencional, al igual que las ECM tampoco pueden explicarse de este modo.
Así pues, a Manuel Sans Segarra se le ocurrió una idea revolucionaria: explicar sucesos inexplicables a través de fenómenos igualmente inexplicables. Esto es, explicar las ECM a través de la física cuántica. El resultado es que existe una conciencia no local «que tiene continuidad fuera del cerebro y persiste a pesar de la muerte clínica». A esta se refiere como la «Supranconciencia».
Conviene ser críticos
Cabe destacar que, a pesar de los intentos por abordar las ECM desde un punto de vista científico, esta obra constituye únicamente una malgama de hipótesis, más que de evidencias. Sin embargo, es indiscutible que el autor establece un nuevo paradigma a través de estos extraños fenómenos. Un paradigma que cuestiona el materialismo y escepticismo con un nuevo planteamiento de la vida, sobre la que afirma que tiene continuidad después de la muerte.
Por ello, considero que debemos ser críticos ante las ideas aquí expuestas. Es bueno sentir curiosidad por aquellos trabajos que abren nuevos caminos hacia futuras investigaciones, pero no por ello debemos dejarnos convencer por aquellos argumentos que carecen de una demostración.


