Venom continúa su aventura en la nueva película de Sony.
Hoy llega a los cines la esperada última entrega de la trilogía del simbionte de Sony, una película que promete cerrar definitivamente su historia. Dirigida por Kelly Marcel, que se estrena como directora habiendo contribuido en los guiones de las dos anteriores
Tras el éxito arrollador de la primera entrega y las criticas de la segunda, llega una tercera parte de la historia que no sabe muy bien que prometer. Lo que está claro, es que esta historia ha llegado a su fin, y eso se quiere dejar evidente durante toda la película.
Un filme que repite formula mezclando unos maravillosos efectos especiales junto con una buena dosis de humor. Las secuencias trascendentales se alternan con pasajes de tono ligero para brindar a la película una atmósfera impactante. Los momentos de acción abundan, lo que la hace la película perfecta para los amantes del género.
Venom: el último baile ofrece una historia alocada, absurda y divertida, convirtiéndose en un puro road trip donde destaca la relación entre Eddie y su simbionte, sus encontronazos y sus bromas.
Son los actores quienes verdaderamente hacen brillar la película, elevando cada escena. Protagonizada, como no, por Tom Hardy (Mad Max: fury road, 2015), pero se unen viejos y nuevos personajes encarnados por Juno Temple (Maléfica, 2014), Chiwetel Eiofor (Doctor Strange, 2016) – vuelve a la escena de los superhéroes como un soldado experimentado – o Rhys Ifans (House of the dragon, 2022).

Una secuela con sustancia
Eddie Brock (Tom Hardy) se encuentra en una complicada tesitura después de aparecer mágicamente en la tierra del Spiderman de Marvel, sin explicación alguna para él. Después de volver a su universo, debe enfrentarse a los problemas que dejó cuando se fue.
Es un fugitivo de la ley, y debe huir de las fuerzas federales que le persiguen por un supuesto asesinato. Pero todo se le complica para él y su simbionte cuando descubren que no sólo están siendo perseguidos por la policía, sino que las fuerzas especiales del área 51 también andan detrás de su pista.
Y por si eso fuera poco, un encontronazo con una criatura de otro mundo hace que se planteen qué es lo verdaderamente importante en la vida y cómo sobrevivir ante una muerte inminente.

Sony VS Marvel
Los problemas entre Sony y Marvel han sido notables, especialmente en torno a la gestión de personajes como Spider-Man y Venom.
Sony posee los derechos cinematográficos de muchos personajes del universo de Spider-Man, lo que ha generado tensiones a lo largo de los años. Aunque lograron acuerdos para que Spider-Man apareciera en el MCU, el personaje de Venom ha permanecido en una especie de limbo.
Las diferencias creativas y comerciales han dificultado la integración total de Venom en el Universo Cinematográfico Marvel. Esto afecta su desarrollo en cuanto a su potencial de cruzarse con personajes clave de Marvel, limitando así las posibilidades narrativas y las interacciones que los fanáticos ansían ver.
En la segunda entrega Eddie es transportado al universo del Spiderman de Tom Holland, gracias a las acciones de Peter Parker en su película Spiderman: no way home. Sin embargo, los fans se vieron decepcionados al descubrir que no había interacción entre ellos.

Escenas post-créditos
La película cuenta con dos escenas post-créditos que no revelan el futuro de la franquicia. Hacen referencia a ciertas bromas que ocurren con anterioridad en la película.
Si eres fan del universo Marvel, las películas de acción con un toque de comedia o simplemente te gusta ver a Venom en acción, esta película puede convertirse en una película imprescindible. Puede que no sea la mejor del año, pero cumple su función maravillosamente.


