Su carta de presentación a la industria musical y el fin de una cuenta atrás
Hoy, 6 de diciembre finaliza la cuenta regresiva que tanto han esperado los seguidores de VIOLETA. Palmas Y Desamores, el tercer single de la cantante, ya está fuera junto con un videoclip que lo acompaña, presentando un nuevo capítulo de su música.
La granadina ya nos había dejado disfrutar de un primer vistazo de esta canción hace más de dos meses, cuando en el Coca-Cola Music Experience decidió presentarla como su declaración de intenciones a la industria musical. Esta presentación vino acompañada de coreografía, vestuarios y un gran montaje que nos dio una pista sobre la dirección que tomaría la estética y el estilo de este tema. No obstante, se generó la duda de cuál sería el próximo lanzamiento de la cantante y cuándo podríamos disfrutar de la versión estudio de este.
Hasta que, el 20 de noviembre y sin previo avisó, VIOLETA inició una dinámica a través de sus historias de Instagram, en la que cada día retiraba una rosa de un jarrón. Con este detalle, los seguidores de la motrileña ya sospechaban que el próximo single se trataba de Palmas Y Desamores, ya que este elemento también estuvo presente en su actuación del CCME. Asimismo, entendieron que al retirar la última rosa del jarrón, la cantante anunciaría la fecha de salida de este tema. Fue el pasado 27 de noviembre, cuando VIOLETA anunció a través de Instagram y Tiktok, donde subió un pequeño adelanto, que el 6 de diciembre podremos disfrutar finalmente de Palmas Y Desamores.

Pasos de gigante que llegaron para quedarse
Tras canciones como El x venir y Libertá, este tercer single reafirma el estilo y sonido de VIOLETA. Con una mezcla de sonidos flamencos y electrónicos, Palmas Y Desamores nos sumerge en una experiencia sonora que nos hará bailar y a la vez, trae consigo letras con las que el público puede sentirse identificado. Una vez más, VIOLETA presenta una propuesta con detalles muy bien cuidados, demostrando lo comprometida y profesional que es con su proyecto musical. Apostando por aquello que le sale de forma natural y despierta su creativo artístico.
Palmas Y Desamores habla sobre la inocencia con la que nos enfrentamos a las nuevas experiencias de la vida. En el caso de VIOLETA, lo que supone entrar a un nuevo mundo como lo es la industria musical y todo lo que conlleva. Porque tanto las buenas como las malas experiencias (las que se celebran con palmas o los desamores que dejan un mal sabor de boca) dejan marcas que nos guían adonde queremos llegar «también se gana al perder». Es un tema que invita a bailarle a la vida y es un festejo por comprender que tanto lo malo como lo bueno forma parte de nosotros como un proceso de aprendizaje y el resultado final es lo que realmente merece la pena.

Una estética muy cuidada
VIOLETA se distingue por su meticulosidad y atención a los detalles, tanto en la composición y producción de sus canciones como en las narrativas y elementos visuales que integran sus videoclips. En esta ocasión, la artista se presenta libre de cadenas, brillando por sí misma. Comparado con su obra anterior, Libertá, el nuevo videoclip presenta un contraste claro entre la oscuridad y la luz, simbolizando la transición de la incertidumbre a la autoafirmación y el brillo propio.
También encontramos otros elementos simbólicos como el vestido blanco, que refleja la inocencia; la lagartija, que representa la transformación al salir de la casa; y la granada, que, además de ser un guiño a su tierra, simboliza la muerte, la resurrección o el cambio. El ser arrastrada y dejarse llevar se relaciona con la letra “el paso era firme, el camino no certero”.
Palmas Y Desamores no solo demuestra la evolución artística de la cantante, sino también una profunda carga simbólica en la que se refleja su transformación personal y creativa. En este sentido, VIOLETA no solo continúa con su exploración de la libertad, sino que también profundiza en su identidad y su conexión con el futuro.

