El tema forma parte de su disco más reciente, El Último Día de Nuestras Vidas
Dani Martín estrenó el pasado 24 de enero el videoclip de Carpe Diem, una de sus canciones más personales. Este tema tal y como dijo él, fue un «proceso terapéutico de desahogo emocional» ya que se sentía «preso de la culpa«. Con su música y, sobre todo, con esta canción, ha tratado de plasmar su deseo de conectar con las personas a través de la verdad.
Dani se imaginó la historia de este videoclip como una forma de compartir algo especial con su querido amigo Hovik Keuchkerian, a quién considera alguien fundamental en su vida. Al igual le sucedía con Milena Smith, una chica a la que describe como «un ángel de otro planeta».
Antes de comenzar el rodaje, Milena y Dani compartieron una pequeña charla en la que él la explicó el verdadero significado profundo de esta canción. Ambos trabajaron desde el respeto para recrear esas emociones auténticas en el video. El videoclip combina emociones intensas con una narrativa que refleja los altibajos del amor, el perdón y la autocrítica.
Relación con Hovik y Milena
Dani conoce a Hovik desde hace 20 años y lo ve como «un hermano mayor» y esa figura paterna que quizás en ciertos momentos no ha tenido. Han compartido momentos de diversión y trabajo, como en canciones y proyectos anteriores (Zapatillas, Yo soy la Juani, Cuenta atrás). Hovik lo llama «loco», y aunque no escucha mucha música ni asiste a muchos conciertos, conecta profundamente con la persona de Dani, destacando su esencia y energía.
Por otro lado conoció a Milena a través de David Summers y gracias también en parte a Hovik en un concierto de Hombres G cuando ella era pequeña. Aunque la relación personal entre ambos es fuerte, su conexión profesional se consolidó cuando Dani la invitó a participar en el videoclip de Carpe Diem. Milena describe a Dani como «un artista inspirador con una energía única y al que, por supuesto, admira».
Significado detrás de Carpe Diem, su canción más personal
Es una de las canciones más personales que Dani ha escrito. Él explica que es como un «vómito de sensaciones» tras una relación que dejó una mezcla de culpa y reflexión. La grabó inicialmente en notas de voz durante el confinamiento por el COVID-19 y la dejó guardada durante tres años.
Cuando retomó la canción para incluirla en su disco, gracias a que un miembro de su equipo se acordó de la existencia de esa canción, sintió miedo de compartirla, ya que mostraba su lado más vulnerable. Su inestabilidad emocional, aunque dolorosa, ha sido su fuente de inspiración para muchas de sus composiciones.
La canción tal y cómo dice él, «es un ejercicio de autocrítica y reconciliación». Para Dani, aprender a perdonarse a uno mismo y valorar lo que funcionó en una relación es un proceso sanador que todo el mundo debería de realizar.
Trayectoria
Dani Martín lleva 25 años en la música, escribiendo desde su verdad, dejando fluir emociones como alegría, ira y desahogo. Para él, la clave está en la sinceridad artística. Agradece el apoyo constante de sus seguidores y la oportunidad de seguir haciendo música.
El garaje, donde comenzó su carrera, sigue siendo un lugar simbólico de inspiración y además se siente afortunado también de la plena confianza que Sony Music deposita en él, permitiéndole hacer lo que le da la gana e incluso organizando premiers para videoclips, algo poco habitual en los tiempos que corren.

