Recycled J presenta San Jorge, un doble disco cargado de emociones y colaboraciones
La música es un arte en el que, paradójicamente, quedan pocos artistas. Esa cualidad se lleva dentro y quien la porta está destinado a hacer de la vida misma una obra. Recycled J, con apenas 30 años, lleva más de una década construyendo una carrera que presenta una madurez personal y estilística única. San Jorge es el mejor trabajo del madrileño hasta el momento, pero no se entiende sin su trayectoria y los pasos que le han llevado a escribir este disco. Desde sus inicios en el underground madrileño como Cool, Jorge Escorial Moreno siempre ha llevado su historia por bandera.
Aunque ha cambiado su identidad musical con el paso del tiempo, llegando incluso a rebautizarse, nunca se ha perdido a sí mismo. En sus comienzos le escuchamos hablar de su cotidianidad, haciendo de su día a día algo relevante que contar. Más adelante, en su desarrollo artístico, sintió la necesidad de expandirse y, como una suerte de trovador moderno, contar – y cantar – historias. Así llegaron nuevos sonidos y letras que algunos rechazaron y otros adoraron. Ahora publica el álbum que lleva su nombre, y es que San Jorge es un diálogo con Recycled J y sus alter egos. Es la lucha del artista con sus contradicciones y sus necesidades creativas. Pero, sobre todo, es un tributo a su historia y a quienes han formado al hombre detrás de sus apodos.

San Jorge
El disco se compone de 30 canciones divididas en dos álbumes diferentes. A pesar de que aún quedan 10 temas por ser lanzados, las dos caras del disco se distinguen notablemente. La experiencia de su escucha es tan íntima como especial para el seguidor que ha visto sus pasos desde sus comienzos. En la primera escucha resulta inevitable sonreír desde que suenan los acordes del primer tema. Y, al mismo tiempo, tener los pelos de punta a medida que los temas van sucediéndose.
Hay tanto que analizar de este LP a nivel conceptual, letrístico e instrumental que harían falta diferentes artículos para hablar de muchos temas en solitario. Escucharle rapear de nuevo es algo más que fan service. La colaboración en el disco de Hoke, Ébano, Ill Pekeño, Ergo Pro o Mvrk significa mucho más que afinidad entre estos raperos. Los estribillos cantados y las referencias a su carrera y vida tampoco son un recurso para que las canciones funcionen. El título del álbum no es una cuestión de marketing. Y, a pesar de la complejidad narrativa de este trabajo, su estética y su dirección, lo que más sigue destacando después de tantos años es el propio Recycled J.

Trascendencia
San Jorge es el epílogo de una carrera que, de terminar mañana, demostraría que el poeta está condenado a la incomprensión y al señalamiento público solo para ser alabado tras su muerte. La autoconciencia artística que demuestra Recycled J en este álbum es la explicitación de que nada en su carrera ha sido al azar, de que lleva una década trabajando un discurso moldeable en forma pero jamás en fondo. Todo este camino sin atajos y el alma no está en venta son dos sentencias que definen su trayectoria y que en este LP son muy significativas.
Recycled J lleva años demostrando que es uno de los mejores artistas de este país, San Jorge es únicamente la guinda de un pastel que solo han disfrutado quienes entienden que el arte no entiende de sobrenombres. Podríamos hablar de si este disco o los anteriores son mejores o peores. Pero lo justo es echar la vista atrás y reconocer lo que representa San Jorge para Recycled J y lo que representa él para la música en España. Lo innegable a estas alturas – y que con San Jorge queda aseverado – es que Recycled J siempre ha sido un adelantado a su época y que su estrella ha iluminado el nacimiento de otras muchas.
Al final, su influencia, trascendencia y mensaje radica en que el arte y la pureza no siempre son reconocidos. La carrera de Recycled J es una historia de resistencia y de triunfo, de amor y evolución, de altibajos, de cambios. San Jorge es la conjunción de su carrera y su vida. El punto en el que se cruzan artista y persona. Es la enésima prueba de que nunca ha importado el apodo con el que publicara música, porque el único nombre que ha estado presente en toda su discografía es el que le dieron sus padres y el que titula su obra maestra.

