El relato de dos matrimonios de conveniencia se pregunta si es posible tomar las riendas de un destino que parece escrito en sangre
Matrimonio Blanco es una obra sobre la dificultad de escapar del abuso sexual en el seno familiar. En ella Tadeusz Rózewicz trataba ya en 1975 temas tan importantes como la capacidad para sobreponerse al trauma y los influencia de los roles de género en la perpetuación del acoso. La compañía La Peatonal estrena este viernes 21 su adaptación del texto en Réplika Teatro. Las directoras Flavia Forni e Icíar Ventepan y el director Jaime Cano, todos fundadores de la compañía, comparten con El Generacional la complejidad de tratar situaciones traumáticas desde el humor más absurdo, la fortaleza que han visto en los personajes, con especial mención a la protagonista, Bianca, y sus deseos para la industria teatral.
Pregunta: En la obra habéis hecho mucho humor del humor negro. ¿Habéis tenido problemas para no pasaros?
Respuesta (Jaime): No hemos tenido problemas en no pasarnos porque se nos han ocurrido muchas mamarrachadas en los ensayos y hemos dado muchas rienda suelta, hemos jugado mucho con esas ideas que surgían.
Es verdad que siempre había como un pepito grillo de no nos queremos reír de los temas, porque hay algunos temas muy delicados. Pero yo creo que en el código en el que se está tratando todo eso, cómo está escrita la obra y cómo estamos haciendo el montaje, no parece que nos estemos pasando de la raya en ese sentido. Es verdad que hay momentos que son de un delirio absoluto. Sin embargo, precisamente es la manera de entrar a un tema muy complicado. Estamos entrando por otro sitio y yo creo que es una manera de intentar entenderlos sin prejuicios, a veces con un poquito más de humanidad y, desde luego, sin ningún tipo de vergüenza para proponer cosas.
P: La religiosidad que rodea la obra contribuye un poco a que se esconda el abuso de alguna manera, o a justificarlo, resignarse a él… ¿Cómo disfrazan los personajes de la obra comportamientos abusivos?
R (Flavia): Por un lado, la religiosidad en el texto original está más presente que lo que nosotras hemos versionado porque hemos decidido jugar otras cartas. Aparte de de que sí está siempre andando por ahí la culpa, el confesarse, el tener unos pecados que redimir y todo eso, ¿cómo se disfraza el abuso? Pues es un poco el mantener unas apariencias.
Se me ocurre el típico ejemplo. Vas por la calle, se están pegando o alguien le roba la cartera a alguien. Todos nos quedamos en plan ¡ay!. Y luego, pasa y sigues con tu vida. Te hablo de esos momentos en los que sabes que sí es algo muy grave, dices “esto que está pasando es rarísimo”, pero inevitablemente no te metes en ese embolado. Creo que pasa un poco eso también dentro de esta casa. Hay un entramado de muchos traumas en la familia y de mucha apariencia y de mucho hacer como que no pasa nada.
R (Jaime): Además está el caso del abuso infantil, que los abusadores transforman en un juego. Con un juego, con una canción, están ejecutando barbaridades. Luego también hay incluso victimismo. Uno de los personajes casi que dice que si por él fuera no lo haría. Pero claro «es que la naturaleza, pues le ha dado ese potencia». Entonces entre sacar balones fuera o disimular de esa manera, no paran el abuso.
R (Icíar): También es la genialidad del texto. Por una parte, tenemos unos abusadores que están abusando de unas niñas. Pero tienen una estrategia para acercarse a estas niñas disfrazada de juego. Por otra parte, ¿cómo estas niñas reciben esta situación? Para mí ahí está lo guay del texto. La obra está escrita a través del prisma de estas niñas que no entienden muchas de estas situaciones. Algunas no son conscientes de que son abuso, sino que todavía lo ven como un juego. Otras cosas ya les empiezan a ser un poco raras.
Es también ver cómo los niños tampoco están preparados. Ahora nosotros como adultos sí podemos identificar más claramente cuál es una situación de abuso, pero siendo niños hay un limbo que es dudoso porque tampoco tienen las herramientas para saber qué es lo que está ocurriendo. Por eso la educación sexual es tan necesaria.
Esa es la cosa el abuso disfrazado de juego y especialmente la familia.
R (Flavia): Un temón, vamos.
P: Sí, la verdad es que sí.
Distintas maneras de afrontar un mismo trauma
P: Por lo poco que había visto de la obra, que imagino que vosotros podéis haberla conducido de una manera distinta, sentía que Bianca era la más joven de la familia, la más luchadora, pero que su madre parecía que se resignaba a lo que ocurría a su alrededor o se intentaba evadir. Entonces os quería preguntar si los personajes intentan dejar atrás el trauma en la versión que habéis hecho, ¿no todos…?
R (Jaime): Hay diferentes estrategias o maneras de gestionarlo. En el caso de la madre expresa mucho su frustración. Asume que esa va a ser su situación, pero intenta que su hija pueda tener otra oportunidad. La tía tiene otra manera de vivir la situación que hay en la casa y su relación con el sexo.
Precisamente la tensión que hay es que no sabemos si Bianca en este matrimonio blanco que se está preparando, conseguirá dejar atrás el trauma o será una estructura que lo perpetúe. Eso es lo que Bianca teme. Según va avanzando la obra ella entiende un poco mejor cómo hacerlo o cómo poner ella los límites.
R (Icíar): También el hecho de que sean dos niñas en la misma casa muestra las secuelas que les ha dejado esta situación. Cada una tiene una manera totalmente distinta de reaccionar al abuso que han vivido en casa. Ya sea con un miedo al sexo o una conducta sexual desenfrenada para lo que es una niña. Es como las dos caras de una moneda. La pregunta es cómo cada una de estas víctimas está gestionando el trauma, que además tampoco son demasiado conscientes de lo que de lo que realmente les va acarrear lo que ha ocurrido en su casa.
P: ¿Qué puede enseñar Bianca a los espectadores?
R (Icíar): Muchas cosas. Ella tiene muy presente los roles de género. Es algo que para la época en la que fue escrito el texto, quizás era más acentuado, pero a día de hoy sigue ocurriendo. Entonces ella se encuentra muy conflictuada con la presencia de estos roles tan marcados en su casa excesivamente. Además, no hay otras casas con las que compararse. Entonces yo creo que puede enseñar la búsqueda de la propia identidad, la ruptura de los roles tradicionales y después yo creo que ella, asumiendo un poco su historia decide ser de una manera. Con todo lo que le ha pasado, llega un punto en el que, sin desvelar demasiado, rompe un poco con lo establecido en su casa. Creo que también la genialidad de Tadeusz está en que Bianca no es una heroína, su viaje es muy normal.
Nuevas respuestas a problemáticas que ya existían en el texto
P: Una parte diferente de vuestra puesta en escena es hacer referencia a la identidad de género. ¿Nos hacéis algún spoiler de cómo habéis tratado el tema en la obra? Aunque, creo que ya habéis comentado algo en la anterior pregunta.
R (Flavia): La verdad es que igual que lo que te decía antes de que todo lo bebemos del texto, también el hecho de hablar sobre esta identidad de género, como hablaba antes Icíar, está ya ahí. Lo que más genial nos pareció, es que, Tadeusz Rózewicz en los años 70, que además la obra está basada como en una visión que tenía él de una poeta polaca en la que se inspiró para el personaje de Bianca, ya estuviera ahí. A grandes rasgos, lo que hay de teoría queer, de teoría de identidad de género, de género no binario, ya está. No tenemos que ponerle una cosa nueva.
Fue muy interesante también encontrarnos con eso y decir, sí es lo que estamos viendo todos los días, es de lo que se está hablando ahora. Es una de las problemáticas políticas que hay ahora y estaba ya en los años 70. Entonces es maravilloso poder cogerlo con los conocimientos y con la educación que tenemos ahora, que nosotras también estamos aprendiendo.
Para mí fue lo más fascinante: ver que estaba ya todo ahí. Es verdad que de alguna manera, al recolocarlo en la versión que hemos hecho, nos hemos centrado en algunas cosas o en otras. Pero no hemos tenido que hacer mucho más.
P: Simplemente quizás ahora puedas reconocer más con nombres.
R (Flavia):Sí, eso sí.
P: Como identificar
R (Flavia): Sí. Ya te digo, yo estoy aprendiendo mucho. Tengo una amiga que nos ha ayudado en esto que es antropóloga y que nos contaba sobre teoría de género. Y es verdad que claro, antes se metía dentro de un englobe más de “yo quiero tener los mismos derechos que un hombre» o «quiero ser un hombre porque quiero tener los mismos derecho que un hombre” y ahora también reconocemos esa variante de “yo quiero ser lo que yo quiero ser”. Nos ha ayudado poder decir “vale, en esta época, a lo mejor no existía ese nombre o era de otra manera, o lo conocían pocos o pocas, pero ahora, yo lo reconozco, mira, es esto”.
Deseos para la industria teatral
P: Icíar y Flavia, sois fundadoras de la compañía de teatro La Peatonal…
R (Flavia): No, Jaime también.
P: Ahora también Jaime, ¿verdad?
R (Flavia): Jaime siempre ha sido. Lo que pasa que estaba en la sombra al principio, pero estaba.
P: Vale, pues, ¿algún deseo para su futuro?
R (Jaime): Dinero.
Flavia: No, osea, sí, pero con cariño, como dice Berto Romero, dinero con cariño. Estabilidad económica para poder seguir haciendo teatro. Esta es nuestra primera producción tocha. Estamos trabajando con un escenógrafo que admiramos mucho, Pablo Chávez, y con una visualista que se llama Teresa Refojo. Es la primera vez que tenemos ya un equipo de, digamos, departamentos, de ya cada uno lo suyo, y cuesta dinero.
Nosotros hemos tenido suerte porque el instituto polaco de cultura ha formado parte de la coproducción de la obra, cosa sea que agradecemos enormemente, y también a Réplika Teatro en todo lo que nos han podido proporcionar de la residencia del estreno, de todo. Pero, sacar adelante una obra de teatro es difícil. Entonces el deseo es poder seguir sacando obras de teatro y disfrutarlas.
R (Jaime): Sí. Ayudas… ahora de hecho la peatonal forma parte de una asociación que se llama la UCP, que es una asociación de compañías de teatro emergentes formadas por jóvenes que egresamos de las escuelas oficiales, y estamos haciendo proyectos.
Es verdad que el camino que hay desde que tú ya estás como profesional porque te has formado, intentando hacer proyectos, hasta que recibes un apoyo institucional económico de espacio de programación, etcétera, es muy largo. Quiere decir, hay festivales en los teatros públicos de teatro emergente de compañías de directores de 45 años. Entonces, tú estás con 30 diciendo “pero entonces cuánto me queda para llegar ahí?”
El deseo es pedir más apoyo para las para las compañías emergentes, que estamos haciendo cosas de calidad y que para dar ese salto artístico, necesitamos esos medios, las auto producciones no te lo permiten. Aunque es verdad que de la pobreza, entre comillas, se saca mucho arte también y muchas ideas, pero sí, ojalá, ayuda institucional.
Flavia: Más teatro, más teatro, más teatro.
P: Más individualmente. ¿Algún deseo para el futuro de los actores jóvenes que siguen a El Generacional?
R (Icíar): Sí. siguiendo un poco con lo que decíamos, no solo para La Peatonal, sino para todo el mundo que esté intentando hacerse un huequito aquí, pues un poquito de menos precariedad. Al final la precaridad, pues eso, te hace que te busques la vida y de ahí salen cosas muy chulas, porque se hace lo que se puede. Pero sí que es cierto que les deseo que haya un poquito más de ayuda.
Por otra parte, cada vez veo más movimiento. Por eso también surge un poco la peatonal, yo creo que si te juntas salen cosas al final, y además tienes que juntarte. Tristemente, es una profesión y un mundo en el que se puede tender al individualismo. Pero es que es normal, porque está tan mal la cosa que al final, pues puede haber este tipo de cosas. Se puede ser más individualista, más egoísta, pero el teatro, para mí es un acto de colectividad. Y si tú te juntas, salen cosas. Yo veo que los jóvenes se están intentando juntar y están intentando hacer cosas. Habrá otros jóvenes que quieran ayudarles. Pero también necesitamos ayuda institucional, por así decirlo. Aunque se puede hacer teatro con prácticamente con 0 cosas, sí que cuenta la ayuda económica.
Aunque estemos acostumbrados a la precariedad, pues se podría agradecer, ya no te digo cobrar ensayos, pero tener un poquito de ayuda y que nos dejen hacernos huequito. Especialmente por la gente joven. Yo lo siento mucho porque sé que hay gente que no es tan joven que está intentando también]ganarse la vida. Pero estamos mal. Entonces insisto, adiós a las convocatorias que dicen ser jóvenes y no son para jóvenes, no.
¿Deseos? Que se junten muchos grupos jóvenes, que nos ayudamos entre nosotros y ayuda institucional.
R (Jaime): Me gustaría pedir un deseo para los actores jóvenes Que se encuentren con escuelas de teatro que sean un lugar seguro, lo primero, exigente y estimulante. Porque ahora también hay mucha proliferación de escuelas y hay gente que que tiene toda la ilusión y la vocación del mundo, y hay veces que las escuelas por desgracia no son el lugar más fértil, por muchas razones.
Como deseo pediría un tejido, un tejido formativo artístico que esté bien construido, que sea estimulante, que de oportunidades y que no sean sitios regidos, carcas y violentos.
R (Icíar): Respetuoso con los actores y con la profesión. Hay esta tendencia en el mundo del teatro, que, como es algo del arte, todo vale . Me da mucha pena lo que sabemos todos que está ocurriendo con muchas escuelas. Porque hay mucha gente joven que se mete a estudiar con toda la ilusión del mundo a una escuela y es frágil, como tú te acercas al teatro. Es frágil y es muy positivo. En nuestro caso tuvimos la suerte de formarnos con un método muy respetuoso, con mucha base y con una formación que luego en el mundo profesional estamos viendo que nos está resultando muy útil. Para nada nos han inculcado que esta profesión tenga que ser algo que tú estés sufriendo ni que muchísimo menos te haga estar mal o que se meta en sitios donde no hay que meterse, y muchísimo menos como docentes.
Entonces también un poquito más de, bueno, no sé si poner unos estándares más fijos, O sea como que para mí, no todo vale en esta profesión, porque eso da rienda suelta a que cada uno luche por sus intereses y juegue con los pobres actores que estamos intentando hacer cositas.
Puedes ver la entrevista completa en el canal de YouTube de El Generacional antes del estreno de Matrimonio Blanco, el 21, 22 y 23 de Febrero en Réplika Teatro.


