8 C
Madrid
jueves, 5 febrero, 2026
8 C
Madrid
jueves, 5 febrero, 2026

Pipiolas, una pieza más del Museo del Romanticismo

El Museo del Romanticismo al servicio de Pipiolas para regalarnos una sesión en acústico de su próximo disco, que verá la luz en 2026.

Ya sea porque fue un concierto gratis o porque era para ver a Pipiolas, consiguieron hacer un sold out. Eran las 20:10 horas de la tarde del jueves y allí no cabía ni un alfiler. La sala del museo se convirtió en un escenario con retratos colgados y los intrumentos clásicos a los lados.

Ellas, sentadas en el suelo como parte de la escenografía, quedaban casi ocultas por las cabezas del público. En el suelo había un xilófono y un triángulo, pero las miradas se iban al centro de la sala: un cuadro con sus rostros en mitad de toda la puesta en escena lista para la escucha en acústico.

El dúo formado por Paula Reyes y Adriana Ubani avisó de que esto iba a ser algo diferente a lo que estamos acostumbrados a ver en sus conciertos: «Aquí no vamos a tirarnos por el suelo, vamos muy monas». Y sí, las dos entraron con tal elegancia (agradecimientos a @susmiescollection) como si fueran a recrear la escena de Titanic en la que Rose le dice a Jack: «Píntame como a una de tus chicas francesas».

Cuadro con el rostro de Pipiolas del videoclip ‘No Tocar’ en el Museo del Romanticismo | Fuente: @gt.adriana

Antes de arrancar con el concierto en acústico, proyectaron el videoclip de No Tocar, en agradecimiento al museo por cederles el espacio para grabarlo. Una obra de arte más que nos regala Pipiolas cargado de romanticismo clásico y el new wave ochentero.

Después siguieron con el segundo y último single de su próximo disco: Soy una estrella. Un guiño a Sarà perché ti amo de Ricchi e Poveri, aunque Adriana, a manos del xilófono, se encargó de que fuese «una versión menos italiana». 

Los otros tres fueron llegando de seguido, un non stop. Una sorpresa que, para quienes les han seguido en sus conciertos, ya resonaba entre algunos de los allí presentes. Escuchamos Nanana, Muerte viviente y Feria Cañete, esta última la escribieron en un sitio bonito del momento en que empezaron para que «cuando echemos la vista atrás, volver».

Una vez desenvueltos los cuatro singles de su nuevo disco, sonó las canciones con las que empezaron. Pipiolas tiraron de su repertorio para cantar al unísono con su público.

Con Pogo en casa, San Pedro, El club de los 27, La semana del mono y, la más deseada: Narciso, su primer sencillo. Y con ese «No te quiero volver a ver nunca más», se cerró una velada espectacular. Enigmática, con un aplauso que resonó por toda la sala del museo.

No cabe duda de que su sátira estuvo presente en todos y cada uno de los singles que escuchamos. Un concierto que fue la prueba de que Pipiolas está de vuelta. Lo de anoche fue solo una pequeña dosis de que veremos en 2026, cuando aterrice su segundo disco.

Actualidad y Noticias

+ Noticias de tu interés

Blackpanda hizo «un p*to sold out» con ‘Vapor y cielo’

Blackpanda es movimiento y amor. Querían hacer sold out y lo consiguieron con una declaración de maravillas “Hemos hecho un puto sold out, coño”, soltaba Marta con la adrenalina de quien saborea la victoria después del parto que ha supuesto...

Sen Senra consagra el Movistar Arena con ‘PO2054AZ: La última misa’

Una puesta en escena minimalista y cinco bailarines bastaron para sumergirnos en su proyecto más ambicioso hasta ahora: PO2054AZ “Yo tengo miedo a que se vaya y que quizás no vuelva”. La voz de una abuela gallega, que bien podría...

Eterno Pignoise: La sala Mon recogió la euforia dosmilera

Ganas no faltaban para ver a los Pignoise en exclusiva. Daba igual dónde mirases: el rosa y la cara de los tres cerdos impregnaban toda la atmósfera  Esto no era un listening party, ni un concierto de su gira o...

Descubre más desde El Generacional

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo