El pasado viernes 13 Taylor Swift: The Eras Tour llegó a los cines de todo el mundo
Los swifties de todo el mundo se encuentran de celebración. Tras los problemas que hubo a la hora de conseguir entradas para los conciertos que la cantante está realizando, una nueva manera de vivir este fenómeno que facilita el acceso a la experiencia.
La cantante anunció el pasado 26 de septiembre en sus redes sociales que The Eras Tour iba a llegar a los cines a nivel mundial a partir del viernes 13 de octubre.
La preventa de entradas comenzó en el mismo instante en que se realizó el anuncio, momento en que los fans comenzaron a buscar sus respectivas ciudades para poder acudir con sus amigos. Las entradas tienen un precio de 13.13 euros en nuestro país, menos en grandes cadenas que lo han redondeado a 15 euros, haciendo una referencia al número favorito de la cantante.
Los cines se prepararon para este estreno, siendo conscientes de la gran repercusión que iba a tener. Algunos establecimientos realizaron photocalls para que los asistentes pudieran inmortalizar su outfit, algo mítico ya en los conciertos de Taylor Swift, otros crearon menús especiales con vasos o palomiteras que portaban el cartel de la película.
En España, algo que se realizó de manera global fue que a los primeros asistentes, el número dependía de cada establecimiento, recibirían un póster con el cartel para recordar este momento.

Duración fijada y canciones eliminadas
Había gran incertidumbre al respecto de las canciones que estarían incluidas dentro del filme, ya que se sabía que había tenido que limitarlo a una duración de 2:48 horas, contrastando la duración habitual de los conciertos de más de tres horas.
Sin duda la era más perjudicada fue Speak Now, que se quedó solamente con una de las dos canciones que suele interpretar. Pese a ello, y aunque todos echaron de menos alguna de las canciones, los principales temas de la pensilvana se encontraban recogidos en la grabación.
Las canciones eliminadas de la filmación fueron The Archer, tis the damn season, no body, no crime, Long Live, cardigan, Wildest Dreams y el interludio de Seven. Pese a que no ha sido algo que haya agradado a todos, se han incluido interludios en los que la artista interactuaba con los asistentes, dando una experiencia más cercana.
Los cines convertidos en estadios
El concierto fue grabado durante su última actuación en el país norteamericano, en el SoFi Stadium de Inglewood, California en agosto de este año. Pese a que esto sucedió al otro lado del mundo y hace ya varios meses, los cines se han convertido en una prolongación del evento.
Miles de fans se han congregado estos días en las salas para intercambiar sus míticas «friendship bracelets«, cantar a pleno pulmón todas las canciones e incluso bailar frente a la pantalla todo el setlist. Sin duda, ha sido una buena iniciativa para acercarse a todos aquellos que se han quedado sin entradas, que quieren revivir el concierto o simplemente que no pueden aguantarse hasta la fecha de sus países.


