Catalogada como drama y comedia, la obra se estrena este jueves 12 de junio en cines
Con un éxito rotundo con el cortometraje «Votamos» (2021), Santiago Requejo junto a 02:59 films deciden realizar el audiovisual en largometraje. Una hora y media de una discusión entre vecinos donde la salud mental juega un papel fundamental.
‘Votemos’, una historia basada en vecinos reales
En noviembre de 2020, Santiago Requejo conoció la historia de una mujer que perdió la oportunidad de alquilar un piso debido a su enfermedad mental. Los vecinos, al enterarse de su diagnóstico, presionaron al propietario para que no se lo alquilara. El director confiesa que al principió le indignó la injusticia, pero que lo que más le impactó fue darse cuenta de que, en ese lugar, quizás él habría actuado igual. Con ese golpe de realidad, empezó a investigar y a conocer de cerca el estigma que rodea a la salud mental. Y es precisamente en ese momento en el que nace «Votamos» (2021), un audiovisual de 14 minutos que pretende ser un espejo en el que mirarse, enfrentándonos a nuestros propios prejuicios.
Desde el estreno del cortometraje inicial en mayo de 2021, hace 4 años, la historia ha obtenido más de 100 premios en festivales nacionales e internacionales, ha sido nominada a los Premios Goya, y ha sido incluido en la shortlist para los Premios Oscar en la categoría Best Live Acton Short Film. Dado el enorme impacto mediático obtenido a lo largo de su trayectoria, así como la importancia de la temática que trata, la historia estrena su versión extendida.
«Votemos» (2024) está rodada en un solo espacio, la película simboliza una sociedad cerrada en su falta de empatía, donde el miedo a lo desconocido impide la verdadera inclusión. Con esta historia, se aporta un granito de arena para derribar barreras y generar conversación sobre una realidad que nos concierne a todos.
Sinopsis y equipo
«En un edificio del centro de Madrid, una comunidad de vecinos se reúne para votar el cambio de ascensor. Sin embargo, la noticia inesperada de que un nuevo inquilino con problemas de salud mental va a alquilar el piso de uno de los propietarios, cae como una bomba haciendo que los vecinos se replanteen el rumbo de la reunión«.

Algunos integrantes ya repiten, y es que en esta historia que empezó su rodaje en septiembre de 2024 con una duración de 5 semanas, podemos ver caras conocidas y caras nuevas. Raúl Fernández de Pablo (Alberto) repite como protagonista, Charo Reina (Lola), y Neus Sanz (Maite) también está presente, pero adoptando una posición completamente distinta a la que tuvo en el cortometraje en 2021. Las nuevas incorporaciones reciben el nombre de Clara Lago (Nuria), Gonzalo De Castro (Ricardo), el joven Christian Checa (Lucas), Tito Valverde (Fernando) y Pepe Carrasco (Joaquín).
Con una historia desarrollada en un piso antiguo inspirado en el Madrid de los años 70, el director y guionista Santiago Requejo ha contado con un equipo que ha realizado una ambientación exquisita del lugar que ambienta los 88 minutos de duración:
- Director de fotografia: Kiko de la Rica.
- Diseñadora de producción: Iris Ocampo, A.E.D.A.A.
- Compositora musical: Morgana Acevedo.
- Jefa Vestuario: Eva Escribano.
- Sonido directo: Miguel Carretero.
- Montaje de sonido: Marcos Salso.
- Mezclas de sonido: Maider Urtkiza.
- Director de producción: Tono Escudero.
- Montaje: Lucas Sánchez.
- Jefa Maquillaje y Peluquería: Elena Cuevas.
Santiago Requejo sobre ‘Votemos’: «Te presenta un dilema que no es fácil contestar»
Este medio tuvo la oportunidad de poder entrevistar tanto al director de la película, Santiago Requejo; como al cast de la misma, contando con la presencia de: Gonzalo De Castro (Ricardo), Clara Lago y Raúl Fernández de Pablo (Alberto).
Entrevista a Santiago Requejo
El Generacional (EG): Los colores del cortometraje de Votamos (2021) no son para nada ese amarillo viejo que podemos ver en este piso de Votemos (2024). El color toma, en esta película, mucho más protagonismo; ¿a qué se debe?
Santiago Requejo (SR): Aunque el núcleo de la historia es la misma, son historias distintas, en el sentido de que una se desarrolla hasta el final y otra se queda abierta. Pero el cambio se debe fundamentalmente a que en el cortometraje no estamos en la casa que se alquila, sino la casa de la presidenta. Entonces es una casa que está reformada y que un poquito antigua pero está bien. No obstante, en la película estamos en la casa que supuestamente se va a alquilar, una casa sin reformar de los años 70/80, una casa que necesita una reforma importante; que tiene goteras, polvo y que está sucia. La casa es un personaje más, indudablemente esa luz esa paleta de colores ayuda mucho a la psicología que se crea en toda toda la película.
EG: ¿De dónde sale esa elección de prejuicios utilizadas en el guion? ¿Son prejuicios que tú mismo has escuchado o has investigado otras fuentes?
SR: Son prejuicios que yo tenía antes de adentrarme un poco acercarme a la realidad de la salud mental y de alguna forma yo creo que mucha gente puede compartir esos prejuicios. Son ideas un poco preconcebidas, algo de lo que hay en el imaginario colectivo sobre una persona con problemas salud mental. Siempre pensamos que una persona con problemas mentales es una persona agresiva, violenta, alguien que nos va a hacer daño, un incordio, o alguien que va a ser una molestia para la convivencia, cuando realmente no lo son. De hecho dista mucho de ser de ser así, entonces intentar recoger esas reacciones de los vecinos lo que gran parte de la sociedad lamentablemente pensamos o que yo pensaba en su momento.
EG: Hay una escena en la que el personaje de Lucas (Christian Checa) busca los síntomas de una determinada enfermedad de salud mental en internet, y le salen resultados un poco extremos, ¿es una manera de reflejar la desinformación que puede haber en internet sobre los problemas mentales?
SR: La idea fíjate es todo lo contrario. La gente joven y Lucas (Crhristian Chueca) representan a esa juventud. A los jóvenes se le pueden achacar muchas cosas bajo mi punto de vista, pero hay una que no se le pueden achacar: cada vez son mucho más abiertos y tienen menos prejuicios que a lo mejor otras generaciones. Cuando él se entera de que hay un problema mental lo que hace es con toda naturalidad informarse en su móvil. Al final es lo que haríamos todos, empieza a decir lo que sale en internet, que lo que sale en internet no es que esté mal lo que está diciendo efectivamente ya se le matiza en la misma película y dice bueno, esto depende «es un estado grave»; pero refleja el interés y la curiosidad. Ninguno de esos vecinos cuando se enteran de eso tiran de algo tan sencillo como es el teléfono para informarse. Todas las preguntas que están haciendo, si cada uno de ellos hubiesen cogido el teléfono y hubiesen leído un poquito seguramente hubiesen sacado unas conclusiones distintas. El único que lo hace es es Cristian, pero da igual lo que diga porque cada uno está con su idea preconcebida, y al final es muy difícil luchar contra eso.
EG: ¿Has contado con la ayuda de psicólogos profesionales para la elaboración de la película?
SR: Cuando hice el cortometraje tuve la suerte de trabajar con psiquiatras de fundaciones hospitalarias. Yo quería que el guion fuera muy real, entonces cuando hice los primeros borradores seguidos del cortometraje en las partes que tenía que ver con salud mental donde se relacionaba con algún personaje, sí que me asegure que era real y ahí me hicieron matizaciones de «mejor cuidado porque esto no es así pero lo puedes decir así». Entonces tuvimos un asesoramiento que me ayudó mucho y luego lógicamente la inmersión que tuve y que he tenido pues también me ha ido dando más conocimiento para poder tener un acercamiento más real y aproximado
EG: Y a qué tipo de público crees que puede ayudar más la película, ¿a personas con problemas de salud mental o a personas que tienen prejuicios sobre las mismas?
SR: El largometraje lo que busca es entretener a un público amplio. De hecho, he tenido la suerte de hacer una gira por España antes del estreno el 12 de junio donde hemos podido compartir la película con distintos públicos, desde personas con trastorno mental, trabajadores de salud mental, jóvenes de institutos, personas de la calle… y es impresionante como la película golpea y llega a distintos públicos. Entonces lo que busco con la película es que te entretenga, que te lo pases bien y de alguna forma también te haga pensar y reflexionar. No creo en las películas que cambian la vida, es muy difícil y esta no lo pretende ni mucho menos, pero te puede dar un cristal sobre el que mirar una realidad de una forma distinta. Yo creo que la película cuando sales al cine no acaba ahí, que te plantea un dilema que no es fácil contestar, que se hablan de muchas cosas que vas a sentir la necesidad de de compartir con los que están cerca de ti: que harías o que no harías, si te ha parecido bien esto, etc. En los pases que hemos hecho ha pasado pues sería un regalo obviamente.
EG: ¿Pensaste en algún momento en lo arriesgado que es ligar comedia con este drama tan serio de la salud mental?
SR: Sí, siempre estuvo desde el primer momento. Ya en el cortometraje había retazos de comedia indudablemente, decía Charo reina el otro día «no hay nada más serio que el humor», pero un humor desde el respeto, no riéndote de eso sino riéndote de nosotros, no del de las personas con trastorno mental. Miirar un poco hacia nuestras miserias y ver un poco lo lo castañas que somos, yo creo que desde ahí puedes relativizar un poquito más. Incluso creo que la película puede llegar mucho más y la reflexión entra mejor.

Entrevista a Gonzalo de Castro, Clara Lago y Raúl Fernández de Pablo
El Generacional (EG): Raúl ya ha trabajado antes con Santi, pero me gustaría que Clara y Gonzalo me comentaseis como ha sido trabajar con él.
Clara Lago (CL): Ha sido una fantasía hasta el punto de que yo terminé el año 2024 diciendo «el gran descubrimiento de este año ha sido conocer a Santi Requejo». Me parece de verdad un descubrimiento maravilloso a todos los niveles, a nivel profesional es un hombre con un inmenso talento para guionizar, dirigir, producir y creo que eso en parte es (dejando de lado que tenga mucho talento) porque es una grandiosa persona. Tiene una sensibilidad, una empatía y un sentido del humor que a mí me mata, me río muchísimo con él. Entonces creo que esa combinación hace que que sea un capitán de barco excepcional, porque esta película era muy apetecible de hacer como actores pero también muy intensa, y muy difícil. Él nos llevó en volandas.
Gonzalo de Castro (GDG): Pues yo lo mismo, para mí ha sido, fue y espero que siga siendo un asombro y una sorpresa. Conocer a Santiago y a todo lo que ha traído él, me ha traído una película, un guión, compañeros, experiencia, y ha traído una posibilidad de hacer algo realmente único, difícil y complicado y hacerlo tan sencillo como tocar el violín. Es un señor con un talento extraordinario, está tocado por no sé, por un talento natural, pero no se le nota. Es un tipo elegante, muy brillante, y francamente me gustaría llamarle amigo si la vida me deja.
EG: No sé si a Raúl le queda algo más bueno que decir de Santi…
Raúl Fernández (RF): Suscribir todo lo que habéis dicho. Porque para mí en su momento también fue un descubrimiento, pensaba «¿de dónde ha salido este hombre que no lo conocía hasta ahora?» y encima es de Plasencia, director cacereño, él que se ríe mucho de sí mismo con sus deseos de Extremadura. Además es esa clase de director que no impone, que te escucha, te respeta. Y la capacidad brutal que yo admiro cada día más de Santi de no quedarse nunca en la superficie de las cosas, la capacidad analítica que tiene de analizar una situación y cuestionarla y debatirla cuando dices «yo esto lo tenía clarísimo» pero no lo había visto desde esta perspectiva para darme cuenta que igual la situación es más compleja. Es un hombre brillante y ojalá trabajemos con él muchos años.
CG: Lo mejor es que no tiene ningún problema en reconocer cuando alguien hace una propuesta que mejora. No tiene ese ego, tiene una seguridad suficiente pero es súper humilde, una cosa muy llamativa.
EG: Vuestros personajes son muy diferentes entre sí, cada uno tiene una finalidad distinta; ¿cómo ha sido construir esta psicología de los personajes?
RF: En mi caso hablando mucho con Santiago. Para hacer ese retrato de Alberto, ese hombre que tiene un trabajo corriente y que a priori pues quiere hacer las cosas bien, es decir, un carácter empático y comprensivo, generoso… pero cuando las circunstancias se desmadran todos ese carácter que vemos de Alberto se va desmoronando hasta que tiene que sacar ese lado oscuro, que quizá no es un lado oscuro, pues es su lado más pícaro o su lado más no tan bueno que vemos al principio, sino también saca su lado quizá «malo» entre comillas.
CL: Bueno en el caso de Nuria… pues tampoco quiero desvelar mucho, pero bueno ella también se posiciona en en este grupo de vecinos del lado que está a favor de que una persona con un trastorno mental pueda entrar y que por supuesto no debe ni someterse a votación el que esto no pueda ser así. Ella está especialmente sensibilizada con la cuestión, entonces para esa sensibilización yo hice un trabajo con Santi de hablar mucho y también de documentarme, hablando con psiquiatras o con incluso con personas que padecen algún tipo de trastorno mental. Y luego pues fue también una decisión conjunta con Santi, tuvimos que tener varias charlas previas de pues ver hasta dónde contábamos o dejábamos ver o no antes de que Nuria comparta con el resto de sus vecinos pues esta parte íntima suya, porque todos los personajes de Votemos esconden algo. Poco a poco se van desvelando todos, entonces en el caso de Nuria pues era una decisión que yo quería tomar conjuntamente con Santi para decir oye si la cagamos pues también es culpa mía (risas).
GDC: Ricardo es un ser que vive la vida tiniebla, es un señor desagradable, huraño, un tipo con el «no» por delante, un hombre con una historia personal y trágica que esconde muchas cosas. Está escondido en un aparato que se ha inventado un señor aspirado siempre a ser presidente de la comunidad y un hombre en el fondo herido, lastimado por la vida que basta que le arañe un poquito para sacarle la pintura. Y bueno juega ese rol pero tampoco hay que irse muy lejos a buscar ese agua, quiero decir al final uno se mira dentro y tiene un «Ricardito» adentro. Ricardo era únicamente de estar sentado y empezar a dejar que saliera ese ser.
EG: Santi comentó en una nota que lo que más le llamó de la historia real en la que se basa la película es que tal vez él hubiese actuado igual que los vecinos, ¿vosotros hubieseis pensado igual?
CL: Yo quiero creer que estaría del lado de Alberto, Nuria y Lucas. Pero creo que es un ejercicio interesante y creo que es muy honesto por parte de Santi haber hecho ese ejercicio en su día y por tanto haberle dado voz a todos esos personajes, porque al final eso quiere decir que son todas las partes de Santi que salen en ese momento donde te miras al espejo lo pones a favor de lo creativo. Me parece como día Gonzalo todos tenemos un «Ricardito», una Nuria, una tal y es atreverse a mirarlo de frente y a entenderlo porque creo que el problema es a veces cuando intentamos negar esas partes y nos acaban comiendo y saliendo por otro lado donde ya tu voluntad no manda, y sin embargo si las miras de frente y dices «bueno puedo entender que esto me viene de aquí de allá» ahí ya tienes un poco más de control para poder decidir tú libremente qué hacer con esas partes de ti.
RF: También quiero creer que sí reaccionaría como Alberto. También es verdad que hay que entender que Alberto tiene una experiencia previa con el personaje que va a venir, es decir, es compañero de trabajo por lo tanto ya sabe como es y ha comprobado que no es una persona peligrosa (que es el prejuicio que tienen todos ellos cuando se enteran de que tiene un problema de salud mental). Entonces yo quiero pensar que sí, que reaccionaría como al como Alberto, pero nunca se sabe. Yo también he descubierto en mí muchos prejuicios que pensaba que no tenía y me he dado cuenta de lo prejuicioso que he sido en determinadas situaciones, o en lo bocazas que he sido en determinadas situaciones.
GDC: El problema de la vida es que no se puede ensayar, es así. Por eso Santiago coge 7 cartas que son 7 personajes y quiere contar una historia y tiene que dar una voz distinta dos para que aparezcan todos los colores entonces cada uno hemos tenido que poner nuestro granito de arena.
CL: Yo escuché una frase una vez en un curso de interpretación que me encantó y que siempre la digo que decían «al final la interpretación como espectador, ir a ver una interpretación, ya sea en cine o teatro es ir a ensayar tu propia vida». Claro que por esto me parece fascinante este trabajo y la labor digamos que hace o que puede llegar a hacer el cine o el teatro. Santi ayer decía «a ver que el cine está para entretener» y es así o sea no se trata de que nosotros hagamos la labor educacional de la población al completo pero sí tiene ese potencial de cine y el teatro de transformar y demostrar realidades que te hagan ensayar tu propia vida y que te puedan servir para de repente decir «pues no había no había pensado yo que a lo mejor yo tengo un Ricardito dentro», y justo eso me parece interesante.

¿Dónde podemos ver «Votemos»?
La película ya está disponible en todos los cines de España, y pronto también podremos verla en la plataforma de pago de Amazon Prime.

