La creativa personalidad de Elsa que fundó la firma Schiaparelli, hasta la actualidad de Daniel Roseberry
Elsa Schiaparelli es una de las figuras de moda más recordadas por el impacto que causó en la moda. Acabó con las convenciones y el mundo de la moda la homenajeaba. Sin duda, desafió la percepción de este universo creativo y nos dejó una visión imaginativa y diferente. Actualmente la Casa Schiaparelli esta bajo la dirección de Daniel Roseberry.
El camino en el que eligió la moda
Nació en el Palazzo Corsini de Roma en 1890, y formó parte de una familia cariñosa, honorable y conservadora. Pero la personalidad de Elsa era impredecible, lo que provocó que sus padres trataran de mantener cierto control sobre la joven, por lo que la cambiaron numerosas veces de institución. Además, escribió sus imaginativos poemas sobre amor, pérdida y tristeza, que se publicaron en un volumen llamado Arethusa, lo que causó un enfado por parte del carácter conservador de su familia, y provocó su reclusión en un convento de Suiza.
Elsa llamó su primer fracaso como modista a la escandalosa aparición que hizo en el primer baile de debutantes al que asistió. Causó sensación con una tela de crepé de China azul oscuro, y seda naranja que se envolvió al cuerpo y sujetó con alfileres.
Tras el fracaso de su matrimonio y el fallecimiento de su padre dieron lugar a la futura dirección de la vida de Elsa. El deseo de valerse por sí misma y ser independiente le llevaron a la invención de “Schiap”, su alter ego. Así conocería el éxito internacional en base a sus ideas vanguardistas.
Su viaje a París y la pobreza, la convirtieron en lo que necesitaba ser, según rememoró en 1954. Sus amigos fueron influencias determinantes en su camino; Paul Poiret, modisto al que ella misma describía como “el Leonardo de la moda”, encendió la chispa por su pasión por crear moda.
Los primeros años de la Casa Schiaparelli
La maison Schiaparelli se fundó en 1927, cuando Elsa creo su primer motivo trampantojo en un suéter tejido a mano. Una pieza combinada en blanco y negro que imagina un lazo, un corazón perforado, un tatuaje marinero o un esqueleto. Este jersey generó una popularidad inmediata e impulsó la creación de la Casa.
Gracias a una amiga, la señora Hartley aceptó patrocinar al Elsa para una pequeña colección de ropa deportiva. Algunas de estas piezas fueron vistas con muy buenos ojos entre el público y la prensa. Por lo que consiguió otros patrocinadores para seguir sacando colecciones cápsula. Sus diseños cada vez eran más atrevidos, ella misma declaró en tercera persona: “Schiap no sabía nada sobre el diseño de moda”, lo que utilizó a su favor para su creatividad.
Los accesorios eran claves en sus colecciones, mientras que las fragancias fueron su salvación en tiempos difíciles. En el caso de los primeros, Elsa prefería diseñar conjuntos completos, incluyendo los zapatos, el sobrero, los guantes y las joyas. Adaptaba diseños extravagantes a sus colecciones como el sobrero Cerebro o el sobrero Zapato. En el negocio de los perfumes, Schiaparelli era supersticiosa y decidió que todos sus perfumes empezarían con la letra S. Bautizó su primera fragancia como “S”, y le seguirían perfumes como “Salut” o “Soucis”.
Tras el comienzo de la Segunda Guerra Mundial, la marca comenzó su expansión por Estados Unidos. Hubert de Givenchy es contratado como director creativo de la boutique Schiaparelli, donde permanece durante cuatro años. En 1945, regresó a París, pero las dificultades hicieron que la maison cerrase sus puertas en 1953. Aunque la división de perfumes se mantuvo.
El regreso de la maison
En 2006, el CEO de Tod’s, decidió comprar los archivos y reactivar la firma. Unos años más tarde, en 2012, se reabrió la casa de costura en la place Vendôme, coincidiendo con la celebración del Met en Nueva York con la muestra de Schiaparelli and Prada: Impossible Conversations. Dos años después se lanzó la primera colección de Alta Costura participando como invitada en la pasarela francesa. Hasta que en 2017 el Ministerio Francés de Industria y la Federación Francesa de Alta Costura le conceden el título oficial.
Actualmente, Daniel Roseberry es el encargado de la dirección creativa para la Casa, desde 2019 cuando el francés Bertrand Guyón se despidió tras no lograr imponerse. Las últimas colecciones del diseñador han sido todo un éxito como el reciente desfile de alta costura de primavera-verano 2025. Roseberry declaró para Vogue “es un privilegio poder trabajar a este nivel”.


