El artista italiano continúa su viaje sonoro con Polanco, una canción que profundiza la identidad de esta nueva etapa
Después de canciones como No Me Gusta y Lady Madonna, Ruggero sigue dejando más que claro que ya no es un chico «Disney». Tras eliminar de sus perfiles musicales todo rastro de su época como Federico en Violetta o Mateo en Soy Luna, el joven canta-autor da un golpe en la mesa haciendo y reclamando un estilo pop que vuelve su carrera mucho más personal.
Polanco: Un lugar para olvidar
«Polanco no soy yo, es ella. Yo solo la veo bailar«, dice Ruggero. En la canción, el artista describe lo que observa desde la pista: una mujer que ahoga sus penas en un antro, que baila para olvidar, que dejó atrás una historia marcada por sueños rotos y ahora busca reencontrarse consigo misma. Se fue hasta Santorini para escapar, pero es la música la que realmente la salva. La que le cambia el mood. La que le da poder.
El videoclip, dirigido por Indiana Kohen Lumer —quien ya estuvo detrás de Lady Madonna y No Me Gusta— acompaña esta idea con un formato más cercano al concept video o visualizer. Con una situación muy cotidiana, vemos a Ruggero en el auto con sus amigos, compartiendo ese ritual que todos conocemos: subir el volumen antes de salir, dejar atrás el día, y dejarse llevar por una canción que te prende fuego el alma. Polanco es esa clase de canción, un track para escucharlo antes de salir, con las ventanas bajadas y la emoción a flor de piel.

Compuesta junto a Facundo García y Nico Valdi (ambos del exitoso dúo Migrantes), y producida por Valdi, Polanco lleva el nombre de una emblemática zona de Ciudad de México. Esa zona que la protagonista decide olvidar, ya que la ilusión de «vestirse de blanco» se quedó allí. Pero más que un lugar, es un recuerdo: lo que queda cuando el amor ya no está.
El polifacetismo de Ruggero Pasquarelli
Este lanzamiento llega tras un año consagratorio para Ruggero también en su faceta actoral. Su protagónico en Cien Años de Soledad, la ambiciosa adaptación de la obra de Gabriel García Márquez para Netflix, lo posicionó como una de las figuras más destacadas del audiovisual latinoamericano, con múltiples nominaciones a nivel mundial en premios como los Platino, Peabody, India Catalina y los Aura Awards de México, donde la serie se alzó con importantes galardones.

La influencia de artistas como Shawn Mendes o Morat son evidentes, no solo con una letra que narra una historia, sino con una producción musical de guitarras y efectos de sonido. Con Polanco, Ruggero reafirma su evolución como artista integral: un pop contemporáneo con alma latina, cinematografía emocional y una narrativa que conecta con experiencias universales. Porque todos, alguna vez, dejamos algo atrás en una ciudad… para encontrarnos bailando en otra.


