Brillando como estrellas, las cantantes hicieron disfrutar a los fans en la capital
La noche del 8 de mayo Pipiolas dio un concierto en la Sala Changó, el concierto de inicio y fin de gira de su último álbum, Pipiolas, donde hicieron disfrutar a sus fans con sus canciones, sus bailes y su estilo tan especial.
Un inicio con carácter
Se apagan las luces en la Sala Changó, en Madrid. Salen los músicos y empieza a sonar My Favorite Things. Con un público deseoso de escucharlas, salen al escenario Pipiolas, con sus características máscaras. Se las quitan, las dejan a los lados del escenario y empiezan a cantar la primera canción de su último álbum, Pipiolas.

Con No tocar y Ahora que…, imprescindibles de su disco, Adriana y Paula paran el show por un fallo de sonido. Tras un poco de espera para intentar solucionar el sonido de los micros, vuelven las cantantes animando al público y pidiendo perdón por la espera y el percance técnico. Y vuelven a cantar Ahora que…, comentando que es una noche muy especial para ellas y quieren que todo salga perfecto para sus fans, tal y como lo han ensayado.
Actúo, canto y pinto
Tras este comienzo, las cantantes madrileña y canaria siguen con varios de sus temazos del último álbum, NaNaNa y ay, querida, añadiendo unos megáfonos a la interpretación. Tras acabar de cantarla, hablan con los asistentes para decir que merece la pena lo que están haciendo por conciertos como este y agradecer a los asistentes por escuchar lo que quieren decir a través de sus letras.

El concierto sigue con Poemas. Sus bailes, sus outfits tan únicos, sus movimientos, sus cambios con el pie de micro. Una puesta en escena y música en directo a la altura de sus letras. Letras como las de Semana del mono, Mi amiga, sentadas en un banco al principio de la canción, o su mítica soy una estrella!!!.
De los inicios hasta ahora
Tras presentar a los músicos que las acompañan, se bajan del escenario para cantar entre el público Club de los 27. Siguen con Domingo raro, No Soy Un XoXo, Romancero propio y Pogo en casa, de su anterior álbum No hay un Dios, para volver al último con Finita La Commedia, Feria Cañete y Hasta donde se pudo, en la que se unieron a los músicos y tocaron también junto a ellos.
Con el final del concierto acercándose, Pipiolas no quisieron dejar la oportunidad para agradecer que las escuchen, por venir de otros lugares de España para escucharlas en directo y “pagar una entrada cuando no se puede pagar ni el alquiler”.

Además, quisieron reivindicar este sector diciendo que “gracias por escuchar la música y no consumirla” y que “el pop es algo muy muy serio”. Con esto, cantaron la canción con la que todo empezó, Narciso, para terminar con Menores. Una noche inolvidable, con viajes de sus inicios a su era actual y en donde disfrutaron y nos hicieron disfrutar de sus letras, sus canciones, sus bailes, su estilo y su música.


