La obra de Shakespeare se podrá ver hasta el domingo 8
Coriolano nos transporta a la antigua Roma, donde lo podremos acompañar en sus aventuras y hazañas.
Coriolano
Cayo Macio (Roberto Enríquez) es un general romano que, tras ser nombrado Coriolano por derrotar a varios de sus enemigos en la batalla de Coriolani, comete acciones que no gustan al pueblo. Se niega a pedir apoyo para el cargo de cónsul y no se lleva bien con los tribunos populares. Por ello, es desterrado, traicionado por su arrogancia y desprecio, y tiene que irse de Roma.
En su destierro, se junta con los volscos, sus enemigos, y es instrumentalizado para que lidere una incursión contra su lugar de origen. Se quiere vengar de Roma, pero su madre y su esposa le ruegan para que pare y se acuerde de su pasado.
Un conflicto interno
En esta historia parece que ninguno es bueno. Hay un conflicto entre Coriolano y el pueblo, los tribunos, los otros pueblos y los intereses de cada uno. La lucha por el poder y la influencia marca ese enfrentamiento tanto político como social de la antigua Roma.
Además, se ve también el poder de las mujeres hacia los hombres no como poder como tal, sino como influencia. Las mujeres no tienen papeles de líderes, pero si mueven los hilos desde la sombra. El orgullo y la arrogancia de Coriolano le llevan a la ruina, tanto personalmente como a su pueblo, y ellas le hacen ver las cosas con más claridad y que cambie de opinión.
Una tragedia shakespeariana
Coriolano, llamado Coriolanus en su inglés original, es una obra de William Shakespeare que fue escrita entre 1605 y 1608 aproximadamente. Esta tragedia es la única que escribió Shakespeare junto con Antonio y Cleopatra. Pertenece a una secuencia de obras llamas Obras Romas, las cuales inicia con Julio César, Tomón de Atenas y la ya mencionada Antonio y Cleopatra.

Para esta versión en los Teatros del Canal, se ha contado con la traducción al español de Juan Asperilla, y la adaptación de este junto al director, Antonio Simón.
Un reparto imperial
Podremos ver a Roberto Enríquez como protagonista, poniéndole cara a Coriolano. Pero no estará solo. Carmen Conesa interpretará a su madre, Volumnia; María Ordóñez a Virgilia, su esposa; Manuel Morón a Menenio; Álex Barahona a Cominio; Santiago Molero a Bruto; Juan Díaz a Sicinio; Beatriz Melgares a una lugarteniente y a un ciudadano; y Javier Lara a Aufidio. Un conjunto de actores sin igual.

Antonio Simón es el director de la obra. Estudió Arte Dramático por el Institut del Teatre de Barcelona, en su ciudad natal, y un Máster de Estudios Teatrales Superiores en la UAB. Ha recibido premios como el Premio Adrià Gual, el Premio de la revista BCN y el Premio de la Crítica. Además, ha dirigido obras teatrales como Yo, Feuerbach (2017), Esperando a Godot (2019), ¡Nápoles millonaria! (2020) o El cuidador (2021).
En Teatros del Canal
Podremos disfrutar de Coriolano en Teatros del Canal desde el 4 al 8 de junio en la Sala Roja Concha Velasco. Será a las 20:00 del miércoles al sábado, y a las 18:30 el domingo. El espectáculo dura alrededor de 2 horas.

Una fuerte dramatización
Se siente la fuerza en las palabras que podemos ver en la interpretación de Roberto Enríquez por Coriolano. Una actuación sin igual y que está a la altura de sus otros compañeros. Además, el juego de luces que acompaña a la escena se nota que está hecho con una determinación y coordinación casi perfectos.

Sin embargo, quizás algo mejorable podría ser el sonido. No en toda la obra, pero había partes de esta en la que no se escuchaba bien el sonido y se perdían las palabras del intérprete.
De vuelta a Roma
Un cuadrado de madera con el que los actores y actrices juegan en el centro del escenario. Sube, bajan, corren, se esconden… Un objeto que da juego a la acción y que nos sitúa en la antigua Roma. Una ambientación muy buena, a pesar de pequeños detalles que sacan un poco de la situación, como algunas canciones o algún vestuario demasiado moderno para el tiempo en el que se ambienta.

Aún así, es una obra en la que se nota el mimo con el que se ha tratado y la dedicación. Se usa una lírica y una templanza en los diálogos de una gran calidad. Nos transporta a la antigua Roma y te hace pasar un buen rato junto a Coriolano y sus aventuras. No te quedes sin verla.


