El Real Madrid logró remontar la eliminatoria en el Bernabéu contra el PSG
El Real Madrid volvió a ofrecer una remontada histórica en Europa. Los blancos tiraron de casta y orgullo para remontar al PSG en apenas 17 minutos con un hat-trick de Benzema.
Miércoles, 9 de marzo. Las seis de la tarde en Madrid. El ambiente se hacía extraño, tenso, como si la expectación se mantuviese en el aire, como cuando se sabe que algo sorprendente va a ocurrir. Solo podía ser una cosa. Había partido de Champions, y no un partido cualquiera. El Madrid se enfrentaba al todopoderoso PSG, que además de llevar el cartel de favorito, venía con un gol de ventaja anotado en el partido de ida.
En el Bernabéu no se disputaba un partido más; el de ayer era un encuentro de vital importancia. Ya no solamente por el pase a los cuartos de final, sino por todo lo que ello conllevaba. Tras todo el culebrón que supuso el fichaje fallido de Mbappé, estaban en juego el orgullo, el honor y la historia. Y el Real Madrid nunca falla ante esas citas.
Desde las seis de la tarde, la afición madridista llenaba las inmediaciones del Santiago Bernabéu, la euforia era máxima. Se esperaba con ansia la llegada del autobús del equipo para transmitirle toda la fuerza posible con la voz de todas las gargantas que se habían echado a la calle. La afición quería marcar el primer gol antes de que el árbitro señalase el inicio del partido, quería que la ventaja comenzase desde ellos, y se palpaba en el ambiente.
Tras varias horas de cánticos incesantes, el reloj marcó las nueve en punto. Era el momento de que el balón echase a rodar y de que el Madrid demostrase de lo que es capaz en Champions y por qué esta es su competición. El planteamiento de Ancelotti fue diferente al de la ida. En el Bernabéu, y arropado por toda su gente, el equipo salió a presionar, tratando de imponer su ritmo en los primeros compases. Sin embargo, con el paso de los minutos, el equipo parecía desfallecer físicamente y se fue doblegando ante la superioridad del PSG. Los parisinos tenían mucha claridad con el balón y así lo demostraron en varias ocasiones que generaron en la primera parte.
Ayer, igual que en el partido de ida, Kylian Mbappé desplegó un amplio abanico de recursos ofensivos, siendo el hombre más peligroso del conjunto francés. Kylian se expuso ante el que puede ser su público a partir del próximo verano. Después de varios avisos, llegó el primer golpe del encuentro. Gol del propio Kylian. En un contragolpe matador, tras una pérdida de Carvajal, Neymar sirvió un balón perfecto a la espalda de los centrales madridistas que Mbappé aprovechó con su ritmo endiablado para marcar el primer tanto del encuentro desde fuera del área. 2-0 en el marcador global.
La primera parte se cerró con la sensación de que la remontada era prácticamente inalcanzable ante un equipo tan completo como el PSG, que no cedía en su empeño de cerrar la eliminatoria.
Tras el descanso y con algunos cambios realizados por Ancelotti, el Madrid trató de presionar con intensidad nuevamente al PSG. El 2-0 pesaba en el marcador, pero los merengues albergaban la esperanza que solo ellos podían guardar en ese momento, la de remontar esa eliminatoria.
Los minutos corrían en el reloj y parecía que todo estaba prácticamente perdido, aumentando la agonía de los aficionados madridistas, que veían como su equipo podía caer eliminado en octavos de final. Sin embargo, justo después de alcanzar la hora de partido, Karim Benzema sacó las fuerzas necesarias para realizar una presión muy alta sobre Donnarumma, que retuvo el balón y terminó cediéndoselo a Vinicius, que supo recuperarlo y dejar que Benzema marcase el tanto que empataba el partido. 1-1. Minuto 61.
El Madrid seguía necesitando otro tanto para disputar la prórroga, pero el ambiente del Bernabéu ya era diferente. La afición comenzó a levantarse, los cánticos volvieron a escucharse y los gritos empujaban a los jugadores, que sabían que tenían la remontada a un paso. Los ánimos se habían invertido por completo. Ese Paris Saint-Germain que había dominado toda la primera mitad comenzó a diluirse a la vez que el Madrid crecía.
A falta de 15 minutos para el final, Modric hizo gala de sus capacidades físicas y técnicas en lo que fue una demostración de potencia que abrumó a todos los espectadores. Con 36 años, realizó una conducción fantástica con la que dejó atrás a tres rivales y filtró el balón al espacio para que Vinicius continuase el ataque. El brasileño tardó en finalizar la jugada, pero encontró de nuevo a Modric en la frontal. El croata fue capaz de encontrar un espacio perfecto para filtrar el balón a Karim Benzema, que finalizó la jugada marcando el segundo tanto de los madridistas. 2-1 en el partido. 2-2 en el global; habría prórroga si acababa así. Minuto 76.
Sin apenas haber podido celebrar el segundo gol de Benzema, llegó el momento que hizo explotar de júbilo a todo el Bernabéu y a todos los aficionados que estaban viendo el partido. Tras el saque de centro del PSG, el Madrid recuperó el esférico y se lanzó al ataque. Vinicius condujo de nuevo el esférico hasta el área, donde perdió el balón ante Marquinhos, que despejó el balón hacia el centro. Y ahí, apareció de nuevo el “9” del Madrid, el capitán, Karim Benzema, que remató al poste izquierdo de la portería parisina culminando la remontada. 3-1 en el partido. 3-2 en el global. Minuto 78. El Madrid había remontado.
La hazaña heroica del Madrid se estaba cumpliendo. Habían conseguido levantar una eliminatoria en la que se les había puesto todo en su contra. El Bernabéu no cabía en sí de la emoción. La felicidad se apoderaba de cada uno de los aficionados del Madrid, que presenciaban, una vez más, cómo su equipo lograba una increíble gesta en la mayor competición europea.
Los jugadores enloquecieron. La grada enloqueció. Cada madridista que estaba viendo el choque, enloqueció. La espera previa al partido, la congregación en las afueras del estadio, los ánimos y todos los nervios vividos durante la eliminatoria fueron correspondidos con el trabajo de los jugadores y del cuerpo técnico.
Anoche, el Madrid hizo recordar lo apasionante que es el fútbol, las locuras que provoca y los delirios que genera. Ayer, el Madrid volvió a dejar claro que nunca se le puede dar por muerto. Ayer, el Madrid demostró que el dinero no lo es todo. Con dinero no puedes comprar la historia.


