Nadie sabe qué equipo levantará el trofeo Larry O´Brien en junio, pero por raro que parezca, no es lo único interesante esta campaña
Mientras que los Golden State Warriors buscan revalidar título, muchos otros equipos buscarán quitarle la corona al equipo de San Francisco. Esta batalla entre 30 equipos comienza esta madrugada a la 1:30 hora española, a través del NBA League Pass. Un trepidante y clásico partido entre los finalistas del año pasado, los Boston Celtics, y otra de las potencias en el este, los Philadelphia 76ers, dará el pistoletazo de salida a la mejor liga de baloncesto del mundo. Por fin, comienza la temporada en la NBA.
Esta campaña es una de las que más han esperado los fans del baloncesto en los últimos años, y no es para menos. No solo promete dar mucho espectáculo dentro de la cancha, sino que fuera de ella también.
Una pretemporada atípica y llena de polémica
La pretemporada de la NBA normalmente suele ser un trámite, con partidos en los que se juega a medio gas, plantillas que terminan de completarse, jugadores que son firmados en el último momento… No suele pasar nada de demasiada relevancia, pero este año no ha sido el caso. Lo último es el viral puñetazo de Draymond Green a su compañero Jordan Poole en un entrenamiento. Se dice que el escolta está actuando de manera más chulesca por haberse asegurado una extensión de contrato muy lucrativa, pero eso no sería justificación para la acción de Green.
El video del encontronazo fue filtrado al medio TMZ, lo que ha provocado una investigación dentro del equipo de los Warriors para encontrar al responsable. Por otro lado, Draymond, en una rueda de prensa, se ha disculpado públicamente por sus actos, y unos días después, ya está en dinámica de equipo tras haberse solucionado el conflicto. Aún así, tanto Poole como Wiggins han renovado por una gran cantidad de dinero, lo que ha provocado rumores sobre un posible futuro de Green lejos de la bahía, ya que los Warriors no tienen dinero para todos. El conflicto no ha pasado desapercibido en el mundillo de los jugadores de la NBA, y muchos han mostrado sus opiniones en Twitter.
All I’m saying is you ain’t responding with a PUNCH if that’s somebody you really rock with!!! Especially after a PUSH. But I ain’t in the practice and I didn’t hear what was being said so ima leave that alone but DAMN
— Isaiah Thomas (@isaiahthomas) October 7, 2022
Ain’t no way! Over a foul in practice… nahhh run me my fade. And y’all talking about it should have never got out is weird! So is it weird that y’all mad at the person for putting it out but yet when cops beat up prisoners in jail we want all the info! Can’t have it both ways.
— JR Smith (@TheRealJRSmith) October 7, 2022
There is no way you can get back to being teammates after a punch like that.
— Evan Fournier (@EvanFourmizz) October 7, 2022
Antes de todo esto, la NBA sufrió la polémica del ya ex entrenador de los Boston Celtics, Ime Udoka. Lo que se publicó primero como una relación consensuada con una miembro del staff técnico del equipo se convirtió en una bola de nieve que no paraba de crecer con las horas.
Finalmente se hizo público que Udoka, que además está casado con la famosa actriz Nia Long, tuvo unos comentarios y una actitud constantemente inapropiada hacia esta mujer (de la que no se ha hecho pública la identidad). Los Celtics, aunque tardaron en pronunciarse, terminaron sancionando toda la temporada a Udoka, nombrando como entrenador interino a Joe Mazzula.

Este no es el único caso de polémica social que ha tenido lugar en la liga últimamente, y es que a Udoka se le une Robert Sarver, el todavía propietario de los Phoenix Suns y de la franquicia de la WNBA, Phoenix Mercury. El 13 de septiembre se hacía público que, como fruto de la investigación que la liga estaba llevando a cabo, se había descubierto que el millonario Sarver llevaba años con actitudes misóginas, machistas, racistas, homófobas… Tras toda la polémica, el estadounidense se veía obligado a poner en venta tanto los Suns como las Mercury, postulándose Jeff Bezos como un posible comprador.
Viejas caras en camisetas nuevas
Hablando ya de baloncesto, esta postemporada no ha habido movimientos de superestrellas de renombre (a pesar de todos los rumores acerca de Durant e Irving), pero hay jugadores que han cambiado de aires y que pueden aportar un significante impulso a sus nuevos equipos:
Atlanta Hawks ha solucionado su gran problema, la defensa, con la incorporación de Dejounte Murray, un base que fue All-Star la pasada temporada en los Spurs. El nuevo backcourt formado por Murray y Trae Young, sumado a jugadores que ya llevaron a los Hawks a las finales del este hace un par de años, pueden impulsar a los Hawks a ser la gran sorpresa en la conferencia este. También en el este, otros equipos como los Sixers, Celtics o Knicks se han reforzado con PJ Tucker, Malcolm Brogdon y Jalen Brunson respectivamente, lo que les da un pequeño plus respecto a las plantillas de la temporada pasada.
En la conferencia oeste, además de las salidas de las estrellas de Utah, equipos como los Blazers o los Clippers se han reforzado y vuelto más competitivos. El equipo liderado por Lillard se ha hecho con un jugador determinante en ambos lados de la cancha como Jerami Grant, mientras que los angelinos han firmado a John Wall a la espera de que vuelva a ser el que fue tras dos años casi inactivo.
El traspaso de mayor tamaño este verano ha sido el que ha movido a Rudy Gobert de Utah a Minessota, y es que es grande en todos los sentidos. Los Wolves juntan a su pivot estrella, Karl Anthony Towns, con el pívot francés, un experimento que puede salir muy bien o muy mal. Por otra parte, sacrifican a cuatro jugadores y a cuatro (sí, has leído bien) elecciones de primera ronda. Con esto, Utah comienza una reconstrucción liderada por un hombre experto en ellas, Danny Ainge, principal responsable del éxito actual de su anterior equipo, los Celtics.
Ainge también ha traspasado a su otra estrella, Donovan Mitchell, a quién ha mandado a los Cavaliers a cambio de un paquete de jugadores centrado en Collin Sexton. De esta forma, Utah empieza de cero mientras que Minnesota y Cleveland dan un paso adelante. Equipos como Bulls, con Dragic y Drummond, o Mavericks, con Christian Wood, también se han reforzado de cara a esta nueva temporada.

Por último, hay que mencionar que Ben Simmons por fin debutará de manera oficial con los Brooklyn Nets, tras meses de espera, y será muy interesante ver que aporta a un equipo con Irving y Durant en sus filas.
Equipos contenders
Todos los años hay ciertas franquicias que son favoritas para ganar el anillo. Ya sea por sus plantillas, su dinámica de años anteriores, sus entrenadores… de estos equipos siempre se espera un poco más. Por ello, vamos a analizar un poco que equipos son estos entrando a una nueva temporada.
En la conferencia oeste encontramos a diferentes equipos. Para empezar, como no, tenemos a los vigentes campeones, los Golden State Warriors. A pesar de la polémica del puñetazo, se han reforzado bien en la agencia libre y tienen a Stephen Curry como líder, lo que ya es suficiente para significar una amenaza. En un escalón por debajo tenemos a dos equipos: Los Angeles Clippers de Paul George y los Denver Nuggets del dos veces MVP Nikola Jokic.
Ambos rindieron por debajo de sus posibilidades la temporada pasada debido a las lesiones, pero este año, con la vuelta de Kawhi en los Clippers y de Murray y Porter Jr en los Nuggets, estos dos equipos pueden dar mucho de lo que hablar. Memphis, Dallas o Phoenix esperan su oportunidad para dar la sorpresa y destronar a las franquicias previamente nombradas. Los Lakers, a pesar de contar con un jugador del calibre de LeBron, no parece que tengan una plantilla lo suficientemente extensa como para luchar por el anillo, pero quién sabe Westbrook y demás sorprenderán a la liga.
En el otro lado del país, hay tres equipos por encima del resto. En el este, Milwaukee Bucks, Boston Celtics y Miami Heat son los principales favoritos para jugar las finales este año. Los de Wisconsin vuelven a por todas tras recuperar a Middleton, Boston tiene probablemente la mejor plantilla en cuanto a profundidad de toda la liga, y Miami siempre tiene algo que decir. Un poco por debajo encontramos equipos mencionados anteriormente por sus fichajes, como los Sixers, Hawks, Cavs o Nets.
La complejidad del tanking por Wembanyama
Una de las cosas más interesantes de cada año es ver como los rookies se adaptan al baloncesto NBA. Cuando hay una buena camada de jugadores, muchos equipos ven que merece la pena perder algún partido que otro para tener más posibilidades de conseguir un pick alto en el siguiente draft. A esto lo llamamos tanking.
El draft del año que viene está marcado por Victor Wembanyama, un joven francés de 18 años y 2.19 metros de estatura (puede que más). Hace unos días, los Metropolitans 92 de la liga francesa, equipo en el que milita Wembanyama, jugaba dos partidos de exhibición en EE.UU. En ellos, el prospecto francés dominó de manera incontestable y mostró que puede hacer de todo en una cancha de baloncesto; defender, tirar de tres, de media distancia, pasar la pelota…
Es probablemente el jugador con más hype que entra en la NBA desde LeBron James en 2003. Tanto es, que, hasta el comisionado de la liga, Adam Silver, ha avisado de manera indirecta a los equipos de que compitan duro por ganar partidos en vez de tankear de manera exagerada para conseguir a Wembanyama.
Equipos como Indiana, Oklahoma, Houston o Detroit deberán estar muy atentos y seguir el “consejo” del comisionado. Al final, es difícil demostrar que un equipo está perdiendo de manera deliberada, y aunque a ningún jugador le gusta perder, más de un equipo hará todo lo que pueda para que al final de temporada, perder haya significado ganar.

