Este año se celebra la 58 edición de la conocida carrera española Behobia – San Sebastián
Behobia y San Sebastián, un pueblo y una ciudad separados por 20 kilómetros en los que, durante 57 años, han acogido a miles de corredores de diferentes partes del mundo que aceptaron el reto de correr esta popular carrera.
El domingo 12 de noviembre de 2023, la costa guipuzcoana albergará la 58 edición de la conocida Behobia-San Sebastián. La organización ya avisó el pasado mes de junio que todos y cada uno de los dorsales habían sido vendidos, a un precio de 50 euros por corredor, y que no quedaban dorsales disponibles. Se esperan 30.000 corredores, algunos de ellos atletas de gran renombre.
Primeros pasos
Para hablar sobre los inicios de esta carrera nos tenemos que remontar a 1919 en la que el éxito que tuvo conllevó a organizar siete ediciones de forma consecutiva. Tras esto, diferentes acontecimientos históricos impidieron la realización normal de esta carrera y entre 1927 y 1963 únicamente se pudieron organizar seis ediciones pero con diferentes características. Durante estos años la carrera se organizó por equipos de cuatro personas que tenían que correr cinco kilómetros cada uno, es decir, por relevos.
En 1979, la carrera volvió a su total normalidad, como la conocemos hoy en día. Este año se introdujo uno de los grandes avances para esta gran carrera: se permitió la participación de mujeres. Desde entonces, la carrera ha sido organizada anualmente de forma ininterrumpida salvo en 2020 cuando el COVID-19 impidió su celebración.
Las mejores vistas
En 2014, tras un largo y exhaustivo análisis, la organización decidió modificar el recorrido del circuito para hacerlo mucho más accesible para el público y para las intervenciones de los servicios sanitarios. Una recta junto al río Bidasoa se inunda con una marea de corredores envueltos en un ambiente de fiesta y buen rollo para dar la salida. Tras cruzar todo el pueblo de Irún, los corredores se enfrentan al primer de los dos puertos que hay en el recorrido, el alto de Gaintxurizketa. Una vez pasado este primer obstáculo y antes de llegar al segundo, los participantes trotan por Rentería y Pasajes. El alto Miracruz, la parte más difícil de la carrera espera justo antes de llegar al barrio donostiarra de Gros para, tras enfilar el paseo de la Zurriola, llegar a la alameda del Boulevard.
Los dorsales de la vergüenza
Aún así, hay gente que intenta estropear esta gran fiesta del corredor. Por primera vez en la historia de la Behobia, bastantes personas compraron el dorsal por 50€ y ,una vez se agotaron, aprovecharon la oportunidad para subir sus dorsales a plataformas de compra-venta de productos de segunda mano para revenderlos por un precio hasta tres veces superior al inicial.
Esto último no va a conseguir estropear la magia de esta carrera que va mucho más allá de eso. Al final, el ambiente te envuelve tanto y el público está tan metido en la carrera que todo parece una gran fiesta.


