La Real Sociedad y el Sporting de Huelva se han enfrentado en la jornada 23 de la Liga F
El sol salió en el norte para recibir de vuelta al fútbol en Zubieta. Concretamente, al encuentro entre la Real Sociedad y el Sporting de Huelva que ha finalizado con un 1-1 que deja insatisfechos a ambos equipos.
Aún teniendo la final de la Copa de la Reina a la vuelta de la esquina, Natalia Arroyo no quiere perder ni un punto de liga y se vio en el once que planteó. Elena Lete salía bajo palos con el objetivo de mantener la portería a cero. Con la baja conocida ayer de Manuela Vanegas, la defensa estaba compuesta por Emma y Alejandra Bernabé en bandas y con Etxezarreta y Ana Tejada de centrales para parar a las puntas onubenses. En el centro, Iris un poco más retrasada, Andreia y Frannsi serían las encargadas de hacer llegar los balones a la delantera Mirari, apoyada en bandas por la capitana Nerea y Amaiur.
El sporting de Huelva a por todas
Pero para final la que tenía Paco Pichardo. Colistas con cinco puntos y muy necesitado por lograr la ansiada permanencia se vio obligado a alinear a la guardameta Mersnik, por la lesión de Chelsea. Opto por un once ofensivo plantando tan solo a Pachu, Correa y Ballesté como línea de tres centrales atrás, con Vargas y María Ruiz como carrileras para subir el balón. Miku, Cienfuegos y Castellón se plantaban en el centro del campo como una barrera protectora previa a la defensa. Y arriba, Pichardo optó por sacar toda la artillería y alinear a Hmirovi y Bárbara como doble punta para intentar batir a la portera de la Real.
El Sporting de Huelva era el encargado de poner el balón en juego ante una presión muy arriba del conjunto txuri-urdin que se quería poner por delante desde el primer minuto del partido y regalar a su afición un triunfo seis jornadas después. El conjunto donostiarra comenzó jugando mucho por banda izquierda con grandes combinaciones entre Alejandra Bernabé y Nerea, por donde crearon mucho peligro. En una de esas jugadas, Cienfuegos derribó a Alejandra Bernabé en tres cuartos de campo y vio la primera cartulina amarilla del partido. La capitana Nerea colocó el balón con mimo y puso un centro directo al pie de Mirari para que rematara a placer y pusiese el 1-0 en el marcador para adelantar a las realzales.
Tras unos diez primeros minutos tímidos del Sporting de Huelva, el gol sirvió para despertar la furia de las delanteras y comenzaron a pedir balones arriba. Y así fue. El Sporting comenzó a acechar la portería rival pero sin crear mucho peligro, cosa que no estaba gustando a su entrenador y así se lo hizo saber en la pausa de hidratación.
Un gol para soñar
Tras recibir órdenes, la doble punta formada por Hmirovi y Bárbara empezó a verse las caras con la portera de la Real Sociedad, Elena Lete, que tuvo que hacer un par de estiradas para impedir que el balón entrase en su portería. Pero como dicen, quien la sigue la consigue. Un espectacular centro de María Ruiz sirvió para que Vargas controlase con el pecho y rematase de volea en el área pequeña sin que la guardameta txuri-urdin pudiese hacer nada y empatar el encuentro. La locura se desató en el conjunto onubense que se veían superiores en el juego y veían factible la victoria.
Durante el comienzo de la segunda parte, el equipo visitante creo mucho peligro pero sin llegar a conseguir el objetivo. A la Real le tocaba espabilar y Natalia Arroyo introdujo a Jensen meter aire fresco en la delantera. La noruega revolucionó el ataque realista con su desborde, llegando incluso a golpear el larguero. 60 minutos necesitó la Real Sociedad para meterse en el partido y verse superior a su rival, aunque no era suficiente. La entrenadora catalana siguió revolucionando el ataque con Lorena y la recien renovada hasta el 2026 Izarne, en busca del gol de la victoria.
Un final frenético
Paco Pichardo parecía que no iba a mover el banquillo hasta que en el minuto 76 hizo una reestructuración de su equipo pasando de un 3-5-2 a un 4-3-3 más ofensivo con las introducciones de Hagman, Dybdahl, Joy Bokiri y Paula Romero. Las andaluzas no se rendían y buscaban ese gol que les llevara a soñar por la permanencia pero no fue así.
El cansancio les jugó una mala pasada y los últimos minutos fueron un asedio constante por parte de la Real pero, gracias a una increíble actuación de la portera Mersnik, el partido acabó con el empate a uno en el marcador que deja a las realistas con siete jornadas consecutivas sin ganar y a las onubenses con pie y medio en la segunda división del fútbol femenino español.


