La Fórmula 1 aterriza en uno de los circuitos más duros tanto para pilotos como para coches
Este año el Gran Premio de Catar celebra su cuarta cita en el calendario de la Fórmula 1. El Circuito Internacional de Losail era hasta su debut en 2021 un circuito exclusivamente para el motociclismo, demostrando así que cualquier circuito se puede adaptar a una categoría concreta. Este fin de semana se puede decidir el Mundial de Pilotos, jugando el papel de jueces tanto la alta degradación como la exigencia física.
La espera de Fernando Alonso mereció la pena
7 años, 84 meses o 2.272 días es el tiempo que tuvo que pasar para que Fernando Alonso volviese a subir a un podio, y llegó sin que nadie se lo esperase. En el Gran Premio de China de 2014, el asturiano consiguió su último podio en Ferrari con un coche que «sobreviraba y subviraba» a la vez, poniéndolo aún más en valor. Tras su marcha del equipo italiano, el español tuvo que sufrir temporada tras temporada con el McLaren-Honda, donde su mayor objetivo era cruzar la línea de meta, y en el mejor de los casos meterse en puntos.

Tras su descanso de la Fórmula 1 en 2019 y 2020, Fernando Alonso regresó en 2021 con el equipo Alpine en una temporada en la que el equipo luchaba por ser el mejor de la zona media. No obstante, el piloto asturiano sacó su magia a pasear en el Gran Premio de Catar para conseguir un tercer puesto que parecía casi imposible de conseguir con el A521. Este podio fue el primero de los nueve que ha conseguido desde entonces, ocho de ellos con Aston Martin. Este fin de semana la cosa no pinta mal para el equipo británico, por lo que nada impide soñar con otro podio.
El desierto como juez en el desenlace del mundial
Como ya se ha mencionado, el Circuito Internacional de Losail es un circuito principalmente de MotoGP, aunque en 2021 se decidió readaptarlo para que pudiese incluirse en el calendario de Fórmula 1. 5,400 kilómetros de trazado que, salvo por la recta de meta, está lleno de curvas de todos los tipos, tanto abiertas como cerradas. Esta gran cantidad de curvas, sumado a la alta humedad a pesar de celebrarse el gran premio de noche, hace que sea uno de los circuitos más exigentes físicamente del calendario.

Además de la exigencia física, el gran número de curvas propicia un alto desgaste en los neumáticos. Por ello, y basándose en la experiencia de los últimos grandes premios en Catar, con un alto número de pinchazos, Pirelli y la FIA han acordado para este fin de semana un máximo de 25 vueltas para los neumáticos, obligando a los equipos a hacer mínimo dos paradas. Estos dos factores pueden ser determinantes para el desenlace del Mundial de Pilotos, con un Lando Norris que tiene que soportar la presión de Max Verstappen, teniendo en cuenta además que McLaren nunca ha ganado en este circuito.
Las matemáticas al rojo vivo
Todo parecía apuntar a que Lando Norris tenía el mundial en el bolsillo tras el último gran premio en Las Vegas. No obstante, un desgaste mayor del permitido en la plancha de los coches dejó a los dos McLaren descalificados de la carrera del domingo. El líder del mundial pasó de sacarle 42 puntos a su principal oponente, Max Verstappen, a separarles tan solo 24 puntos con 58 todavía por disputarse. Este fin de semana es el último con formato sprint de la temporada, por lo que el sábado también se repartirán una buena cantidad de puntos.

Por su parte, aunque Oscar Piastri se encuentra empatado a puntos con Max Verstappen y con posibilidades todavía de ganar el mundial, su pobre rendimiento en las últimas carreras ha propiciado que no se le tenga en cuenta como candidato serio. Las matemáticas son las matemáticas, y es Norris quien las tiene a su favor. Tiene mucho que perder y poco que ganar, por lo que el británico únicamente necesita terminar el fin de semana con un punto de ventaja sobre sus dos adversarios y que Verstappen no gane el domingo. De esta forma, y a falta del Gran Premio de Abu Dhabi, la Fórmula 1 tendrá un nuevo campeón del mundo.


