El rookie de los Grizzlies está sorprendiendo a todos tras haber pasado por el baloncesto universitario sin hacer mucho ruido
La trayectoria de Cedric Coward, el rookie de los Memphis Grizzlies, es una de las historias más singulares del baloncesto actual. Pasó de competir casi en el anonimato de la División III de la NCAA a ser elegido en la primera ronda del Draft de la NBA. Desde el primer minuto, ha demostrado su valor en Memphis, gracias a constancia, trabajo y superación de obstáculos.
Un comienzo inesperado: del Instituto a la División III
Cedric Coward nació el 11 de septiembre de 2003 en Fresno, California, en un entorno marcado por el deporte de alto rendimiento. Su abuelo, Maxie Parks, campeón olímpico en los relevos 4×400 en 1976, fue clave en su formación. Le enseñó agilidad, coordinación, técnica y preparación física, rasgos que hoy definen su juego.
En Fresno Central East High School, Coward destacó promediando 15,4 puntos y 4,6 rebotes en su último año. Sin embargo, no recibió ofertas de programas de División I. Optó por Willamette University, un programa de División III sin becas deportivas y con exposición mediática limitada. Allí inició su carrera construida en discreción, esfuerzo diario y rendimiento en la pista.
Brillando en la División III
Durante su etapa en Willamette University, Coward no tardó en demostrar que su presencia en la División III respondía más a una falta de oportunidades que a una cuestión de talento. Desde sus primeros partidos asumió responsabilidades ofensivas y defensivas. Destacó en lectura de juego, intensidad defensiva y versatilidad.
En la temporada 2021–22 promedió 19,5 puntos y 12 rebotes. Fue reconocido como Freshman del Año de la Northwest Conference. Su rendimiento consolidó su confianza y sentó las bases para un salto competitivo.
El salto a División I: Eastern Washington y Washington State
Coward dio el salto a Eastern Washington University, un entorno más exigente y observado por scouts. Allí promedió 15,4 puntos y 6,7 rebotes, destacando en eficiencia y versatilidad defensiva. Fue incluido en el primer equipo All-Big Sky Conference.
El siguiente paso en su trayectoria fue Washington State, adonde se trasladó siguiendo a su entrenador y con el objetivo de competir a un nivel aún más alto dentro del panorama universitario. Sin embargo, su etapa con los Cougars estuvo marcada por la adversidad. Una lesión en el hombro, limitó su participación a solo seis partidos durante la temporada.
La manera en la que afrontó la lesión, su disciplina en la recuperación y la confianza que mantuvo en su propio desarrollo fueron factores clave para que las franquicias de la NBA siguieran considerándolo un proyecto serio. Aunque su paso por Washington State fue breve en términos de minutos, resultó determinante para situarlo definitivamente en el radar profesional y preparar el terreno para el siguiente gran desafío de su carrera: el Draft de la NBA.

Cómo sorprendió al mundo en el Draft Combine
La verdadera explosión mediática de Cedric Coward llegó en el NBA Draft Combine de 2025, un escenario en el que muchos jugadores se juegan buena parte de su futuro profesional. Hasta ese momento, su nombre aparecía en informes y listas secundarias, siempre acompañado de una trayectoria atípica. Sin embargo, en Chicago despejó cualquier duda.
Coward superó con creces las expectativas. Sus mediciones físicas llamaron de inmediato la atención de los responsables de scouting: una envergadura superior a los 2,18 metros y un salto vertical de 98,5 centímetros lo situaron entre los mejores del evento. Además, mostró soltura en los ejercicios de tiro, consistencia en los lanzamientos en suspensión y una capacidad defensiva que encajaba a la perfección con el perfil moderno de alero que buscan las franquicias.
Lo más valorado, sin embargo, fue la naturalidad con la que se desenvolvió en un contexto de máxima presión. Coward jugó con seguridad, sin gestos forzados ni ansiedad por destacar, transmitiendo la sensación de estar preparado para el siguiente nivel. Esa combinación de físico, eficiencia y templanza terminó por cambiar la percepción que se tenía de él. En apenas unos días, pasó de ser una apuesta interesante a consolidarse como un prospecto real de primera ronda, una progresión tan rápida como poco habitual.
Número 11 en el Draft demostrando su impacto de inmediato
En junio de 2025, Cedric Coward fue seleccionado con el número 11 del Draft de la NBA por los Portland Trail Blazers, pero su destino cambió de inmediato: fue traspasado a los Memphis Grizzlies en una operación que involucró múltiples selecciones futuras. Este movimiento lo convirtió en uno de los casos más extraordinarios de ascenso desde la División III universitaria a la NBA, y rápidamente se posicionó como uno de los rookies de mayor impacto en la temporada 2025-26.
Actualmente, se coloca en el puesto número 4 en la carrera por el premio del Rookie del Año, promediando 13 puntos, 6 rebotes y 3 asistencias por partido, viniendo de una semana en la que está promediando un doble-doble (17 puntos y 10 rebotes).
La mentalidad de Coward ha sido tan impresionante como su juego. Él mismo asegura que no juega con miedo, un enfoque que ha sostenido su crecimiento constante dentro de la liga. Jugadores veteranos como Draymond Green han elogiado su capacidad en la cancha, afirmando que, si sigue trabajando y demostrando su potencial, podrá llegar al nivel de Kawhi Leonard, una de la estrellas defensivas y ofensivas más completas de la historia de la NBA.

