Pitita se corona como la fashion queen de la temporada y de toda la franquicia
El maxireto del tercer episodio de la 3ª temporada de Drag Race España ha sido el ball. Las constantes quejas del jurado han dado sus frutos y se han convertido en elogios. La ganadora del episodio, Pitita, ha dejado para la posteridad tres looks inolvidables.
Como en cada inicio de capítulo, la eliminada del episodio anterior, Drag Chuchi, ha robado varios minutos de pantalla antes de irse definitivamente (o no, ya que habrá repesca). Las reinas muestran en estos pequeños momentos lo unidas que están pese pasarse los programas criticándose entre todas.
Supremme no tardó en revelar a las concursantes que el maxireto del día iba a ser el ball, que estaba muy bien hilado por ser el tercer episodio de la tercera temporada. Ese es uno de los retos más memorables y vistosos de la franquicia de RuPaul, de hecho, se lleva haciendo desde su primera temporada en 2009, gusta tanto que en su tercera temporada se llegaron a hacer hasta dos balls. El ball es también conocido como el reto de costura, consiste en mostrar tres looks distintos que sigan temáticas parecidas. Los dos primeros trajes se los traen de casa, pero el último, que es el que suele determinar a la ganadora, lo construyen las concursantes en el werk room con materiales curiosos.
En este caso, para la fabricación de sus vestidos contarían con telas y complementos de diferentes trajes regionales de España. Por otro lado, la temática de las pasarelas que traían ya preparadas eran «Colores de España» y «Sabores de España«. Para las concursantes de raíces extranjeras invitaban a utilizar referencias de sus países de origen para dar variedad. Salta a la vista que las pasarelas de esta temporada están siendo de lo más castizas, puesto que en todas ha aparecido España de algún modo.

Como la pasarela iba a ser tan larga al contar con 33 looks diferentes, no hubo minireto. Por tanto, para elegir quién representaría cada región se propuso a Pink Chadora, ya que había ganado el programa anterior. Ella se quedo con el traje de Salamanca, mientras que a las demás les encasquetó con estrategia los trajes en los que menos podían encajar.
Las concursantes en el werk room estaban desesperadas por encauzar sus trajes, ya que la mayoría no sabían coser. Sin embargo, Pitita, que había estudiado moda y llevaba muchos años cosiendo, se puso en modo profesora dejando su traje de lado y se paseó por todo el taller para ayudar a sus compañeras una a una.
Sin más dilación comenzó la primera pasarela, «Colores de España». El color que más se repitió fue el blanco, lo que hizo que los jueces no parasen de hacer referencia a bodas y vestidos de novia. Las más destacadas fueron Hornella Góngora con su homenaje a Alicante y Pakita con su actitud rociera, referenciando a Carmina Ordoñez lavándose los pies con cerveza. Pero sin duda alguna, la que eclipsó a todas las demás fue Pitita que se convirtió en un molino viviente con las aspas en su espalda haciendo referencia al histórico teatro «El Molino» de Barcelona.

En la segunda pasarela, «Sabores de España», hubo más variedad entre las propuestas. Hornella volvió a destacar con su peluca de gamba y su vestido de flecos que simulaban la fideuá y, de nuevo, Pakita mezcló comedia y elegancia con su tocado de huevo frito y su barra de pan en mano «para mojar«. La falda de chiles de Visa se coló entre lo más vistoso, pero Pitita, la reina de las pasarelas, volvió a acaparar la atención. Primero llegó encapsulada como una croqueta, hasta revelar el sabor de la croqueta, que en este caso era de calamares en su tinta. Pitita mostró una nueva faceta suya vestida de una especie de calamar extraterrestre y antropomorfo, pero a la vez sexy por la lencería que simulaba la tinta del calamar.

Por último, los vestidos que habían confeccionado ellas mismas prometían ser horrendos, ya que en palabras de Pitita «algunos no se podían llamar ni vestidos«. No obstante, para sorpresa de todos fue la mejor de las tres runways. Clover Bish parecía una mezcla entre flamenca y supernena, lo que la salvó del lip sync tras sus tocados imposibles que no se mantenían en pie. Pakita reinterpretó el concepto de fallera tiñéndose las piernas de negro como si la falla que estuviera siendo quemada fuera ella. Bestiah remplazó la costura por sus dotes artísticas para crear un concepto de chulapa punk. Macarena logró escapar de la costura que la expulsó la primera vez gracias al humor de su anciana riojana sexy. Por último, Pitita mantuvo su puesto, no como Hornella, recreando al pie de la letra el traje regional extremeño, pero maximizando su esencia.

Como no podía ser de otra manera, Pitita se coronó como la ganadora del episodio, dejando a Pakita a las puertas. El juez invitado, Palomo Spain, demostró sus conocimientos de moda con sus duras críticas a las concursantes que componían el bottom, aunque no había que ser diseñador para ver el desastre. Chanel Anorex y Kelly Roller fueron las dos peores, lo que las llevó al lip sync. Por un lado, Chanel tenía grandes ideas que no lograba plasmar. Por otro lado, Kelly no deja de ser una drag en patines sin más concepto que ese, puesto que abusa de la licra y no consigue ser elegante. La canción que bailaron fue Genio Atrapado de Christina Aguilera. El lip sync estuvo muy ajustado, pero finalmente la eliminada fue Chanel Anorex, que se fue orgullosa de su paso por el concurso.

