La final deja un sabor agridulce en la boca de los fans del programa
Después de una temporada bastante entretenida y con muchos altibajos, Onya Nurve se declaró la merecida ganadora de la decimoséptima temporada del programa el pasado viernes después de una final bastante decepcionante en cuanto a las decisiones de producción.
La gran final de RuPaul’s Drag Race, que esta vez tampoco ha sido en un teatro sino en el escenario principal del programa pero con público, comenzó como lo hace siempre. La icónica pasarela inicial de las eliminadas y de las finalistas dejó muy buenos looks por parte de las concursantes, dejando para el final al top 4: Jewels Sparkles, Lexi Love, Onya Nurve y Sam Star.
La gran final
Las cuatro finalistas realizaron una actuación individual para demostrar al público y al jurado por qué deberían avanzar al top 2 y hacer el lip sync final por la corona.
Jewels fue la primera en actuar, con su canción original Ding!, en la que ofreció una performance muy divertida con comedia corporal y falsos tropiezos que la hacían parecer torpe, pero era todo parte de la actuación. Al acabar su actuación, dio un discurso de ganadora digno de recordar, ya que se declaró como referente para la comunidad latina que ahora está sufriendo por las políticas estadounidenses.
Después, vino Lexi Love con Classic, que sin duda fue la mejor actuación de la noche a nivel técnico y de performance. Salió al escenario como si fuera una reina, para hacer un reveal y acabar en patines, rodando por todo el escenario a la vez que hacía acrobacias.
Onya fue la siguiente, que para sorpresa de muchos, su actuación fue la más simple. Sólamente hizo un reveal y bailó todo el tiempo que su canción It Do Take Nurve estuvo sonando. Quizá quiso ir por una vía más clásica, pero se quedó bastante floja.
Por útlimo, llegó la sureña Sam Star con su canción STAR, en la que hizo un reveal en el que la cola de su vestido se convertía en una alfombra roja. Durante toda la actuación mantuvo la energía arriba y ofreció un show muy carismático.
Estrellas invitadas y la nueva Miss Congineality
La final continuó con un homenaje a la grandísima Liza Minnelli, que acabó con RuPaul haciéndole una pequeña entrevista, alabando todo su recorrido y carrera profesional.
Tras eso, se dio paso a la ganadora de la temporada pasada; Nymphia Wind. La reina salió al escenario con un vestido blanco que parecía una pintura asiática, con un accesorio en la boca y una estructura a la espalda. Sin duda, fue uno de los mejores looks que se ha visto en la historia del programa.

Más tarde, fue el turno de anunciar el título de Miss Congeniality de este año. Las ganadoras del título del año pasado, Sapphira Cristál y Xunami Muse, entraron al escenario para anunciar a la nueva poseedora del título. Fue Crystal Envy la nueva Miss Congeniality que se llevó 10,000 dólares a su bolsillo.

La decisión final
Acto seguido, RuPaul tomó la complicada y polémica decisión de elegir a las dos reinas que pasarían a hacer el lip sync final. Las dos elegidas fueron Onya Nurve y Jewels Sparkles. Los fans tras ver las actuaciones se sorprendieron sobretodo que Lexi se quedara fuera del top 2, y que tras la actuación algo más floja de Onya ella pasara por su trayectoria en el concurso.
Llegó entonces el momento del lip sync final entre Jewels y Onya a la canción Abracadabra de Lady Gaga. Jewels se mantuvo muy enérgica, dando un toque más sensual y oscuro a la canción mientras hacía reveals de vestuario constantemente (algunos innecesarios), mientras que Onya optó por simplemente bailar la canción con una serie de pasos algo repetitivos, aunque dándole un toque más cómico a la canción. RuPaul acabó decantándose por Onya Nurve como la ganadora de la temporada, decisión que está siendo algo polémica en redes y que ha dejado un sabor de boca agrio para esta final.
Resumen de la temporada
Esta nueva temporada ha sido extremadamente impredecible, con 14 reinas que se han dejado la piel en el escenario. Ha habido de todo; talento, buenos looks, peleas, amistades, momentos emotivos y muchísima diversión. Sin duda, RuPaul’s Drag Race quiere recuperar el Emmy.
La primera en decir adiós a la experiencia fue Lucky Starzzz, una primera eliminada sorpresa ya que mucha gente la veía llegando más lejos. Pero que no supo gestionarse en el reto del ball, siedo enviada a casa. Fue Joella quién la eliminó, para que en la semana siguiente fuera ella la siguiente en irse. Conocida como la reina de la delusion y como la slaysian diva, sin duda ha sido divertido verla.
Hormona Lisa fue la siguiente en irse, que tras haber tenido una nueva oportunidad al ganar en el Badonka Dunk, no consiguió vencer a Lana Ja’Rae en su segundo lip sync. Otra sorpresa fue la eliminación de Crystal Envy, que lo estaba haciendo muy bien hasta que llegó el Snatch Game y ahí acabó su sueño, también apagado por Lana en un lip sync de Hands To Myself de Selena Gomez.
Acacia Forgot no fue de las más adoradas por sus compañeras, pero esto no le hizo venirse abajo aunque fuera eliminada en el reto del rusical de Wicked después de una trayectoria algo poco memorable. Seguidamente, nos dejó el icono de la temporada; Kori King. Aunque Kori no fuera de las más pulidas en la temporada, su presencia en redes y en la aplicación de Cameo la han hecho propulsarse a ser una de las más queridas. Además compartió un romance con otra de las favoritas, Lydia B Kollins.
En octavo lugar quedó la villana de la temporada; Arrietty. Ella trajo al programa uno de los mejores armarios que han podido pasar por el programa, ganando el reto del ball y habiéndose salvado previamente con el Badonka Dunk. Pero su conflicto con Jewels en el roast le acabó costando su lugar en la competición. Justo después, dejó el programa otra de las favoritas; Lydia B Kollins. Habiendo demostrado a los jueces su personalidad tan única y su perspectiva del arte del drag, sin duda la podremos ver muy pronto otra vez.
Lana Ja’Rae quedó sexta, tras haber enviado a casa a tres compañeras y declarándose como la lip sync assassin de la temporada. No ganó ningún reto por desgracia, pero sin duda dejó su huella en el programa. La última eliminada antes de la final fue la queridísima Suzie Toot. Fue una sorpresa para los fans que se marchara antes de la final, ya que era una de las contendientes a la corona. Pero Suzie se encargó de no irse con las manos vacías, ganando el Lip Sync LaLaPaRuza y 50,000 dólares.
En tercera y cuarta posición quedan Lexi Love y Sam Star. Lexi empezó la temporada muy fuerte, pero se desinfló a mitad de temporada por meterse en su cabeza y autosabotearse, pero llegó a la final levantándose de ese espacio mental y ganando un reto más. En cuanto a Sam, ella fue otra de las competidoras más fuertes pero justo antes de la final cayó en el bottom un par de veces. Aún así tuvo una muy buena trayectoria.
Jewels Sparkles demostró ser una estrella a lo largo de su trayectoria en el programa. Teniendo talento para coser, bailar, hacer lip sync e incluso comedia. La drag queen de Tampa probó que es más que una cara bonita y que tiene un talento inmenso. El hecho de haber quedado segunda no le quita el haber sido la estrella de la temporada. Ya que es la que más seguidores tiene en Instagram actualmente.
Onya Nurve llegó a la competición con muchas tablas. Su talento para la comedia, la actuación y el baile era innegable. Aunque quizá en moda se tambaleara un poco, ella mostró que hay que tener mucho ingenio y mucha destreza para poder llegar hasta el final. Sin duda, es una ganadora merecida, ya que tenía la mejor trayectoria de entre todas sus compañeras.

