Caos en Francia por la expansión de una plaga de chinches en varias ciudades del país
Francia se encuentra sumida en una verdadera plaga de chinches. Minúsculos insectos que, aunque no transmiten graves enfermedades, provocan verdaderas molestias para todo aquel que los padece. Estos diminutos chupasangres se han extendido por varias ciudades francesas creando una verdadera psicosis en la población.
La alarma social saltó hace algo más de un mes, cuando los residentes de la capital parisina comenzaron a compartir por redes videos donde aparecían estos insectos en todo tipo de lugares públicos, un contenido que no tardó en viralizarse. La epidemia, que aparentemente comenzó en París, se ha expandido por otras ciudades como Marsella, Niza, Lyon, Estrasburgo, Toulose, Bourdeos, Pontepeliar y Nantes.
La situación llega al escenario político
El Ministro de Sanidad francés, Aurélien Rousseau, en una entrevista en la cadena de radio France Inter, ha dicho que «no es motivo de pánico general», aunque entiende que «cuando hay chinches es un infierno», pero que está preocupado por los «abusos», ya que se está llegando a pagar 2000 y 3000 euros para desinfectar las viviendas. Asegura que el gobierno va a trabajar para «limitar estos precios». La Primera Ministra de Francia, Élisabeth Borne, ha asegurado que «las chinches de cama son una angustia, (…) un auténtico calvario para los que lidian con ellos». Y ha anunciado la creación de un observatorio para controlar la plaga. También se ha pronunciado el Ministro de Transportes, Clément Beaune, asegurando que se convocaría a representantes de las empresas de transporte públicos con la intención de «informarles sobre las medidas y dar pautas para proteger a los viajeros».
Una epidemia que asola a toda la ciudad
Las chinches han llegado a los colegios. En el caso del colegio Joséphine Baker, en Marsella, donde se cree que las chinches llegaron mediante las mochilas y zapatos, los estudiantes fueron enviados a sus hogares.
Otras escuelas ya habían empezado las labores de desinfección, aunque deben seguir haciendo nuevas sesiones para evitar la eclosión de los huevos.
Además, espacios públicos como cines, teatros, hospitales y aeropuertos también se han visto afectado por la oleada de los insectos.
¿Qué provocan estos pequeños parásitos?
Se tratan de diminutos seres cuyas picaduras provocan irritación en la piel, picor, ampollas y erupciones cutáneas. Aunque estas picaduras pueden aparecer en cualquier parte del cuerpo, hay algunas zonas más comunes como es el caso del cuello, las manos y las extremidades.
Suelen habitar en lugares como colchones y maletas, sitios donde resulta difícil su identificación. Además, es necesario una minuciosa desinfección y en muchos casos la contratación de equipos especificados en la desinfección de plagas.

¿Qué ha provocado la situación?
El estilo de vida de la población, caracterizado por la vida nómada, el consumo de productos de segunda mano y la inmunización a los insecticidas son algunos de los factores que están propiciando la aparición, cada vez mayor, de estos minúsculos pero molestos parásitos.
Aunque las chinches ya llevan varias décadas conviviendo con la ciudadanía, y es que en los últimos años un 10% de las familias francesas han sido infectadas, lo que ha supuesto un coste de 230 millones de euros.
Las autoridades han recomendado a la población que revisen los colchones de los sitios donde se vayan a hospedar y que tomen precauciones extras a la hora de coger muebles y colchones de segunda mano.
Solo faltan unos meses para los Juegos Olímpicos
Otro de los motivos por los que población gala está preocupada es por la inminente celebración de los Juegos Olímpicos, los cuales comenzaran en París el próximo mes de julio. Un evento capaz de reunir a millones de turistas de todo el mundo.
Se tratan de unos insectos que, al contrario que las garrapatas y pulgas, no transmiten enfermedades. Aunque son muy difíciles de eliminar.
La epidemia provoca teorías conspirativas
Ahora un ciudadano anónimo se ha proclamado el autor de la plaga a través del famoso foro Reddit: «Hace unos meses emprendí un nuevo tipo de campaña: yo, que vivo en un alojamiento cercano a una gran plaga de chinches, comencé a llenar paquetes de diez todos los días y a enviarlos por correo, escondidos en cartas. En el momento en que abres el sobre, comienza tu nueva vida de pesadilla. Solo necesitan una semanas para que la infestación del objetivo sea irresoluble y en unos meses un vecindario entero se vuelva inhabitable«.
Detrás de este supuesto acto encontramos a una persona a la que Francia le repugna. Según él, esta es su verdadera motivación: «Pero, cuál es mi objetivo, te preguntarás. Pues ahí llega la genialidad. Odio a Francia desde el fondo de mis entrañas y odio a la mayoría de gente que vive aquí, así que quiero que este país colapse lo más rápido posible. Calculo que ya he costado más de 1.000 millones de euros al estado desde que empecé. Y eso sólo teniendo en cuenta los costes del tratamiento de las chinches y sin contar los costes ligados a problemas psicológicos, pérdida de motivación, eficiencia, falta de sueño y posibles accidentes laborales que se hayan podido producir gracias a esto».
Aunque varios usuarios de las redes han informado de que las capturas que están circulando sobre esta teoría son del año 2021, años en el que esta pandemia no había comenzado.


