Se detalla que las normas no son permanentes y que incluyen «excepciones humanitarias»
La Casa Blanca ha comunicado este martes que tomará medidas con el fin de que los migrantes que cruzan la frontera de México de manera ilegal no puedan recibir asilo. Así mismo, se facilitará la expulsión de quien no reside legalmente en el país. Aunque el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, no ha precisado las medidas en cuestión, se ha remarcado que no pueden sustituir a las que están actualmente en debate en el Congreso. El decreto implica ser la política con respecto a la frontera más restrictiva llevada a cabo por cualquier demócrata.
Según ha explicado Associated Press, la orden ejecutiva tiene el objetivo de limitar el número de demandas de asilo a Estados Unidos. De esta forma, pretende cerrar la frontera cuando se hayan pasado los 2.500 traspasos irregulares por día. Al superar dicho número, los agentes pertinentes de inmigración reportarán con rapidez a quienes intenten cruzar ilegalmente.
El comunicado de la Casa Blanca asegura que las normas “entrarán en vigor cuando la frontera sur se vea sobrepasada”. Además, el documento explica que no son permanentes. “Se suspenderán cuando el número de inmigrantes que crucen la frontera entre los puertos de entrada sea lo suficientemente bajo como para que el sistema estadounidense pueda garantizar una gestión segura y eficaz de las operaciones fronterizas”, reza el texto.
No obstante, las medidas incluyen “excepciones humanitarias” destinadas a los niños que vienen sin acompañantes y a las víctimas de tráfico de personas.
En el texto de la Casa Blanca se explica que El Departamento de Seguridad Nacional hizo pública una propuesta de norma para asegurar que los inmigrantes que podrían ser un riesgo para la seguridad del país fueran expulsados “lo más rápido posible”. De esta forma no permanecerían detenidos de manera “prolongada y costosa”.
La administración de Biden recalca que han alcanzado un acuerdo bipartidista entre los demócratas y los republicanos del Senado acerca de la política migratoria fronteriza. Sin embargo, no comparte la postura de los “republicanos del Congreso”. Asegura que antepusieron “la política bipartidista a la seguridad nacional” y votaron dos veces en contra.
Frente político de Biden
Las nuevas medidas del presidente de Estados Unidos llegan en un momento en el que Biden tiene varios frentes abiertos. Hace una semana declaró a Time en una entrevista que cree que el primer ministro de Israel, Benjamñin Netanyahu, está intentando alargar el final de la guerra en Gaza por motivos políticos y para mantenerse en el poder.
«Existen todas las razones para que la gente saque esa conclusión», respondió Biden. Sin embargo, prefirió no confirmar si Netanyahu es un obstáculo a un posible alto el fuego en la Franja de Gaza.
Otro asunto reciente en la política de Biden surge tras llamar abiertamente “delincuente convicto” a Donald Trump –con motivo de la condena de este-. Dicho momento tuvo lugar este lunes en un acto en Greenwich (Connecticut). Biden seguró que un segundo mandato del que fuera presidente anteriormente sería más peligroso que el primero.
“Amigos, la campaña entró en territorio desconocido la semana pasada. Por primera vez en la historia de Estados Unidos, un expresidente que es un delincuente convicto ahora busca el cargo de la Presidencia. Pero tan inquietante como esto es, más perjudicial es el ataque total que Donald Trump está haciendo al sistema de justicia estadounidense”, verbalizó Biden.

