Tras meses de máxima igualdad en las encuestas, la balanza se ha decantado por el republicano
Donald Trump se dirige a la Casa Blanca, donde ocupará el cargo de presidente número 47 de los Estados Unidos hasta 2028. Meses de campaña en los que contaba cada detalle y sondeos que apuntaban a unos comicios extremadamente reñidos. Todo acaba con Trump haciendo historia al volver a la residencia presidencial cuatro años después y superando a Kamala Harris por más de cinco millones de votos. La participación ha sido masiva, con más de 78 millones de personas que depositaron ya sus votos por correo llegando a la última jornada de votaciones anticipadas.
Estados clave
El sistema electoral estadounidense establece que el ganador del voto popular no tiene por qué lograr la presidencia. Esto depende del número de estados y delegados electorales que consigan. Es decir, la candidatura vencedora en cada estado se lleva todos los representantes en juego en dicho territorio, a excepción de Maine y Nebraska que es proporcional. Atendiendo a esto y a los estados que parecían asegurados, las encuestas se decantaron por una ajustada victoria de Trump. El ganador era correcto, pero no fue tan ajustado como parecía. Como era de esperar, California, Illinois, Nueva York, Washington o Nueva Jersey se han teñido de azul, mientras que Texas, Florida, Ohio, Indiana, Misuri, Carolina del Sur o Tennessee se colorearon de rojo.
Durante el día previo a las elecciones, ambos candidatos acudieron a Pensilvania para ultimar su ronda de mítines, un estado que ha sido clave en la noche electoral y donde se produjo el intento de asesinato a Donald Trump hace cuatro meses. Se pronosticaba un empate técnico y, finalmente, con sus 19 votos electorales, ha servido para dar la presidencia a Trump. Arizona era otro de los estados más ajustados y que más expectación concentraban, para acabar siendo conquistado por el republicano con 1,5% de diferencia.
Otros estados bisagra como Carolina del Norte (no ganaban aquí desde 2008), Nevada y Georgia han caído del lado de los republicanos con ajustados resultados porcentuales, de igual forma que Michigan y Wisconsin, dos estados que las encuestas daban a los demócratas y considerados el muro azul. Imponerse en estas zonas claves, conocidas como swing states, ha sido el objetivo al que apuntaron ambos al principio de sus campañas y lo que ha decretado al triunfador final.
¿Qué podemos esperar de su mandato?
La candidata demócrata y su rival republicano han chocado desde el principio con sus propuestas sobre diferentes asuntos. Ahora, con Trump como presidente, ya sabemos algunas de las medidas que tomará. En inmigración, Trump promete deportaciones masivas de indocumentados, retomar la construcción del muro y eliminar beneficios migratorios para personas que huyen de sus países. El republicano celebra que cada estado sea libre para restringir o no el aborto, pero ha prometido que vetaría una prohibición nacional de este derecho si la aprobara el Congreso. Además, aseguró que lograría terminar la guerra de Ucrania en 24 horas, aunque no ha explicado cómo. Ha criticado el envío de armas a Kiev y amenaza con salir de la OTAN. Se ha posicionado como firme defensor de Israel y no apoya la creación de un Estado palestino.
Dear Donald and Melania Trump,
Congratulations on history’s greatest comeback!
Your historic return to the White House offers a new beginning for America and a powerful recommitment to the great alliance between Israel and America.
This is a huge victory!
In true friendship,… pic.twitter.com/B54NSo2BMA
— Benjamin Netanyahu – בנימין נתניהו (@netanyahu) November 6, 2024
En economía, promete aranceles de entre el 10 y el 20% a todos los productos importados, y del 60% para aquellos provenientes de China, para forzar a las empresas a trasladar su producción a Estados Unidos. Propone también bajar la tasa impositiva del 21% al 15% a aquellas compañías que fabrican todos sus productos en Estados Unidos, y recortar los impuestos a las prestaciones de la Seguridad Social, lo que aceleraría que se quedara sin fondos. Trump niega la crisis climática, se opone a los vehículos eléctricos y promete aumentar la producción de petróleo y gas natural. Se ha erigido como un firme defensor de la Segunda Enmienda de la Constitución, que consagra el derecho a la posesión de armas. Afirma que hay que poner fin a los “arrestos innecesarios” de personas por llevar pequeñas cantidades de marihuana.
Reacciones en cadena
Tras conocerse el resultado de las elecciones, las respuestas se han sucedido en ambos bandos. «He ganado», dijo el magnate neoyorquino a sus seguidores al llegar a la fiesta de su partido para seguir el recuento, aunque aún no había resultados definitivos. Al otro lado, y tras el batacazo del Partido Demócrata, el copresidente de la campaña de Kamala Harris, Cedric Richmond, ha confirmado que ella no hablará esta noche: «No escucharán a la vicepresidenta esta noche, pero sí mañana». El empresario multimillonario Elon Musk, que no ha dudado en mostrarle su apoyo a través de la red social X, de la que es dueño, ha manifestado que «Estados Unidos es una nación de constructores. Pronto serás libre de construir. El futuro va a ser fantástico«.
El líder de Vox, Santiago Abascal, primer político español en felicitar al candidato del Partido Republicano: «¡Enhorabuena al presidente Donald Trump!. Es la hora de los patriotas, es la hora de la libertad», ha escrito en X. Le han seguido Pedro Sánchez: «Trabajaremos en nuestras relaciones bilaterales estratégicas y en una fuerte asociación transatlántica». Por su parte, Feijóo, líder del PP, dio su «sincera enhorabuena» a Donald Trump. El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, ha felicitado a Trump a través de X: «Felicidades al presidente electo de Estados Unidos». Al igual que Macron, que se dice dispuesto a trabajar con él «con respeto y ambición». La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, afirma que el vínculo entre Italia y EEUU «se fortalecerá aún más» con Trump. Se han sumado otros políticos como el primer ministro de Hungría, Viktor Orbán, o el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, quien asegura estar dispuesto a «desarrollar una cooperación política y económica mutuamente beneficiosa».
Un Trump exultante
Tras conocerse los resultados casi definitivos, el nuevo presidente de EEUU ha dado un eufórico discurso en Florida. «Hemos levantado una coalición nunca vista, hombres, mujeres, jóvenes y mayores, rural y ciudades. Somos el partido del sentido común. Dios salvó mi vida por una razón: para restaurar la grandeza de América y vamos a cumplir esa misión juntos. Las tareas no serán fáciles, pero usaré cada fibra y cada gramo de fuerza en mi alma para conseguirlo. Es el trabajo más importante del mundo y gobernaré de la forma más simple: cumpliendo mis promesas. Hacer América libre y fuerte de nuevo, dejando atrás las divisiones. Es hora de unirnos. El éxito nos unirá de nuevo. Tenemos que poner nuestro país primero, al menos a principio. No os voy a decepcionar. Vamos a ser más fuertes, más ricos. Que Dios bendiga a América».
El ya sustituto de Joe Biden ha recuperado el control del Senado y de la Cámara de Representantes, lo que se une a una mayoría conservadora en el Tribunal Supremo, el mismo que en el mes de julio decretó que el presidente es inmune para prácticamente todo lo que haga en el cargo.
Campañas convulsas
Durante esta carrera presidencial se han desencadenado acontecimientos que quedarán para la historia. Desde la retirada de Joe Biden para dar paso a su vicepresidenta, hasta un intento de atentado contra Trump pasando por imágenes de este último como empleado en McDonald’s. Ambos candidatos han intentado de todo por rascar votos, con conocimiento de su importancia. Uno de ellos, el voto femenino, muy numeroso en las elecciones de Estados Unidos, lo que parecía una excelente noticia para los demócratas. Trump, por su parte, destaca en las zonas rurales del estado, tal y como se preveía.
Fue fundamental también el voto latino, con más de 36 millones de electorales hispanos que representan un 15% del censo. Decisivo para el resultado en todo el país y disputado calle a calle hasta el último momento. A pesar de frases como “isla flotante de basura” pronunciada por el humorista Tony Hinchcliffe refiriéndose a Puerto Rico en uno de los mítines de Trump, o declaraciones de su propia cosecha en las que tilda de “criminales y violadores” a mexicanos y venezolanos, salió victorioso también en este punto. En Pensilvania, un estado con 19 votos del colegio electoral, Trump amasó un 41% del apoyo hispano, mientras que en 2020 solo consiguió el 27 % de los votantes de esta comunidad, así como un 60% de apoyo hispano en Michigan (comparado con el 44 % en 2020) y un 38% de esta comunidad en Wisconsin, un punto más que en 2020.

