El nuevo presidente de EE.UU impone políticas expansionistas y antiimigración
2025 comienza con un nuevo líder mundial, mucho más poderoso que en su anterior mandato. Cuenta con mayoría en la Cámara de Representantes y en el Senado. La legislatura será todo un reto para los miembros de la oposición, que aún no han logrado llevar a cabo la reestructuración del partido. Las propuestas más sonadas del nuevo presidente están principalmente relacionadas con dos temáticas: la expansión territorial y la expulsión de personas migrantes de Estados Unidos.
Panamá y Groenlandia
En su discurso de investidura, Trump planteó la posibilidad de recuperar el Canal de Panamá, que fue devuelto a la administración panameña en 1999. El nuevo presidente hacía alusión a las excesivas tarifas que supuestamente paga EE.UU, y amenazaba con una posible toma de posesión «rápida y sin cuestionamientos». Estas declaraciones, al igual a las referentes a Groenlandia, crean incomodidad entre los miembros la comunidad internacional. No se sabe hasta qué punto Donald Trump pretende cumplir sus palabras. La toma de un territorio por la fuerza crearía, como lo está haciendo el Palestina o Ucrania, una gran inestabilidad en las zonas afectadas. Además, Panamá no cuenta con ejército propio. Y Groenlandia, una isla helada perteneciente al gobierno danés, también ha sido objeto de deseo en el Despacho Oval por su localización estratégica y sus recursos naturales.
Inmigración
Desde su declaración acerca de que los inmigrantes se comían a los perros, Donald Trump ya no sorprende. Promete deportaciones masivas, ha enviado más soldados a la frontera sur y planea realizar otros despliegues. Tampoco descarta crear planes de contención contra los «carteles de droga mexicanos» y ha intentado retirar la ciudadanía a hijos de residentes no permanentes. Aunque esta última medida ya ha sido tachada de «inconstitucional» en un juzgado. Además, pretende anular un programa de integración para migrantes creado por Joe Biden. Más de medio millón de personas de Cuba, Haití, Nicaragua y Venezuela llegaron a Estados Unidos bajo el amparo de este programa. Ahora su futuro es incierto.

Cambios nacionales
El despliegue militar y policial choca con otras medidas de carácter nacional, como la eliminación del impuesto a las propinas, que había sido una de las grandes promesas de su campaña. Afectaría, sobre todo, a trabajadores de hostelería y del sector servicios. Aunque las consecuencias económicas de la desgravación están aún por descifrar.
Sin embargo, una de las propuestas más temidas del nuevo presidente norteamericano, es la eliminación de la FEMA. Esta institución federal es la responsable de gestionar los desastres naturales y la reconstrucción tras ellos. Este tema afecta de forma directa tras los grandes incendios en Los Ángeles, en los que cientos de personas perdieron sus hogares y más de una docena fallecieron. Donald Trump propone que cada Estado debe hacerse cargo de las catástrofes que se sucedan en sus territorios.
El nuevo presidente no escatima en gastos a la hora de reforzar los límites fronterizos, pero sí ha preferido eliminar la seguridad de exdirigentes políticos. Ha retirado el escolta de varios excolaboradores republicanos, amenazados por Irán, y a su antiguo responsable de la lucha contra la covid-19 (el mismo cargo que ocupaba Fernando Simón en España). Tampoco descartaba en una entrevista para la cadena Fox, en someter a Joe Biden a la misma presión judicial a la que él estuvo sometido, según decía.

El plano global
Además, a lo largo de esta semana Trump ha anunciado la salida del Acuerdo de París (para la lucha contra el cambio climático) y de la OMS, así como la exigencia a los miembros de la OTAN de aumentar su gasto militar hasta el 5%, un 3% más que el objetivo acordado.
Comienza así una legislatura rápida, con decisiones contundentes y de dudosa cobertura legal. Donald Trump logró adelantar por la derecha a los demócratas, posicionando a los hombres más ricos del mundo (siempre hombres y blancos) a su lado. Ahora las redes sociales están controladas por sus aliados políticos, colocados a dedo por él para ocupar los cargos de mayor peso. Ya no se habla de igualdad, de persecución de derechos, este año se utilizan expresiones imperialistas. Lejos quedan Ucrania, Palestina, el derecho al aborto o los planes de integración social. Hoy es Groenlandia, el canal de Panamá y la construcción de nuevos imperios.

