El primer ministro de Portugal, Luís Montenegro, perdió el pasado martes una moción de confianza y la población lusa irá a las urnas el 18 de mayo.
Once meses después de haber tomado posesión como primer ministro, Luís Montenegro pone fin a su andadura como jefe de Gobierno de Portugal. Tras presentar una moción de confianza el martes 11 de febrero, el primer ministro solo fue apoyado por los 80 diputados de Alianza Democrática (partido de centroderecha al que pertenece Montenegro). El Partido Socialista, la ultraderecha de Chega y los partidos de extrema izquierda votaron en contra.
Montenegro formó gobierno junto a los socialistas en abril de 2024, dejando fuera del ejecutivo a la extrema derecha. Sin embargo, la falta de consenso en las votaciones entre Alianza Democrática y Partido Socialista ha sido la principal protagonista de esta breve legislatura. La gota que colmó el vaso y ha abocado a Portugal a unas nuevas elecciones es un caso de corrupción que acorrala a Luís Montenegro y su familia.
Un posible tráfico de influencias
En 2021, Luís Montenegro fundó Spinumviva, una empresa dedicada principalmente al sector inmobiliario. Cuando Montenegro dio el salto a la primera línea política en 2022, decidió dejar el control de la empresa en manos de su mujer y sus hijos. No obstante, durante su breve mandato, el Gobierno logró aprobar una ley del suelo que beneficiaba a empresas inmobiliarias como Spinumviva. Esto fue denunciado por los ultraderechistas de Chega, que presentaron una primera moción de censura contra el primer ministro el 21 de febrero de este año. Sin embargo, este primer intento fracasó.

Nada más comenzar el mes de marzo, el periódico Expresso desveló que el principal cliente de Spinumviva es Solverde, un grupo de casinos y hoteles para el que trabajó Luís Montenegro en el pasado. Solverde paga a Spinumviva 4.500 euros mensuales desde el año 2021. El principal problema radica en la existencia de un posible conflicto de intereses. El Ministerio de Economía del Gobierno está pendiente de renovar dos adjudicaciones de casinos a Solverde, el cliente más importante de la empresa de la mujer del primer ministro.
Los partidos de la oposición denunciaron un presumible tráfico de influencias ejercido por Luís Montenegro para favorecer a la empresa de su mujer. Asimismo, el Bloco de Esquerda (un partido izquierdista de la oposición) denunció que la venta de la empresa de Montenegro a su mujer es ilegal. Esto se debe a que el Código Civil portugués prohíbe la venta de empresas entre cónyuges. Todas estas acusaciones provocaron un segundo intento de moción de confianza contra Montenegro que también fracasó.
Luís Montenegro decidió apartar a su esposa de la gestión de Spinumviva. Pero, esta medida no ha sido suficiente para la oposición. Finalmente, el tercer intento de moción de confianza acabó siendo exitoso y Montenegro abandonó su cargo. Además, la Fiscalía anunció el 12 de marzo la apertura de una investigación contra Luís Montenegro por este caso.
Continuidad en los dos grandes partidos
A pesar del anteriormente explicado caso de corrupción, Luís Montenegro tiene la intención de volver a presentarse a las elecciones como el candidato de Alianza Democrática. Un sondeo de la cadena TVI muestra que el 55% de los encuestados considera que Montenegro no debería presentarse a las elecciones. Además, el 59% de los encuestados sostiene que el primer ministro no ha dado explicaciones suficientes sobre sus vínculos con la empresa Spinumviva. A pesar de estas cifras, Montenegro afirma que se presentará a las elecciones, incluso si la Fiscalía lo acaba imputando.
Salvo mayúscula sorpresa, Pedro Nuno Santos repetirá como candidato del Partido Socialista. Este economista de 47 años representa al ala más izquierdista de los socialistas portugueses y ha formado parte de los dos últimos gobiernos de António Costa (primer ministro entre 2015 y 2024). No obstante, Santos abandonó el gobierno en 2022 por sus diferencias con António Costa. El primer ministro no era partidario del rescate de la aerolínea portuguesa TAP que había iniciado Santos, Ministro de Infraestructuras y Vivienda por aquel entonces.

En las anteriores elecciones, los socialistas perdieron 42 escaños y Pedro Nuno Santos no logró ser el nuevo inquilino del Palacio de São Bento. Este mal resultado de los socialistas se debe a un caso de corrupción que obligó a dimitir a António Costa. El exprimer ministro fue acusado de prevaricación y tráfico de influencias en un escándalo sobre inversiones en energías renovables. Sin embargo, António Costa acabó siendo absuelto del caso y los investigadores reconocieron que cometieron un grave error al imputarle. Al escuchar el apellido Costa en unas conversaciones telefónicas, los investigadores asociaron erróneamente al referido Costa con el exprimer ministro socialista.
La ultraderecha en su peor momento
Chega afronta estas elecciones con el objetivo de superar los 50 escaños que obtuvieron en marzo de 2024. Sin embargo, el partido liderado por André Ventura tiene a varios de sus miembros implicados en escándalos de diversa de índole.

El periódico Expresso desveló en febrero que Nuno Pardal, vicepresidente del distrito de Lisboa y una de las figuras principales de Chega, estaba implicado en un caso de prostitución de menores. Pardal contactó en 2023 con un menor de 15 años por la aplicación Grindr para mantener un encuentro sexual. Ambos mantuvieron relaciones sexuales en el vehículo de Pardal y el dirigente de extrema derecha pagó 20 euros al joven por dicho encuentro. Posteriormente, Pardal intentó contactar de nuevo con el adolescente, pero el joven se negó a participar en otro encuentro. Cabe destacar que Pardal defendió en noviembre de 2023 la castración química de pedófilos y abusadores de menores.
Las maletas de Miguel Arruda
Pero, esta no es la única polémica que afecta a un político de Chega. En enero de 2025, el diputado Miguel Arruda fue detenido por varios policías en el Aeropuerto de Portela (Lisboa). Tras el registro de las dos viviendas de Arruda, los agentes descubrieron que el político de Chega contaba con varias maletas repletas de ropa. Además, la Policía portuguesa poseía grabaciones en las que Miguel Arruda aparecía robando maletas de las cintas de equipaje del aeropuerto de la capital.
Dos meses después de recoger el acta de diputado, Miguel Arruda abrió una cuenta de Vinted para vender las prendas robadas. El político vendió más de 180 artículos con unos precios bastante baratos. Destaca la venta de una camiseta de Hugo Boss por cinco euros o unos pantalones de United Colors of Benetton por un euro. En su perfil de Vinted, se podían observar las fotografías de algunas de las prendas hechas sobre las maletas que Arruda robaba en el aeropuerto. Tras haber acusado inicialmente a su mujer de dichas ventas, Arruda acabó reconociendo el delito y abandonó su partido. Desde enero, forma parte del grupo de diputados no adscritos del parlamento portugués.
Máxima igualdad en las encuestas
Según la última encuesta publicada por Intercampus, el Partido Socialista sería el ganador de las elecciones con un 28,6% de los votos y repetiría el número de escaños (78) obtenidos en los comicios de 2024. Alianza Democrática perdería siete escaños y se quedaría en el 26,9% de los votos. Chega también perdería 3 asientos en el parlamento portugués, pero tendría mayoría suficiente para formar una coalición con Alianza Democrática.

El gran beneficiado de estas elecciones sería Iniciativa liberal (liberales de centroderecha), que pasaría de 8 a 13 escaños. El Bloco de Esquerda, los ecologistas de Livre y los animalistas de PAN también crecen; mientras que el Partido Comunista obtendría el peor resultado de su historia con solo 3 escaños.
En definitiva, las encuestas anticipan dos posibles escenarios. El más probable de ellos es un Gobierno liderado por los socialistas y apoyado en la investidura por Alianza Democrática. La otra opción es la alianza entre el centro derecha y los extremistas de Chega. Pero, esta segunda alternativa parece imposible por el firme cordón sanitario contra la extrema derecha y la pésima relación existente entre André Ventura y Luís Montenegro.

