Oriente, Oriente Próximo, Medio Oriente, ¿a qué nos referimos realmente?
El término Oriente Próximo es con toda probabilidad, uno de los más confusos de la geopolítica. Es muy común utilizar Oriente Próximo, Cercano Oriente y Oriente Medio de manera indistinta, sin conocer su significado real. Pese a que en la actualidad los periódicos lo usan indiferentemente, teóricamente no significan lo mismo.
Aproximación geohistórica del término
Se trata de un término que ha evolucionado a lo largo de la historia, relacionándose con la interpretación geopolítica y cartográfica de la zona. Históricamente, los mapas no solo han reflejado la geografía sino también los sesgos e ideas predominantes de la época. Es decir, la proyección y las divisiones geográficas que se hacen en los mapas reflejan una forma subjetiva de ver el mundo. El ejemplo más claro es la proyección de Mercator y su sesgo eurocéntrico. Creado en 1569 por Gerardus Mercator, el mapa proyecta una distorsión del tamaño de los países haciendo más grandes a los ubicados en el hemisferio norte.
Históricamente se entendió el Oriente Próximo como la zona próxima al Este de Europa. Se hacía una distinción entre Oriente Próximo u Oriente Lejano en base a su distancia del continente europeo. Los países dentro de la denominación de Oriente Medio, quedaban relegados a los situados entre el considerado Oriente Próximo y el Lejano.

El término «Oriente Medio» no surgió hasta el siglo XX, cuando fue acuñado en 1902 por el estratega naval estadounidense Alfred Mahan. Mahan popularizó el término con su artículo The Persian Gulf and International Relations (El Golfo Pérsico y las Relaciones Internacionales). El estratega argumentaba que el Golfo Pérsico era una región clave para el Imperio Británico y su ruta hacia la India. Utilizó el término para referirse a la zona entre lo que se entendía por Arabia y la India Británica. En la actualidad esta región se constituiría desde la costa este de Arabia Saudí hasta la India.
Aproximación a la terminología actual
Durante la Segunda Guerra Mundial, los británicos y estadounidenses adoptaron el término Oriente Medio como lo conocemos hoy en día aunque con significados diversos. Para los británicos y el Middle East Command, su estructura militar con base en Egipto, el Oriente Medio constituía: Egipto, Sudán, Palestina, Transjordania, Irak, Siria, Líbano, Irán y Libia. Para los británicos, Oriente Medio era la región en la que defendía sus intereses coloniales como la ruta a la India Británica y el Canal de Suez. Tenemos que entender que todos estos territorios fueron influenciados en mayor o menor medida por el entonces Imperio Británico. Además esta región era clave puesto que en esta época, el Imperio Británico y Ruso se disputaban su influencia en Asia Central en lo que se conoció como el Gran Juego.
Para los estadounidenses, el Oriente Medio abarcaba los territorios británicos y los territorios de Arabia Saudita y Turquía (Türkiye). Se observa un interés más geoestratégico y centrado en el abastecimiento de petróleo, en contraste con el enfoque colonial británico. Esta concepción se aproxima mucho a la noción que se tiene en la actualidad sobre el Oriente Medio. Lo que se entiende por Oriente Medio en la actualidad abarca desde Egipto al Oeste hasta Irán al Este y desde Turquía al Norte hasta Yemen al Sur, incluyendo todos los países de la Península Arábiga y el Levante Mediterráneo. Por extensión histórica, sociológica o cultural, también se incluye en ocasiones Sudán, Azerbayán y Armenia. Existen casos en los que se ubicaba a los países balcánicos como parte del Oriente Próximo, debido a su histórica pertenencia al Imperio Otomano.
¿Entonces, cómo denomino a la región?
En español se tiende a usar de forma imprecisa el término Oriente Medio o Medio Oriente como traducción literal del Middle East acuñado por Alfred Mahan. Pese a que Oriente Próximo sería más acertado, el español es de las pocas lenguas que hace esta distinción. La influencia inglesa ha llevado a los medios de comunicación e incluso al Ministerio de Asuntos Exteriores español a usar este término para denominar los países de la Península Arábiga y sus colindantes.
En español, Oriente Próximo continúa siendo la denominación más correcta ciñéndonos a la RAE. La RAE sigue la concepción geohistórica española de la región y denomina Oriente Medio a los países entre Afganistán y la India. De todas formas, la popularización de la concepción británico-americana, lleva a que se entienda como sinónimo Oriente Próximo y Oriente Medio.
Relevancia de la cuestión
Las denominaciones cartográficas son mucho más que una mera denominación, son instrumentos de poder y de proyección internacional. Los países dirigen sus políticas exteriores en base a las categorías geográficas que entienden. De esta forma, la inclusión de un país u otro en un concepto geográfico puede modificar la política del país hacia la región. También los mapas se han usado como propaganda política, con el fin de conseguir un determinado sentimiento en la opinión pública. Así la Administración Trump ha cambiado la denominación del Golfo de México por Golfo de América, demostrando su política exterior agresiva y su MAGA (Make America Great Again) que le llevó al poder.
Tomando el ejemplo de Turquía, un país transcontinental que según algunas definiciones geopolítica pertenece a un continente u otro. El Estrecho del Bósforo es una vía clave en el comercio petrolero mundial, según la consideración de Turquía como parte de una región u otra, le afectan unos acuerdos comerciales u otros. Es así como la Unión Europea (UE) considera Turquía como parte de Europa, manteniendo su candidatura a la UE desde 1999 pese a que sólo 3% de su territorio se ubica geográficamente en Europa. Pero por otro lado, muchos geopolíticos consideran al país turco como perteneciente a Oriente Medio por los lazos históricos y culturales del Imperio Otomano.
El Gran Oriente Próximo
En 2003 el presidente estadounidense George W.Bush criticó la realpolitik establecida entorno al Oriente Próximo. Declaró el fin de años de «tolerancia y excusas» de Occidente hacia la «falta de libertad» en la región. La Administración Bush plasmó sus objetivos y aspiraciones en la región en la Iniciativa del Gran Oriente Próximo que buscaba coordinar la política de EE.UU. y del G-8 hacia la región. El documento culpó a la falta de liberalización política y económica en la región por la creación de una clase de individuos desposeídos económica y políticamente. Además declara que esta falta de liberalización, fomenta el terrorismo, el crimen internacional y la migración ilegal que amenaza la seguridad regional y global.

El Gran Oriente Próximo del que hablaba Bush abarcaba desde Mauritania hasta Pakistán, compuesto por 22 países con grande diferencias económicas, culturales e históricas. Al negar las especificidades nacionales de los Estados en una región artificialmente unificada, EE.UU. propuso una receta única para toda la región. Los críticos hablan cómo se trató de legitimar la invasión de Irak de 2003 mediante esta política, tras confirmarse que no existían armas de destrucción masiva. Además, los críticos relatan cómo la población árabe desconfía en la ayuda de EE.UU. . Esto es debido a su desprecio al Derecho Internacional en la cárcel de Abu Ghraib, la invasión a Irak o su complicidad con Israel.
La cartografía, lejos de ser neutral, es una manifestación del poder y las narrativas dominantes de cada época. Comprender cómo se delimitan las regiones no solo nos ayuda a interpretar los mapas, sino también a entender las relaciones internacionales y las estrategias geopolíticas que moldean el mundo actual.


