El pontífice sugirió modificaciones para renovar la Iglesia desde un punto de vista inclusivo
El fallecimiento del Papa Francisco a los 88 años no solo deja una nueva vacante para el nuevo Papa, sino también una serie de cambios dentro de la Iglesia que ningún otro pontífice había realizado. El Papa Francisco se caracterizaba, desde su elección en 2013, por ser un Papa más cercano e inclusivo comprometido con problemas sociales tales como una mayor inclusión de la mujer, visibilidad del colectivo LGTBQ+ y compromiso con el medioambiente entre otros puntos.
Los primeros cambios del Papa Francisco
Desde su inicio del pontificado el 13 de marzo de 2013, decide vivir en la Casa Santa Marta en vez del Palacio Apostólico. Con esta diferencia respecto a los anteriores pontífices, el Papa Francisco comienza a marcar un cambio de tono más cercano con el pueblo a través del uso de un lenguaje más inclusivo con traducciones en diferentes idiomas. Asimismo, el Papa Francisco ha viajado a diferentes lugares del mundo tales como un campo de refugiados en Lesbos (Grecia), a Mosul (Irak) y Ciudad Juárez (México) entre otros sitios a lo largo de su pontificación.

El 24 de mayo de 2015 publicó la segunda encíclica conocida como Laudato Si’, donde hace referencia al capitalismo y diferentes denuncias sociales relacionadas con la pobreza. Asimismo, defiende la protección del medioambiente para combatir el cambio climático. Al año siguiente, el pontífice presentó la exhortación apostólica Amoris Laetitia, relacionado con la unidad familiar. En dicho documento, los divorciados que han vuelto a casarse pueden acceder a la comunión en ciertos casos.
En el año 2019, firmó junto a el Gran Imán de al-Azhar, Ahmed el-Tayeb, el Documento sobre la Fraternidad Humana por la Paz Mundial y la Convivencia Común, también conocido como Declaración de Abu Dabi. El documento expone la idea común de una voluntad buena y leal, que invita a todas las personas que llevan en el corazón la fe en Dios y la fe en la fraternidad humana a unirse y a trabajar juntas.
Los cambios tras la pandemia
Durante la pandemia, el Papa Francisco continuó con la defensa de los derechos sociales, y en el año 2021 modificó el Libro VI del Código de Derecho Canónico, que trata sobre las sanciones penales en la Iglesia. Este cambio realizado por el pontífice ayudó a ser más estrictos a sancionar los casos de abuso sexual por parte del clero, proteger a sus víctimas y agilizar el proceso de dichas sanciones. En cuanto al año 2022, el Papa Francisco promulga la nueva Constitución Apostólica Praedicate Evangelium, una reforma profunda de la estructura del Vaticano donde reorganiza la Curia Romana, la administración del Vaticano, para contar con la participación de personas laicas y mujeres dentro de la administración para evitar el poder centralizado.

En estos últimos años, otro de los mayores cambios que ha realizado el Papa Francisco durante su pontificación es el Sínodo de la Sinodalidad, un proceso de reforma que sigue vigente. Con ello, el Papa Francisco quería que toda la Iglesia participe en la toma de decisiones para evitar el poder autoritario y centralizado. De este modo, el papel de las mujeres, el colectivo LGTBQ+, personas laicas y el celibato sería reconocidos dentro de los espacios de diálogo eclesiástico. El Sínodo de la Sinodalidad junto a otras muchas iniciativas pueden verse modificadas tras la muerte del Papa Francisco. La elección del nuevo pontífice determinará si estos cambios encaminados a la inclusión seguirán el legado del Papa Francisco.


