Trump se juega el tipo en las elecciones de medio mandato
El próximo 3 de noviembre se celebran las elecciones de medio mandato (midterms) en Estados Unidos, que renovarán la Cámara de Representantes al completo y – aproximadamente- una tercera parte del Senado. Cabe plantearse qué consecuencias puede implicar las variaciones en la composición de las Cámaras.

Las implicaciones de obtener una mayoría en la Cámara y en el Senado son variadas.
Pero antes, ¿qué implica una mayoría en la Cámara de Representantes?
Básicamente, la mayoría en la cámara implica facilidad para adoptar leyes, influir fuertemente en la agenda legislativa, o preparar proyectos de ley relacionados con la recaudación de ingresos, ya que estos deben originarse en la Cámara de Representantes.
Asimismo, la cámara otorga funciones de investigación del gobierno, como la solicitud de información o documentos. Incluso otorga la potestad de acusar formalmente al Presidente – el proceso conocido como Impeachment.
¿Qué implica poseer mayoría en el Senado?
Por su parte, poseer una mayoría de escaños en el Senado facilita la aprobación de leyes, puede confirmar o denegar la proposición del ejecutivo de Jueces del Tribunal Supremo, federales o de otros puestos gubernamentales, y suele presidir las Comisiones del senado, encargadas de investigaciones en múltiples ámbitos (judicial, seguridad nacional, etc)
Estas elecciones serán cruciales, ya que determinarán las decisiones a adoptar en los que serán los dos últimos años de mandato de la Administración Trump. Planteemos los posibles escenarios.
Una mayoría republicana conlleva una continuidad, una mayoría demócrata auguraría un cambio.
¿Y si hubiera mayoría republicana?
En el caso de que el partido del gobierno mantenga la mayoría en ambas cámaras, la tendencia de la toma de decisiones políticas probablemente se mantendrá en la línea que trae.
¿Y si hubiera mayoría demócrata?
Más interesante es plantearse la potencial formación de una mayoría Demócrata en las cámaras del Congreso de los Estados Unidos.
En el caso de que el Partido Demócrata obtenga una mayoría en la Cámara obtendría gran relevancia sobre la aprobación de leyes, pero también podría entorpecer las decisiones económicas y militares del ejecutivo, y orientar las investigaciones de las comisiones. Es decir, las decisiones que hasta este punto el ejecutivo ha tomado sin prácticamente ningún obstáculo, se verían torpedeadas por una mayoría demócrata en el Congreso.
Incluso se plantearía la posibilidad de que se realice un tercer Impeachment al Presidente Trump, aunque no se tenga la mayoría suficiente de Demócratas en el Senado para que se le condene (dos tercios de la cámara). Además, parece que en su caso, no constituirá una de las prioridades del partido Demócrata, cuyo objetivo es la adopción de medidas económicas que abaraten el coste de vida en el país.

El presidente Trump puede beneficiarse de una derrota electoral.
En este contexto, cabe incluso preguntarse si a Trump le preocupa perder las elecciones de medio mandato. De hecho, incluso el propio Presidente declaraba en el mes de junio de este año :“I don’t care about the midterms”.
Este planteamiento lo desarrolla Carlota García Encina en su artículo Medio mandato en EEUU: ¿Y si Donald Trump quisiera perder?. En él, García Encina va más allá, planteando incluso la posibilidad de que Trump prefiera perder, ya que eso le facilitaría un culpable al que señalar frente a los sucesos y tendencias perjudiciales para la sociedad estadounidense.
Si bien es cierto que concluye que no cree que sea la voluntad de Trump la derrota electoral, pero que sabrá utilizarla a su favor. Explica que «para Trump, una derrota podría devolverle algo que siempre ha sabido utilizar extraordinariamente bien como es un enemigo al que responsabilizar de cada bloqueo, de cada conflicto presupuestario y de cada investigación».
Las encuestas prevén un resultado favorable para los Demócratas.
¿Qué dicen las encuestas?
Los datos de las encuestas que se recogen en RTVE prevén un resultado de entre 194 y 226 representantes demócratas frente a los 166-198 republicanos. También se prevé la constitución de una mayoría en el Senado, aunque en menor medida que en el Congreso. Las encuestas prevén una mayoría demócrata de entre 43 y 49 senadores, frente a los 43-46 republicanos.
Lo más relevante es que 11 representantes de la Cámara y 5 senadores se encuentran aún totalmente en el aire, algo que podrá generar sorpresas en los resultados electorales. Por lo tanto, se podrá inclinar la balanza hacia uno de los dos partidos, condicionando la existencia de un control efectivo sobre la Administración Trump.


