El mestizaje de la cocina mexicana
Una de las cocinas más populares del mundo esconde, no solo años de tradición e historia, sino matices relacionados con la colonización y mestizaje de la cultura méxicana
Su nombre lo dice todo; la gastronomía Tex-Mex es el resultado de combinar las tradiciones culinarias de Texas en Estados Unidos con ciertos elementos y componentes de la cocina del vecino, México. Las fajitas, el chile y los nachos representan tres de sus platillos emblemáticos, y el toque picante es una de sus características más distintivas. Sin embargo, ¿de dónde proviene realmente la esencia de la comida Tex-Mex?
Cómo España y Estados Unidos trastocaron la gastronomía mexicana
Una cocina que ha sufrido de las influencias y colonizaciones durante años ha resultado en lo que hoy muchos confunden con la verdadera gastronomía mexicana. Fue alrededor del siglo XVI cuando la colonización española en América comenzó a crear las primeras recetas Tex-Mex; especias como el cilantro o el comino se postularon como propios, en combinación con otros ingredientes como las cebollas, nueces o frijoles que, acabaron aportando una influencia a la cocina de la región.
Pero la verdadera fusión Tex-Mex se produjo cuando la llegada del ferrocarril propició un éxodo mexicano hacia la región de Texas. Así fue como una línea de tren, la “Texas-Mexican Railway”, bautizó sin saberlo a una de las gastronomías más famosas de todo el mundo contemporáneo.
Así fue como la cocina mexicana se fue “americanizando” hasta resultar en una nueva vertiente. Todo un reflejo de cómo la cultura de México se ha visto trastocada por la colonización española en tiempos colonos y la emigración hacia el oeste de Estados Unidos.
Nachos y fajitas
El sabor Tex-Mex ha resultado en la fusión de otros países. Combinaciones propias de México que Estados Unidos se ha atribuido bajo la empática fachada de “el homenaje ancestral”.
La tradición carnívora estadounidense ha dejado su marca bien establecida en la gastronomía Tex-Mex, un sabor marcado por el abundante uso de la carne, especialmente vacuna, frijoles y las especias menos picantes.
Las tortitas estilo chip y los nachos con salsas de guacamole o, lo que en Estados Unidos consideran picante, se han posicionado como el aperitivo estrella del sabor Tex-Mex. Freír tortillas es toda una tradición mexicana. Pero la idea de mojar en salsas se le atribuye a una estadounidense que quería aprovechar los trozos deformados.
Mientras que la versión texana de los tacos, las fajitas, se postula como uno de los principales favoritos. Una idea original de los mexicanos que trabajaban en Texas y se vieron obligados a improvisar entre algunos de los ingredientes más insípidos para recrear su comida tradicional.
En México no hay comida Tex-Mex, pero en el México americanizado sí; en Texas, Arizona, Nuevo México o el sur de California podemos encontrar este tipo de gastronomía que aunque se parezca a la mexicana, no lo es. Aunque sí se parecen, se trata de la adaptación de este país latinoamericano a otros gustos.
Ni rastro del pescado
Mientras el gigante gringo se atribuye la cocina propia de los tacos y las fajitas, la costa mexicana del Pacífico incluye en muchos de sus platos un elemento común: el pescado. En un intento de imitar la cocina mexicana, Estados Unidos no se atreve con los camarones o el ceviche.
Los tacos de pescado, el Aguachile o la sopa de mariscos constituyen una importante parte de esta cocina. No obstante, parece que la fusión texana no apuesta por el pescado. Una influencia estadounidense que ignora otra fuente de proteínas que no sea la carne de vacuno, o de porcino si tenemos suerte.

