Guía en Lisboa para un viaje express
Lisboa se ha convertido en un atractivo turístico para viajeros de todo el mundo. El pasado agosto acogió la Jornada Mundial de la Juventud y este verano ha dado el pistoletazo de salida de la Vuelta Ciclista 2024. Llena de azulejos y adoquines, entre subidas y bajadas, cerca de la montaña y en la orilla de la desembocadura del río Tajo, Lisboa es, sin duda, una de las ciudades con más encanto de Europa. Pero, ¿qué debemos visitar en tan solo un finde semana?
Plaza del Comercio

La Plaza del Comercio es uno de los lugares más emblemáticos de Lisboa. Constituye el punto central de la ciudad. En esta plaza se asentó la el Palacio Real de la ciudad durante más de dos siglos y fue durante años la entrada principal a la ciudad. En el centro se encuentra la estatua del rey José I montado sobre un caballo. El reinado de José I destacó no solo por su casamiento con Mariana Victoria de Borbón, hija del rey Felipe V de España; que estrechó los lazos de ambos países, sino por el papel que desempeñó en el aspecto económico y político el Marqués de Pombal, quien hoy da nombre a una de las avenidas más importantes de la ciudad de Lisboa.
Santa María de Belém

Santa María de Belém es uno de los distritos más característicos de Lisboa. Apenas a nueve kilómetros del centro la ciudad, este distrito constituye uno de los principales puntos de interés. Se encuentran aquí la famosa Torre de Belém, el Monasterio de los Jerónimos y el Monumento a los Descubrimientos. Este lugar fue durante el siglo XVI el punto de partida de navegantes y conquistadores, que se dirigieron hacia África Oriental, Brasil e India. Además, en Belém se encuentra el origen de los conocidos como “Pasteles de Belém”, uno de los dulces portugueses más reconocidos en todo el mundo.
LX Factory

LX Factory es una antigua fábrica, hoy reconstruida y convertida en un espacio lleno de cultura. Aquí se encuentran números restaurantes, tiendas, librerías e incluso oficinas. En LX Factory se celebran eventos de todo tipo en un ambiente industrial, que contrasta lo viejo con lo nuevo y permite crear un espacio donde los visitantes se acercan a apreciar las diferentes creaciones artísticas, que acoge este espacio.
Jardín Estufa Fría

Entre coches y numerosos tranvías, Lisboa está llena de espacios verdes donde disfrutar de la naturaleza sin salir de la ciudad. Uno de ellos es el jardín botánico Estufa Fría, situado en el parque Eduardo VII. Este lugar cuenta con más de 300 especies pertenecientes a diferentes continentes. Cuenta con tres invernadores: frío, caliente y dulce. El horario de visitas se extiende desde las diez de la mañana hasta las siete de la tarde y los tickets se pueden adquirir en la entrada del jardín. Este es, sin duda, un espacio poco conocido, pero muy especial de la ciudad para cerrar un finde semana lleno de encanto en la capital de Portugal.


