Olivia Rodrigo, Adele, Taylor Swift, y ahora, Shakira y Miley Cyrus, son algunas de las artistas que han conseguido monetización de sus rupturas y han canalizado sus sentimientos y dolor (aunque no todas de la misma manera) a través de canciones que, por casualidad o consecuencia, han logrado tener un gran éxito global.
Las rupturas, por lo general, duelen. Asumir que se ha roto el vínculo especial con alguien importante para ti y con quien has compartido momentos e intimidades, cuesta. Cada pareja es un mundo y ninguna ruptura es igual. Sin embargo, los sentimientos de rabia, tristeza, nostalgia o frustración, suelen estar presentes en alguno de los momentos de todas ellas.
Shakira ha sacado, junto al ya conocidísimo productor argentino Bizarrap, la Session #53. Nombrándolo semidirectamente en la estrofa “perdón que te sal – pique” y tal vez haciendo referencia también al famoso “cono – cido” que Piqué dedicó a Arbeloa en su momento, no ha quedado duda de a quién iba dirigida la canción.
A él, que ha sido tachado durante estos meses de infiel desde que anunciaron su ruptura a principios de junio, le acusa de “dar su peor versión cuando ella la necesitaba” y le echa en cara el dejarle “de vecina a la suegra, la prensa en la puerta y la deuda de Hacienda”.
Otra de las frases que más ha gustado ha sido la de “las mujeres ya no lloran, las mujeres facturan”. Y es que, así, Shakira se une a la lista de chicas que han decidido sacar una rentabilidad económica a su ruptura.
No es la primera que lo hace (aunque tal vez de forma tan evidente y con ‘tiraeras’ tan directas y concretas en un caso tan mediático, sí). Olivia Rodrigo o Adele, han dedicado álbumes enteros a su experiencia tras la separación de la pareja con Sour y 30, respectivamente. Ellas también han mostrado sus sentimientos y dolor y se ha sabido a quién iba dirigido (en el caso de Adele, además, al padre también de su hijo) sin tener que dar datos tan directos.
Taylor Swift ha sido también muy reconocida por hablar de desamor y su carrera ha estado marcada por sus distintas relaciones amorosas, tanto que ha sido preguntada por ello en entrevistas a lo que ha calificado e indicado el cuestionamiento de hablar de sus ex solamente en el el caso de artistas mujeres como algo «sexista».
En la madrugada de este viernes ha salido también la esperada canción Flowers de Miley Cyrus, el mismo día que el cumpleaños de su expareja Liam Hemsworth y por lo que se ha creado gran expectación. No obstante, en este caso, la estadounidense pone el foco del mensaje en saber amarse y cuidarse a sí misma “mejor de lo que él puede” sin necesidad de tener que sacar trapos sucios de una relación pública que ya es pasado.
Algunas de manera más respetuosa que otras, todas han hablado de su exs y han decidido canalizar sus sentimientos, sea el que sea, a través de canciones. Algunas, mostrando su tristeza y malestar como en Drivers license, y otras, empoderándose, quitando valor a la relación o la expareja y dándoselo a sí misma, como la canción del verano Despechá o Tusa, representando así también las dos actitudes y la mezcla de sentimientos que se suelen dar tras la ruptura, en la que puedes estar un día creyéndote la mejor y al otro seguir llorando por tu ex.
Lo que queda demostrado, en todas ellas, es que hay sentimientos no canalizados, que siguen enquistados, siguen doliendo. Y de todas las maneras de superarlo, deciden sacar dinero de ello, algo muy propio, no solo de los cantantes, sino de los artistas en general.
Incluso se podría llegar a debatir acerca de si es arte o no, pues el arte es subjetivo a los ojos, u oídos en el caso, de quien mire o escuche. Lo que es innegable es el éxito que han generado los ejemplos expuestos y al que parece sumarse ahora la colombiana, cuya canción ya lleva 51 millones de reproducciones en Youtube.
¿Por qué tienen tanto éxito?
Mucho es por el morbo. Querer saber qué ha pasado, por qué lo han dejado, cuanto más sepamos de sus intimidades, problemas personales y vida privada, mejor. Queremos saber más y más.
Pero es que además, todo el mundo pasa por rupturas. Podría decirse que es una experiencia universal, y los sentimientos, en general, suelen ser los mismos o muy parecidos. Es por ello que es fácil sentirse identificado con el tema y conseguir una mayor empatía con lo que el artista está contando.
A su vez, ayuda saber que a las famosas, guapas y exitosas también las dejan o les ponen los cuernos. Es un alivio que ayuda a relativizar en un momento en el que, si estás pasando por ello, es probable que la culpabilidad, la comparación y los problemas de autoestima estén más que presentes.
Sin embargo, ¿dónde están los límites de la libertad de expresión y el respeto?
Ahora bien, ¿hasta qué punto está bien exponer una situación tan personal señalando al otro individuo e, incluso a terceras personas? En una relación de pareja no existe una única verdad ni tampoco tres o más. En una relación existen únicamente dos verdades que, posiblemente, sean distintas y que ninguna llegue a ser el 100% de la verdad.
Si bien los hechos son los hechos, es importante recordar que siempre existen dos puntos de vista y perspectivas distintas. Y solo son dos las personas que pueden opinar realmente de ello al ser las únicas que lo están viviendo o lo han vivido de verdad.
Por tanto, ¿hasta qué punto es ético señalar públicamente de esta manera (en el caso de Shakira) al que fue tu pareja? Y lo que es más cuestionable aun a mi parecer, ¿hasta qué punto es ético señalar a la pareja actual de dicha persona? Por mucho que te duela o por mucha rabia que puedas sentir, ¿es necesario nombrarla o compararse con ella situándose como superior?
Puede entenderse el sentimiento y habrá personas que lo justifiquen con que ella también le pudo haber faltado el respeto. Es cierto. Pero, ¿hasta qué punto es necesario llegar a tales acusaciones, que podrían llegar incluso a vejaciones, de una manera tan pública?
Además, inevitablemente, no se puede pasar por alto la existencia de dos menores, de nueve y siete años, fruto de la relación de ambos y que, tanto de manera social y emocional como económica, se verán afectados. ¿De verdad merece la pena? Se ha justificado esto con que “Piqué tampoco ha pensado en sus hijos a la hora de actuar” y sí, es cierto, nadie lo niega. Pero, ¿eso te da permiso para tampoco hacerlo? Rebajarse a su nivel y alegar que lo puede hacer porque el otro progenitor también lo ha hecho mal, es como justificar “Guatemala porque existe Guatepeor”. Que una cosa esté fatal, no significa que la otra no esté mal.
Aunque haya logrado su objetivo y en estos «días de enero» no se vaya a hablar de otra cosa, cabe destacar que está bien monetizar tu ruptura y hablar de tu ex pero teniendo en cuenta en todo momento dónde están los límites.

