El poder que se adquiere termina corrompiendo al que lo posee con el paso del tiempo
Los medios de comunicación y la opinión pública poseen un poder mayor puesto que son los únicos capaces de otorgar, y a su vez, arrebatar el poder a una figura pública influyente en las conductas sociales, económicas y políticas.
El término de poder está estrechamente relacionado con el término “autoridad”, el cual determina que algo o alguien tenga una mayor influencia en todo su entorno, lo que le hace más fuerte frente a los otros. Es como si le añadieras pedrería a una corona real. Pues la haría más lujosa, bonita a simple vista, poderosa.

El poder no está hecho para cualquier persona. Esta debe aceptar que si tiene influencias sociales, económicas y políticas, tiene que ser consciente de que tendrá que mantener el equilibrio. Pues la corona pesa por todas las pedrerías añadidas. Si se pierde el equilibrio y por tanto “su pedrería”, se puede llegar a perder la identidad de una persona, a tal punto de preguntarse: “Qué dirá de mí la historia”.
Un gran porcentaje de famosos se han visto envueltos en situaciones difíciles en cuanto a la opinión pública ya sea por deudas con el Estado, o por presión de otros medios. La gran carga que deben soportar frente a las cámaras que captan todas sus emociones, donde deben mostrar el equilibrio de cargar con su corona para “evitar” (más bien esconder) su debilidad.

Muchos famosos como Avicii decidieron poner fin a sus vidas. La corona se cayó, destrozando por completo toda la pedrería que era irreparable. Muchos otros famosos como Maximo Huerta, quien acudió a El Hormiguero recientemente, han decidido quitarse la corona por una temporada ya que sentían que todo ese peso causado por la excesiva pedrería de la corona provocaría su desequilibrio.
“Me tiraron al precipicio”, @maximohuerta habla de su etapa como ministro #MáximoEH pic.twitter.com/YjZQlB0HKZ
— El Hormiguero (@El_Hormiguero) January 30, 2023
No está bien visto quitarse la corona. Parece ser que a la opinión pública tiene más intereses sensacionalistas, el estar pendiente de que suceda una desgracia para alabar a aquellos a los que estuvieron hundiendo durante meses por las redes sociales cuando ya no están presentes. La corona desgasta, por ello hay que evaluar la situación de manera individual y preguntarnos: ¿cuánta pedrería puedo cargar?

