Protagonista del primer programa de Documentos Ten, la misteriosa muerte de Sandra Mozarowsky, presentado por Chema Garrido
La noche en Ten comenzó con un anuncio de dos testimonios cercanisímos a la protagonista de la noche: Sandra Mozarowsky. Tatiana Mozarowsky (hermana de la joven estrella) e Igor, hijo de Tatiana y sobrino de la actriz, fallecida a la edad de 18 años el 14 de Septiembre de 1977, estando embarazada de 5 meses.
Artista y protagonista: Sandra Mozarowsky
Nacida en Tánger el 17 de octubre de 1958, se traslada a España con sus padres, un diplomático ruso llamado Boris Mozarowsky y una mujer de familia aristócrata española llamada María del Rosario Ruiz de Frías. Estudió en el mismo colegio que los hijos de La Faraona, Lola Flores, y otros famosos y altos cargos de la sociedad española de la época.
Su primera película fue a los 9 años, El otro árbol de Guernica y, desde ahí, su carrera como intérprete en las denominadas cintas «del destape» la terminaron catapultando a la fama.
La joven aseguraba en una entrevista a la revista Garbo, que «lo importante en la vida como profesional y persona ‘era evolucionar’», sin necesidad de moldes a seguir para poder crecer del todo. Declaraciones en las que hacía gala de su alma rebelde y libre.
Relación con Barbara Rey, Pepe Sancho ¿Y el emérito?
Participó en una sola película con la otra actriz del destape Bárbara Rey, llamada Call girl: La vida privada de una señorita bien. Otro de sus papeles más exitosos en la pequeña pantalla, fue junto al actor Pepe Sancho, en la exitosa serie Curro Jiménez. En su corta trayectoria artística Sandra recibió dos premios, uno como actriz revelación joven en el año 1976.

Sus amores pasaron por compañeros de reparto como Pepe Sancho, otro actor del que no se ha dado el nombre en el documental, o el mismísimo rey emérito, por aquel entonces Rey de España, Juan Carlos I. Se aseguraba que fue su último amante, y que la llamaba telefónicamente desde el palacio de la Zarzuela, residencia de la familia real.
Estaba harta de ser considerada solo como una persona que únicamente tenía un cuerpo bonito, propio del machismo más rancio de esos años. Revindicó en la revista Lecturas, «que ya no la verían más así (desnuda)». Porque ella deseaba hacer otro tipo de papeles con los que ser más respetada por la profesión y la sociedad española.
La fatídica noche que acabó en desastre
El 23 de Agosto de 1977, la noche en que sucedió el trágico suceso, se barajó que falleció por una caída fortuita desde el balcón de su casa mientras regaba las plantas. La pregunta es clara: ¿suicidio, accidente o asesinato? Sea como fuere, seguía el relato, y tras 20 días de agonía, la actriz acabó falleciendo el 14 de septiembre. Se le dio sepultura al día siguiente con la presencia de Bárbara Rey, compañera y, ella sí, una amante confesa del rey emérito.
La causa de la muerte fue traumatismo cerrado de cráneo, una lesión en las costillas izquierdas y otros daños más leves. Lo que aseveraba que la causa final de la muerte fue por violencia o atropello. Y subrayo desde aquí violencia. ¿Por qué?
Una cuestión que desvela más detalles en el informe preliminar que se hizo en el hospital Gregorio Marañón de Madrid, desde Marbella, donde vivía la artista y donde se produjo el hecho. Este desvelaba que Sandra se encontraba bajo los efectos de la sedación, lo que descartaría la primera causa de suicidio.
Por tanto, encajarían las piezas con respecto a la causa del accidente o incluso el asesinato. Según su entorno, la joven no tenía ideas de depresión o de quitarse la vida, solo desvelaba que estaba a punto de irse a Londres, y que seguía una estricta dieta bajo supervisión en la clínica Buchinger de Marbella, meses antes de la tragedia.
Autopsia ¿Si o no?
El documental revela que no se le realizó autopsia, se archivó la causa en el juzgado número 20 de Madrid en primera instancia.
Existen numerosas contradicciones, claves en el seno de la familia, ya que la madre aseguraba que se encontraba con su padre y la joven actriz el día de su misterioso fallecimiento. Sin embargo, otras fuentes cercanas a ellos aseguraban que ella no estaba presente y que solo se encontraba con ella su padre. Poco después, su progenitora finalmente aseguró que ella no se encontraba presente.
Finalmente los Mozarowsky, se trasladaron casi en su totalidad a América Latina. Tatiana Mozarowsky es de los pocos familiares que actualmente residen en España y que finalmente no ha querido hacer declaración alguna al respecto del documental, igual que su hijo Igor.
Justicia por ti, Sandra
Sea como fuere, como espectadora, siento que el silencio sobre la desaparición de Sandra tras haberse emitido el documental, respetando el silencio de su familia —y felicitando, por supuesto, desde aquí al equipo de Documentos Ten—, sigue sin tener aparente fin.
Porque nadie es capaz de atar los suficientes cabos con todos los datos que le faltan a este asunto tan turbio como abierto, quizás por miedo o por falta de pruebas. Porque desaparecieron misteriosamente muchas de ellas o por simplemente dejar ir. Al final se sigue sin hacer justicia por la verdadera y única victima de esta historia.
Por esa chica que soñaba con ser actriz y sufrió como tantas el machismo. Por ser guapa, por trabajar y ser mujer. Porque quiso ser libre y realmente nunca lo fue. Aunque fuera lo que se vendiera en su cine. Porque no pudo seguir creciendo. Porque el amor le cortó las alas en vez de estar a su lado. Porque era un blanco fácil. Rica pero anónima. Rebelde y no sumisa. Sumisa tal vez siempre la quisieron. Unos y otros, quizás. Solo quizás.
Dicen que cuando cumples los 18 es cuando realmente no paras hasta crecer y convertirse en quien siempre quisiste ser. Qué triste es pensar que a ella no la dejaron crecer ni casi empezar a existir.
Una historia dura. Muy injusta. Una historia más. O quizá no. Una historia. La historia de un ángel bondadoso, Sandra Mozarowsky, que al final murió dando paso a la leyenda de un triste juguete solo y muy, muy, muy roto.

