La pandemia fue el preludio del cambio. Cerramos los ojos en las mascarillas del 2020 y los abrimos en los tanques del 2025
Cinco años después de la pandemia es necesario analizar a posteriori las implicaciones que tuvo sobre la ciudadanía. Las reacciones de la sociedad, los gestos de los políticos y la evolución de los acontecimientos bélicos globales. Un mundo inestable, en permanente crisis, que amaneció con la covid.
Un halo de optimismo inundó las redes sociales y la conversación pública en lo peor de la pandemia. Con los aplausos a las ocho de la tarde en honor a los sanitarios que no dejaban de encadenar horas en el punto más caliente de la coyuntura, la ciudadanía recobró la esperanza y solidaridad en el prójimo. Saldríamos reforzados tras la pandemia, volveríamos a nacer. Se trató de un espejismo que se quebró a los pocos meses. Una cápsula en el tiempo de un momento histórico que a posteriori tiene tintes de realidad distópica. Vimos cosas que creíamos no haber visto.
El experto en situaciones de emergencia, Fernando Simón, y el exministro de Sanidad, Salvador Illa, se convirtieron en uno más de cada familia. Así, las novedades de la pandemia eran seguidas con especial atención en los telediarios. Poco después, aún con la covid dando bandazos, Vladimir Putin decidió que no entendía de situaciones excepcionales para invadir un Estado soberano con sus propias instituciones, símbolos y fronteras delimitadas. La burbuja europea en materia de libertad y seguridad había estallado. El inamovible espacio de solidez continental, que tanto exhortaba Stefan Zweig, se había quebrado. Mascarillas y tanques marcaban el espíritu de la época.
La sucesión de acontecimientos, tanto dentro del Estado como en la esfera global, han favorecido a una creciente tensión. Tanto es así que la Fundéu eligió ‘polarización’ como palabra del año en 2023. La covid dejaba de copar las portadas de los periódicos y un nuevo mundo estaba amaneciendo. Donald Trump animaba a la población estadounidense a consumir lejía para hacer frente a la enfermedad a la vez que sus fanáticos alzaban los brazos para tomar el Capitolio tras su derrota electoral.
Cinco años más tarde, el chico de Queens, también citado como el cliente de Stormy Daniels, tiene en su mano establecer un nuevo orden. La pandemia fue el preludio del cambio. Cerramos los ojos en las mascarillas del 2020 y los abrimos en los tanques del 2025. Volvimos para nacer en otro mundo.


